jueves, 17 de julio de 2008

PLAN EDUCATIVO: Cuarta sesión de reflexión

PROCESOS HISTORICOS;
IGUALDAD DE OPORTUNIDADES Y
MOVILIDAD SOCIAL EN EL
SISTEMA EDUCATIVO DOMINICANO

Dr. José Antinoe Fiallo Billini
Dr. Alberto Emilio Fiallo Billini



13 de Junio 1989
Santo Domingo


1.- INTRODUCCION

La presente ponencia, tal y como se estableció en el resumen previamente distribuido a los participantes en esta Cuarta Sesión del Plan Educativo, se desarrollará partiendo de la siguiente contextualización:

a) Las estrategias de “crecimiento” económico de la sociedad dominicana implementadas en las últimas décadas han significado un progresivo reordenamiento de los polos de acumulación capitalista para una economía extrovertida y destructiva, y por tanto, una recomposición de las fuerzas productivas y una redistribución geoespacial de la población. Este último fenómeno va adquiriendo las características de una verdadera concentración de ellas en pocas ciudades y una periferización de las zonas rurales y al interior de la macrocefalia urbana, con todas sus consecuencias de deterioro de calidad de vida y ambiente.

b) En tal sentido, la movilidad social adquiere una significación específica en ese contexto, determinando una violentación progresiva y diversa de los derechos democráticos del pueblo dominicano, tanto en la zona rural como la zona urbana, expresándose en una relación social de exclusión, selección y división del trabajo para las clases populares con y en el sistema educativo, sistema donde se expresan las necesidades y consecuencias del reordenamiento de los polos de acumulación capitalista para una economía extrovertida y destructiva de las fuerzas productivas y la nueva distribución geoespacial compulsiva de la población.

c) Ese proceso, que violenta los derechos democráticos del pueblo dominicano se expresa de manera concreta en la redistribución de la matrícula en las zonas rural y urbana, exclusión de la población infantil de la oferta preescolar, limitaciones graves de la cobertura en los niveles primario y medio, fenómenos de sobre edad y repitencia generalizados, procesos de aprendizaje impuestos en ruptura con la cultura popular, improductividad de la escuela pública en su relación con el entorno socioeconómico y educación superior en franca ruptura con la sociedad civil y las necesidades formativas de los sectores de economía productiva vinculados a la reproducción social de las masas populares

d) Ante este cuadro histórico y educativo procede plantearse un proyecto de propuestas educativas alternativas, que partiendo de una referencia o exigencia de desarrollo autocentrado y popular, contribuyan a la creación de condiciones de transición para el ejercicio de los derechos democráticos del pueblo dominicano, respetando la cultura popular, integrando a las masas excluidas y no cubiertas por la oferta educativa, estableciendo procesos de aprendizaje centrados en una relación escuela primaria y media—comunidad—producción, redefiniendo la formación técnico-profesional en un contexto de humanismo y transformación social e instituciones de educación superior que cumplan currículos gradados por las exigencias socioeconómicas y políticas de una economía productiva que responda en el contexto de relaciones sociales justas y democráticas.


1. POLOS DE ACUMULACION Y DISTRIBUCION
TERRITORIAL DE LAS FUERZAS PRODUCTIVAS
Y LA POBLACIÓN

Para la comprensión de los procesos que debemos abordar, es de especial relevancia el análisis global que articule la problemática de la acumulación capitalista y la distribución territorial de la población y las fuerzas productivas, de forma tal que no quedemos atrapados por los esquemas tradicionales. El paralelo histórico para deslindar ese proceso es la forma en que se constituye, en primer lugar, el equilibrio interno del capitalismo en el período trujillista, y la forma en que, posteriormente, y al sustituirse esa forma monopólica por una nueva coalición de clases, se adopta una vía prolongada de “crecimiento” que genera el proceso actual de una economía de servicios con su eje urbano fundamental y sus contradicciones y desequilibrios específicos.

En efecto, en la primera etapa del crecimiento económico en el contexto de la dictadura trujillista, y por una necesidad de articular una alianza de clases que territorialmente expresara una sólida base social, pero que, además, proporcionara un flujo de excedentes de bienes para el mercado interno, el trujillismo adoptó, como bien lo señala Roberto Cassá1, tanto una política proteccionista como de incentivos para varios géneros de procedencia agropecuaria. Esta política del primer período obtuvo importantes logros que repercutieron en el nivel de las importaciones, al ser éstas reducidas de manera sustancial. Esta política tenía como base el fomento de la economía campesina capitalista, sea de naturaleza semi-servil y mercantil, y por otro lado, una burguesía agraria media que contribuyeron a que el excedente para el mercado interior creciera, y para que se produjera una fijación relativa poblacional a partir de “una reproducción deliberada del minifundismo” (Cassá).

La burguesía trujillista, en este momento, no podía asumir polos de acumulación en gran escala territorial, combinando el desarrollo de estos de manera significativa en el campo y las ciudades, por lo que, los procesos de acumulación originaria y de acumulación capitalista se centraron, parcialmente, en exigencias de campesinización, orientado este proceso a obtener una mayor productividad, en un contexto de control estatal y de subalternidad del campesinado al terrateniente, al “mercado” y al aparato político trujillista.

Esta estrategia, con sus resultados de anclamiento parcial de la población rural, y por tanto, actuando como impedimento para el vaciado de la población rural, mantuvo prácticamente hasta 1935 un 82 por ciento de la población, como población rural y hasta 1950 un 76.2% en la misma condición, a más largo plazo.

Una vez la dictadura trujillista, a partir de la 2da. Guerra Mundial, y por una conjunción de factores que se desarrollan a partir de los procesos de acumulación descritos de la primera fase, importantes ingresos por alza de precios de los productos de exportación, ampliación de la presencia monopólica de la fracción trujillista, modernización del aparato estatal, aumento de la tasa impositiva, sostenimiento de la sobreexplotación de la fuerza de trabajo, el trujillismo pasó a controlar los procesos masivos de producción de plusvalía absoluta, subordinando de manera definitiva a las demás fracciones de la burguesía, incluyendo la comercial y la exportadora-importadora.

Pero para los fines de nuestro interés, de lo que se trataba era de un progresivo reordenamiento de los polos de acumulación, en la medida en que la burocracia político-militar y la fracción burguesa trujillista, con el grueso de la plusvalía absoluta en sus manos, pasaba a una nueva fase de su desarrollo orientado a crecer en su control de empresas fabriles y manufactureras, en la ampliación del parque industrial, dominio de la problemáticas de la deuda externa y mejoramiento de los instrumentos estatales de política monetaria y financiera.

El paso a esta nueva fase de manera rápida y relativamente en gran escala, a finales de la década de los 40 e inicios de los 50, que se expresa en un presupuesto público que osciló de 43 millones en 1946 a 128 millones en 1952, suponía un crecimiento del capitalismo urbano, cuyo ejemplo más relevante es que el capital fijo en el sector industrial no azucarero pasó de 16 millones de pesos en 1945 y prácticamente se llevó al doble entre 1947-1948 y su ascenso concluyó en 1960 con un monto total de 120 millones de pesos.

No es casual que la población urbana creciera de un 23.8% en 1950 a un 30.3% en 1960, mientras la población rural descendía progresivamente en ese orden desde un 76.2% en 1950 y un 69.7% en 1960.

Una expresión importante de ese proceso del desarrollo desigual y combinado es el descenso de la Población Económicamente Activa (PEA) del Sector Agropecuario desde 71.7% al 66.5%, mientras crece la PEA de otros sectores predominantemente urbanos como Industria 8.1% a 8.6% y Servicios 9.4% a 11.9%, lo que indica que el proceso migratorio exigido por el inicio de la descampesinización y el desarrollo del capitalismo urbano de la nueva fase, se ha iniciado de manera significativa.

En la década de los 50, pues, se abre el largo proceso de urbanización compulsiva consecuencia de las estrategias y políticas de las fracciones dominantes, en la medida en que se articulan polos de acumulación y distribución territorial de las fuerzas productivas en un progresivo dominio de la relación social capitalista y sus consecuencias, entre ellas, la necesidad de redistribución espacial de la población, fundamentalmente de trabajadores directos; y como su contrapartida necesaria, las pocas grandes ciudades como asientos territoriales del dominio de clase y la centralidad del Estado, que es exigencia del crecimiento capitalista.

El inicio de la crisis del régimen trujillista en 1961, no sólo es la expresión de un reordenamiento político en la cúpula, sino fundamentalmente un reordenamiento de la alianza de clases dominantes, una lucha por el poder entre fracciones de la burguesía, una redefinición de los polos y formas de acumulación, una redistribución territorial de las fuerzas productivas, un nuevo momento de profundización del vaciado compulsivo de las zonas rurales y un creciente avance del proceso de urbanización acelerado de acuerdo a las exigencias de las nuevas fracciones hegemónicas: la burguesía extranjera (predominantemente norteamericana) y su Estado y la burguesía compradora o intermediaria dominicana con el “mercado” mundial.

En efecto, los dos momentos claves que expresan ese reordenamiento, encuentran su expresión en los regímenes del Consejo de Estado y el Triunvirato (1962 y 1963), tanto en relación a las políticas referidas a las fracciones urbanas tradicionales del capital como en relación a la profundización de la descampesinización por la vía de la crisis de la producción para el autoabastecimiento alimentario. La cuestión clave en este reordenamiento, lo señala Roberto Cassá, cuando indica2, “grosso modo, la orientación económica se definió en el sentido de abandonar el esquema trujillista que propiciaba el crecimiento interno por la vía de la industria sustitutiva de importaciones, la orientación básica, en lo adelante, fue la apertura al exterior, pero no en el plano del crecimiento de la economía agroexportadora, sino simplemente por la supresión de las restricciones a las importaciones”.

Las consecuencias fueron inmediatas y las importaciones pasaron 87 millones y 69.4 millones en 1960 y 1961 a 160.2 millones en 1963 y 1964 (Cassá), pasando a ocupar en el Producto Bruto Interno del 11% al 17%. En tal sentido, el polo de acumulación impuesto por la fracción compradora de la burguesía dominicana y por su contraparte en el mercado mundial, se hizo a partir de una dinámica parasitaria en relación a las fuerzas productivas realizando la ganancia capitalista en una relación de beneficios en el “mercado” mundial y en precios del mercado interno, a costa de no orientar inversiones al capital productivo industrial o agropecuario.

Se establece así de manera definitiva lo que podríamos llamar una cultura urbana parasitaria de acumulación, de tipo corporativo, en fracciones de la burguesía; y de acuerdo a investigaciones destacadas de la problemática alimentaria, es precisamente en el período 1964-1965 cuando se comienza a perder lo que se denomina la autosuficiencia alimentaria del país, en la medida en que la estrategia de relevo del trujillismo no puede articular la reproducción de la economía campesina con la necesaria expansión de la industria ligera urbana productora de bienes de consumo de masas (ya en 1976-77 solo alcanzábamos el 76% del autoabastecimiento). Esta incapacidad para combinar factores de contención del “vaciado” de la población rural y de oferta de empleo y servicios urbanos para las poblaciones migrantes a las ciudades, así como el franco proceso de crisis de hegemonía en la sociedad civil y el Estado, abren las compuertas para un crecimiento sustancial de los procesos de reordenamiento territorial de la población: sobre todo agudizando la tendencia hacia la macrocefalia urbana en la ciudad de Santo Domingo y su “ad-metrópolis” Santiago (Yunén).

Este proceso se expresa de manera cuantitativa en la caída en la participación del Sector Agropecuario en el PBI, con sus oscilaciones, entre un 31.5% en 1950, 32.8% en 1960 y un 23.2% en 1970, hasta un 16.6% en 1980 y 16.9% en 1985. Esta situación se expresa también al interior de la producción agropecuaria por habitante, que según las fuentes del Instituto de Estudios de Población y Desarrollo (IEPD), de donde provienen las cifras anteriores, nos dicen que “la producción de granos comestibles por habitante se redujo en un 73% y la de tubérculos, bulbos y raíces en un 40%”. Por otro lado, sigue diciendo el IEPD, “la producción per cápita de frutas, incluyendo plátanos y bananas, que forman parte de la dieta básica, disminuyó en un 32% y la de leguminosas, de carnes y leche quedó estancada”.

De otra parte, la cara urbana de la recepción de la población migrante, presenta una situación grave y dramática, a tal extremo que parques industriales como la Zona Industrial de Herrera, según estudios de la Asociación de Empresas Industriales de Herrera (AEIH), muchas de sus empresas operan (40%) entre el 51% y 75% de su capacidad instalada y solo el 17% reportó trabajar con índices de ocupación por encima del 76%, mientras el 34% de las industrias operan con un 26-50% de su capacidad instalada3, lo que obviamente impide el establecimiento de un sistema de turnos completos de trabajo por empresa y una reducción apreciable de costos de operación.

Sobre todo si observamos con detenimiento las tasas de desempleo que han oscilado entre el 24.0% en 1970, 24.1% en la zona urbana y en relación a un total del país que osciló del 24.15% en 1970 y 27.1% en 1985 (de acuerdo al Cuadro 11.20 de República Dominicana: Población y Desarrollo-PNUAP-ACDI-IEPD-CELACE 1988), con proyecciones del 29.6% en 1989, e índices de subempleo de 43.4% en 1980 de acuerdo a la “Encuesta de Mano de Obra” de 1980, con proyecciones de 56.5%. Es necesario concluir que el cuadro urbano creado por las nuevas estrategias de “crecimiento” y polos de acumulación plantea un escenario agudo de desequilibrios, tanto en la sociedad civil como en la sociedad política, pero sobre todo en las contradicciones entre el espacio marginal a la sociedad civil y todo el esquema de participación e integración (sistema político y de hegemonía en la sociedad civil).

Pero esto debe ser explicado al través de una visión procesal de las políticas económicas y las estrategias de los últimos años que, profundizando el reordenamiento del capitalismo dominicano, han puesto al país en lo que algunos estudiosos acuciosos han denominado la vuelta a las condiciones para revoluciones políticas clásicas (revoluciones de eje urbano).

La sucesión del post-trujillismo a partir de 1966 pretendió ser viabilizada en un proyecto que trató de restar la necesidad de campesinización como factor de equilibrio con un relevo bajo control de la expansión del capitalismo urbano, lo cual, obviamente, por razones estructurales y del poder político (su naturaleza y relación liderazgo, clase y Estado) no fue posible. Se trató de articular una política sustitutiva de importaciones vinculadas a la importancia parcial de materias primas y bienes de capital, con políticas de campesinización garantizadas, aparentemente, por instrumentos de control de precios, comercialización y distribución de tierras para ampliar la base del campesinado parcelario.

Si bien es cierto que la manufactura casi duplicó su aporte al PBI, lo mismo que el comercio y el transporte, en desmedro de la agropecuaria, fenómeno ya señalado, la débil vinculación de la industria y la agricultura, y una mayor vinculación a la dinámica productiva urbana de la burguesía compradora, y por ende, a limitar la expansión del mercado interno como eje de articulación y distribución de los polos de acumulación, como factores de equilibrio y distribución del ingreso.

En última instancia, y en un proceso complejo de lucha de clases en el interior del bloque de poder, el proyecto sustitutivo de importaciones basado en tecnologías no apropiadas y en la necesidad de recursos estatales vía agroexportación, fortalecieron los polos urbanos de acumulación, denominados por algunos autores “modernizantes” del área de los servicios distribuidos geoespacialmente en las ciudades más importantes, sin que el modelo sustitutivo de importaciones transfiera al Estado cuotas apreciables de plusvalía social destinable a los sectores productivos, sobre todo agropecuarios en áreas de financiar procesos masivos de campesinización e industrialización rural-urbana articulados.

Ello explica la continuidad irreversible del proceso de descampesinización y urbanización, pasando la población urbana a 39.7% en 1970 y la rural en descenso a 60.3% manifestándose en tasas de crecimiento de esas poblaciones del 5.97% y 1.37% respectivamente, pasando el Sector Agropecuario en su contribución al PBI de 32.8% en 1960 al 23.2% en 1970, mientras, como dijimos, la manufactura crece del 14.9% al 18.5%.

En cuanto a la fijación territorial del productor directo rural, se incrementa la fragmentación de la propiedad minifundista entre 1960 y 1971, que pasa de 88.5% en 1960 con una superficie del 23.5% del total, mientras que en 1970 un 84.1% cubría un 20.6% de una superficie, estabilizándose la propiedad latifundista y reduciéndose la propiedad media rural, dinámica que refuerza la economía extrovertida agroexportadora que se organiza a partir de grandes latifundios o plantaciones o por el control que ejercen las compañías agroexportadoras intermediarias frente a los pequeños y medianos productores.

En última instancia, la incapacidad para sostener su base social rural por políticas de campesinización, y su incapacidad también, para, con políticas populistas urbanas de redistribución estabilizar, determinaron la crisis de legitimidad popular del período conocido como los doce años (1966-1978), redujeron el margen de maniobra del régimen en relación a las fracciones de la burguesía que exigía un más rápido proceso de articulación del capital financiero, industrial y agroexportador, y en general de la dinámica de reordenamiento del capital y de afectación de las fuerzas productivas orientadas a la reproducción social de las masas populares.

El relevo de 1978 centró sus políticas en el uso del gasto público por la vía de la demanda al sector externo, para lo cual profundizó el endeudamiento interno en una primera fase (78-79) y posteriormente el endeudamiento externo (80-81), lo cual tuvo impacto en el crecimiento del sector gobierno en el PBI, pero no en los sectores productivos de bienes, vale decir, agropecuaria e industria.

Obviamente estas políticas, en el contexto de apertura del neoliberalismo imperialista y de la definición de las políticas privatizadoras del régimen de Reagan, tendieron a fortalecer las fracciones urbanas burguesas especuladoras, parasitarias e intermediarias, y un gran flujo de recursos recogidos de la “demanda inducida” fueron a depositarse en las instituciones recolectoras de los grupos oligopólicos, creando situaciones de liquidez que al desbordar, reprodujeron las formas improductivas de acumulación capitalista (entre otros, sector financiero informal).

Puede afirmarse que en este período comienzan a crearse las condiciones para una redefinición más a fondo del capital internacional y sus instituciones de fiscalización, en la medida en que el índice de relación del intercambio externo fue en 1980 en 30% menor que en 1975, se redujeron las exportaciones por la política proteccionista de países centrales produciéndose un déficit de Balanza de Pagos que en 1980 alcanzó los US$671 millones, lo cual se agravó por lo que un estudio denominó “estrangulamiento del mercado financiero internacional”, mientras las tasas de interés seguían su curso ascendente.

Es evidente que esta coyuntura se incrementa al paso de las fracciones burguesas metropolitanas (del centro) y criollas aliadas, y se cierra, en gran medida el ascenso hacia la definitiva “metropolización” de la ciudad de Santo Domingo, que es un proceso que se alimenta, como lo dice Yunén4 de la degradación ambiental de la cultura rural, definiendo el proceso de la siguiente manera: “Es entonces dentro de este contexto de degradación del ambiente rural (entre los que destaca, N.A., el resto de 14% de foresta original al 1985) que surge la metropolización (o super urbanización), la cual se nutrirá de la misma, marginalidad que tanto ella como la degradación conllevan para reproducirse incontroladamente a través de mecanismos de centralización”.

En este contexto se inician las políticas de “ajuste” del 1982-1986, donde predomina ya, sin discusión alguna, la exigencia de un protectorado económico del Fondo Monetario Internacional (FMI) avalado por el grueso de los sectores económicos y políticamente dominantes.

Este protectorado significó la devaluación monetaria, creación del ITBI y un sistema de valoración aduanera según el cambio libre (ad valorem), lo que permitió un incremento de los ingresos públicos con la inflación, de forma tal que se financiará el gasto público para éste ser destinado al drenaje que significaban las acreencias internacionales.

El salario real se deterioró atacado por los procesos inflacionarios del orden del 24.46% y 37.51% en los años 85 y 865 reduciéndose a pesar de los aumentos a precios de $37 y $36 de 1968, la canasta familiar agropecuaria se elevó significativamente y el desempleo se incrementó al 27.2% de la PEA a 1985.

La devaluación monetaria y la desvalorización real del trabajo se convirtieron en un estímulo para el desarrollo del Turismo y Zonas Francas6, trasladándose progresivamente los ejes de acumulación hacia estos sectores. Es relevante señalar, que, de acuerdo a estimados del Banco Central y de empresarios capitalistas del área de Turismo, entre 1978 y 1988 de $14,000 millones destinados a construcción $7,000 millones fueron “a parar a esta floreciente actividad” reportándose oficialmente un monto de ingresos en divisas de $616 millones de dólares; y en Zonas Francas, con 17 de ellas en operación, se pasó en ingresos por divisas de US$205 millones a US$508 en 1988.

La premonición del futuro en este contexto se expresa en la revuelta popular de 1984 contra el jorgeblanquismo fondomonetarista, cuando el proceso de reordenamiento territorial de la población y las fuerzas productivas coincide, tanto con una política dura de desvalorización concientemente aguda de la fuerza de trabajo para los nuevos polos de acumulación, como con la pérdida de la legitimidad y soporte de la política populista urbana que se expresó, parcial y originalmente, en la política de demanda inducida del período 1978-1980.

Esta coyuntura definió en lo fundamental el resultado político de 1986, lo que obligó al nuevo gobierno balaguerista al predominio de políticas de transición que buscan un equilibrio entre el papel rector-hegemónico de los grupos corporativos de la clase burguesa en relación, tanto a las diversas fracciones del capital que con y en ellos operan, como con el remanente de la burocracia política balaguerista que en la cúspide estatal asiste a sus momentos de conclusión del ciclo político actual.

Al no ser ya el Estado el principal eje generador ni apropiador o distribuidor del excedente económico (característica básica del período trujillista), tiene ahora cada vez menos recursos en divisas (uno de los polos de acumulación “ocultos” y privatizado parcialmente) y se debilita ante el resto de la “sociedad civil” que crece, se complejiza y se “moderniza” en los enclaves urbanos que la élite burguesa reordenadora ha establecido como su hábitat territorial.

Las políticas estatales buscan financiar el gasto público combinando el manejo de la política monetaria (inorgánicos) con impuestos sobre productos no generados por el Estado, lo que alimenta el proceso inflacionario que se espera para este año de 1989 en por lo menos un 60%. En este sentido es relevante señalar, que, como contradicción que expresa el proceso histórico en curso la oferta de alimentos, sobre todo provenientes del sector agropecuario, se elevó sólo en un 0.5% en tanto que la oferta monetaria creció entre un 46% y un 49%.

Se admite que en 1988 el sector agrícola estableció un crecimiento negativo del 1.8% en el contexto de un crecimiento negativo global de 1.4% de acuerdo al Banco Central, habiendo crecido, como es obvio, los sectores de servicios (comunicaciones, financiero, construcción). Teniendo como referencias esos elementos de política, una contradicción que resulta evidente es que los incentivos para la inversión en turismo y zonas francas industriales, son precisamente las exenciones fiscales y las garantías de una elevada tasa de retorno junto a la sobreexplotación de la fuerza de trabajo para el inversionista, las cuales esperan por tanto mantener o mejorar sus “ventajas competitivas”, sin que pueda garantizarse que los recursos allí generados pueden ser reciclados en la economía dominicana, sobre todo para financiar o suplir empresas productivas para el mercado interno.

El resultado final de esta larga transición hacia un nuevo período que marca la finalización del período post-trujillista, es que se está acelerando una nueva redefinición del papel del Estado: de ser un soporte fundamental para la acumulación al largo plazo (período trujillista y post-trujillista) pasa a asumir un rol, en el actual período 1986-1990, más “pasivo” y condicionado por factores de corto plazo, coyunturales, recibiendo y manejándose entre presiones internas y externas de la lucha interburguesa, para la privatización generalizada de la producción de bienes y servicios tradicionales estatales o públicas.

El futuro inmediato de este modelo transicional dependerá en gran parte de la forma como se estructure el flujo y control del ingreso de divisas (incluyendo todo lo relativo a su distribución prioritaria para los sectores de economía productiva, sea de políticas de campesinización o de desarrollo de industria ligera media), y el impacto que ello pueda tener en el empobrecimiento relativo de la población, de cómo puedan reducirse los requerimientos de importación por unidad producida (lo que plantea una política de reconversión industrial al mediano plazo), sin que ello presione la inflación.

En los años 1986 y 1987 hubo un repunte del PBI per cápita en construcciones, creciendo 13% y 31% respectivamente, lo que produjo según una cifra que puede ser tomada con delicadeza de pinzas, un crecimiento del PBI del orden de los 5.7%. Pero en 1988 cifras provisionales del Banco Central ya citadas, dan un crecimiento negativo al PBI de menos del 1.4% (algunos economistas establecen en 1% y el 0.9%).

En este contexto el gasto social y en salud ya en 1989 (primer trimestre) observa una disminución real, pasando el gasto social real acumulado a Marzo de 1988 de $111.1 millones a $91.4 en los mismos meses de 1989, lo que significa una reducción del 21%. Esta situación anuncia o advierte para los próximos años la acentuación de la estrategia de transición hacia una economía de servicios privatizados y un modelo generador de divisas basado en los polos de acumulación de la agroexportación, el turismo y las zonas francas.

Para los próximos años es de esperar, de continuar el esquema vigente, una crisis del gasto social per cápita, y una profundización de la crisis política por la pérdida del poder legitimador de la educación y la salud (recursos de hegemonía, también) por la ausencia de estrategias para ambos sectores y crisis sobreañadida de su financiamiento.

Esta crisis tendrá expresiones en dos polos socioeconómicos y políticos: los territorios de descampesinización y los territorios urbanos de la marginalidad, sobre todo en estos últimos por los efectos combinados rural-urbano de la estrategia de economía extrovertida que vacía el campo y concentra en las ciudades, agudizando con la sobreexplotación de la fuerza de trabajo la lucha social a escala nacional. Jorge Cela, Isis Duarte y Carmen Julia Gómez7, resumen el proceso global de la siguiente forma: “un tipo de desarrollo capitalista urbano que dirige las nuevas inversiones hacia las grandes ciudades y destina gran parte de los recursos estatales a la creación de infraestructura y otros servicios en los principales núcleos urbanos, básicamente en Santo Domingo, convertida así en el principal polo de atracción de los migrantes”. Y agregan: “El tipo de migración que dio origen a la población marginal está vinculado al desarrollo del capitalismo en el agro y de subordinación de la economía campesina que generan una forma específica de descampesinización y de expulsión de trabajo de las zonas rurales”. Concluyendo con los siguientes razonamientos agudos: “Se desarrolla así una modernidad del consumo sin que la lógica moderna penetre las relaciones de producción”.

El fenómeno macrocefálico se expresa en una doble vertiente: en primer lugar, en su lógica concentradora: 73.2% de las ventas al por mayor era en el Distrito Nacional, el 71% de los permisos de construcción, el 74.5% de los teléfonos, 75% de los vehículos, los supermercados pasaron de 91 a 225, agencias de viajes de 165 a 404, tarjetas de crédito de 3 a 21 y agencias de computados de 11 a 78 (Cela, Gómez, Duarte, ob. cit.) y 80% de todos los préstamos otorgados (Yunén, ob. cit.). Y en segundo lugar, en su lógica de periferización interior o de marginalización se expresa en la ciudad de Santo Domingo en que un área del 18.62% territorial es ocupada por el 64.65% de la población con el 62.23% de las viviendas, mientras en el 81.38% del territorio el 35.35% de la población vive en el 37.77% de las viviendas ocupadas (ver obra de Rafael Emilio Yunén, citada, pág. 76), y en la mayoría de los barrios marginales y populares no más del 28% de la PEA tenía empleo fijo.

Yunén afirma con absoluta razón: “… se usa una parte del territorio para el sector “moderno”, avanzado, con bajas densidades, con la instalación de las zonas simbólicas, con cierta concentración para el comercio y luego se deja otro espacio productivo para que funcione a costa del hacinamiento y la degradación de los habitantes que no pueden pagar otras rentas, ni tener suelo urbano para asentarse en otros lugares” (ob. cit. p. 75).

Cela, Gómez y Duarte señalaban en su ensayo que “la expansión del sector formal está condicionada a la marginación progresiva del sector informal” (ob. cit., p. 11), coincidiendo en cuanto la escisión territorial urbana del hábitat de la burguesía urbana y el hábitat de los pobres y oprimidos, transformando el espacio urbano en el eje de la lucha social, “el espacio urbano es el campo de batalla de esta guerra”, concluyen esos autores.

Y la agudización de los factores críticos y de confrontación está dada, entre dos sectores, porque la estrategia de crecimiento adoptada refuerza la marginalidad de las masas.8

La marginalidad y la “modernidad” están articuladas a una totalidad que es la nueva vía de crecimiento, vía que es constantemente presentada incluso como vía de estacionamiento o paradas de los flujos migratorios compulsivos. Yunén, de manera acertada describe el fenómeno: “Las últimas innovaciones traídas por el turismo, las zonas francas, etc., han creado nuevos enclaves y han causado también un reforzamiento de los centros urbanos tradicionales, pero con el agravante de que los han convertido en más dependientes aún del exterior ya que utilizan muy poco los bienes y servicios provenientes de los sectores productivos nacionales (con excepción de la mano de obra superbarata y explotable, las playas y otros recursos escénicos, los recursos no renovables que se extraen de las minas y los recursos del suelo a través de su degradación” (ob. cit., p. 78).

Y toda esta estrategia de crecimiento exige una definición de políticas y estrategias formativas, tal y como se define en el informe “Sobre las Tendencias de la Economía Externa” de República Dominicana elaborado en abril de 1989 por la Sección Económica de la Embajada de Estados Unidos cuando dice: “La mano de obra dominicana es trabajadora, cooperadora y fácilmente entrenable en oficios básicos”, estableciéndose claramente una división del trabajo a escala de masas para adecuar la educación de los nuevos polos de acumulación.


2. EXPRESIONES DE REORDENAMIENTO, EXCLUSIÓN, SELECCIÓN Y DIVISIÓN DEL TRABAJO EN SUS MANIFESTACIONES MÁS RELEVANTES EN EL SISTEMA EDUCATIVO¿Cuál ha sido la expresión y los resultados de este proceso en el sistema educativo y cuáles han sido sus resultados más relevantes en cuanto se refiere al cumplimiento histórico de los derechos democráticos del pueblo dominicano?

a) Reordenamiento Territorial de la Matrícula Escolar

La evolución de la matrícula escolar global expresa el impacto progresivo de la redistribución territorial de las fuerzas productivas, la descampesinización y los procesos masivos de urbanización, lo que podemos expresar abordando diversas cifras desde diversos ángulos de ese reordenamiento. De acuerdo con datos de la Secretaría de Estado de Educación, Bellas Artes y Cultos (SEEBAC) correspondientes al año académico 1968’69, la población del nivel primario rural era de 447,699, lo que representaba un 67.8% de la población total en ese nivel, de un total de 659,964 alumnos. La primaria urbana oficial, ascendió a 212,265 alumnos y la semi-oficial urbana con 30,974, completándose la población primaria privada con 34,876 alumnos, y la rural “privada” con 392 alumnos.

De acuerdo al “Informe de UNESCO”9 de 1975 la evolución de la matrícula de la educación primaria en términos urbano-rurales evolucionó de 516,000 (1964-1965) a 942,400 (1975). De la primera cantidad 171,000 estudiantes eran urbanos (33%) y 344,500 eran rurales (67%). De la segunda cifra global de matrícula, 406,000 (43%) eran estudiantes urbanos y 536,400 estudiantes rurales (57%). Ya para 1981, y referida exclusivamente a la matrícula de los establecimientos públicos, el porcentaje global de la participación urbana ascendía al total de 55.2% de todo el sistema y el rural en 44.8%, estableciéndose los porcentajes en la educación primaria de 47.3%; en la educación media 68.4% urbana y 31.6% rural y a nivel superior sin poder procesarse de manera cuantitativa en cuanto a procedencia, pero por lo menos en la Sede Central de la UASD por arriba del 84% de su matrícula.

En los datos aportados de manera global en la ponencia de Jorge Max Fernández, en la sesión anterior, se establece un correlato entre Población y Población Escolar de la siguiente manera:

Población Total Escolar
Urbana 52.0 52.7
Rural 48.0 47.3

El grueso de los datos expresa la progresiva urbanización de la matrícula y la selectividad en la modalidad interna de la misma, agravándose por las características del desarrollo desigual regional. El IEPD calcula una matrícula: “urbana en o cerca del 55% de la matrícula escolar…” y en las regiones Sureste y Cibao con ejes en una metrópolis y su “ad-metrópolis”, el 88% de esta matrícula urbana. El sureste con un 46% y el Cibao con 41.7% al nivel global, estableciéndose en Santo Domingo un 23% de la matrícula pública.

En este contexto es importante señalar que el 46% del gasto del sector público en el área se destinó a la educación primaria en áreas urbanas en los últimos años de la década del 70 y los inicios del 80, agravándose la situación para este 1989 cuando se prevee una reducción del gasto social en más de un 20% e incrementos en el PBI en áreas de servicios y construcción.




b) Analfabetismo:

Las cifras de acuerdo a la Oficina Nacional de Estadísticas (ONE) expresan la siguiente evolución:

Global: 56.8% (1950), 34.2% (1960), 32.6% (1970), 25.8% (1980), 22% (1988).

Zona Urbana: 29.5% (1950), 18.9% (1960), 18.6% (1970), 15.9% (1981), 13.5% (1988).

Zona Rural: 66.1% (1950), 41.3% (1960), 42.4% (1970), 37.3% (1981), 22% (1988).

El comportamiento global de los porcentajes nacionales y por zonas expresa claramente el desarrollo desigual y los fenómenos de periferización, sobre todo los graves problemas que se generan con la pauperización de las economías campesinas, aunque no traducen todo el fenómeno cuantitativamente.

Se expresan dudas referidas a la validez o no de las cifras y a contradicciones en relación a la evolución de las tasas, admitiéndose que “el analfabetismo funcional sigue siendo muy alto, pues aparte de los analfabetos y de los que nunca asistieron a la escuela hay una proporción considerable de personas con muy bajo nivel de instrucción. Información adicional del censo de 1981 permite corroborar esta afirmación: el 58% de las personas de 15 años y más que asistieron a la escuela alguna vez en su vida, pero no asistían en 1981, tenían primaria incompleta”.10

Esta situación está avalada por diversas afirmaciones. El IEPD en el Seminario Taller que antecedió a estas sesiones, realizado en el Instituto Tecnológico de Santo Domingo (INTEC), estableció el porcentaje del 28.8% para 1981, con una diferencia de por lo menos tres puntos en relación a la cifra oficial.

Sin embargo, en un documento reciente de la Oficina Nacional de Planificación (ONAPLAN) se dice lo siguiente: “Hay en el país 1,912,830 analfabetos entre la población de 10 años y más, considerando entre ellos a los analfabetos funcionales, o sea personas que han abandonado el sistema educativo sin concluir el ciclo básico. El porcentaje de analfabetos 33.8% es un factor limitante a la formación y capacitación de la población”, es decir, al 1987 y por encima de la edad de 10 años, lo que obviamente indica que los analfabetos son más, y que, nos encontramos en cierta medida, en los niveles porcentuales del 1960, y por lo tanto, con un fenómeno masivo de exclusión.

Es relevante precisar que de acuerdo a cifras del Censo de 1981, tomando como fuente la Oficina Nacional de Estadística (ONE-1985), las tasas de analfabetismo muestran y expresan el desarrollo desigual, y mientras en los grupos de edad de 5-9 años en el Cibao y Sureste es de 52.2 y 58.1, en el Suroeste es de 65.5%.


c) Cobertura:

En relación a la capacidad del sistema educativo para incorporar y atender a las poblaciones en condiciones de ingresar al mismo, nos encontramos con aspectos cuantitativos que deben ser dilucidados, para determinar los grados masivos de exclusión que este proceso ha desarrollado y profundiza.

Los estudios realizados y las conclusiones arribadas, establecen crecimientos cuantitativos que no esclarecen, en primer lugar, las razones de la expansión de la matrícula y, por otro lado, los niveles reales de cobertura, que se relacionan no sólo con el ingreso, sino además con la retención en un contexto socioeconómico.

Se ha establecido una evolución de la tasa de escolaridad creciente para los últimos años, no sólo desconociendo los elementos anteriores, sino además, partiendo de la normatividad constitucional de los 7-14 años como paradigma de obligatoriedad jurídica, no socioeconómica y política.

“Los datos desde 1980/81 aportados por la SEEBAC evolucionan desde una cobertura de 84% para primaria en ese año, hasta una cobertura del 90% en 1986-1987, lo que se expresa en una exclusión de 136,171 potenciales alumnos del grupo 7-14 años. “

Sin embargo, en este caso sucede algo parecido en cuanto al análisis del analfabetismo, y utilizando como fuente la ONE, el documento “República Dominicana: Población y Desarrollo”, p. 88, establece “que alrededor de un tercio (unos 740 mil) de los jóvenes de estas edades (6-19 años) no eran cubiertos por el sistema en 1981 y que más de la mitad (unos 308 mil niños) de aquellos niños menores de 6-9 años no asistían a la escuela”. El cuadro citado de las edades de 6 a 19 años de un total de 2 millones 53 mil, establece una cobertura de un 64.1% de la población de estas edades.

Otras cifras, aportadas en el Documento del Secretariado Técnico de la Presidencia –ONAPLAN 1987- ya citado precedentemente, y apoyándose en datos de la SEEBAC (Plan Operativo y el Informe Inventario de Centros Educativos Privados y Semi-Oficiales), el sector oficial atiende una población de 1,246,332 en los diferentes niveles.

Y el documento desagrega esa población de la siguiente manera:

- Nivel Preescolar y Primaria: matrícula 25,291 (no formal) y 15,728 (formal), total de 41,019 niños. La población de 3-6 años es de 721,876, siendo la cobertura oficial de 5.7%. Los matriculados para ese año en las edades de 7-14 años son 930,592 con una cobertura de 71.4%.

- La cobertura global del sector público y privado para preescolar es de 16.8% (el sector privado tiene una cobertura predominantemente urbana de 80,133 alumnos con 11.1%).

- La cobertura del sector privado para el nivel primario es de 18.2% (sólo edades 7-14 años) lo que asciende a una cobertura de 89.6%.

- En la Educación Media (Tradicional y Reforma) la matrícula pública es de 188,356, con una población del grupo de edad 15-19 años de 761,549, con una cobertura del 24.7% del sector público y la privada es de 9.2% con lo cual sólo se alcanza a un 33.9% de la población escolar de 15 a 19 años, lo que significa una exclusión de 503,549 jóvenes del grupo de edad correspondiente.

De acuerdo a esas cifras oficiales más de 1 millón 200 mil niños y jóvenes dominicanos están fuera del sistema escolar (desde pre-primaria a educación media), en porcentaje de exclusión del 83.3% para pre-primario, 10% para el nivel primario (con referencia al ingreso) y 66% del nivel medio.12

En relación a la problemática tratada del reordenamiento de la matrícula y la cobertura de la población en el contexto de los análisis y apreciaciones sobre la expansión matricular, es importante señalar que es necesario una interpretación correcta de todo el proceso, para evadir o responder, según el caso, lo que se denomina “avances cuantitativos del sistema”.

Ruy Mauro Marini13 nos dice al respecto y citamos:

“Entre los rasgos que caracterizan la evolución reciente de la situación educativa en América Latina, el más notable es, probablemente, la expansión cuantitativa de la matrícula. Los datos globales hablan por sí: en el período 1956-1965, la matrícula escolar aumentó en 60% a nivel primario, en 11% a nivel medio y en 92% en la enseñanza superior. Sin embargo, para hacer frente a la ampliación de servicios que estos porcentajes indican, el sistema educativo no incrementó ni elevó el nivel de sus estructuras, lo que significó que dicha ampliación fue correlativa a una baja en la eficiencia de la enseñanza. Basta con recordar que, pese a las buenas intenciones expresadas reiteradamente, el porcentaje del gasto educativo público en relación al producto nacional bruto está lejos de alcanzar la meta del 43% que los mismos gobiernos de la región se han fijado, y que se dieron incluso casos, como el de Brasil principalmente, en que dicho porcentaje disminuyó en los últimos años. Por otra parte, la estructura del gasto educativo muestra que, para el período 1955-1960, entre gastos corrientes (destinados a la administración general, sueldos del personal docente y auxiliar, etc.) se destinó a los primeros 90% y a los segundos solo el 10%, en lo referente a la educación primaria, en el nivel secundario, cuya expansión cuantitativa fue la más acentuada, la proporción fue respectivamente de 95%, para igualarse a la del nivel primario en la enseñanza superior (90% y 10%) pese a que la expansión de la matrícula fue más fuerte que ésta”.

“La contradicción es por lo demás evidente para no despertar la atención. Sería difícil explicarla sin recordar que la educación ha sido tradicionalmente, en la vida de los pueblos, el mecanismo de ajuste entre las aspiraciones individuales y las formas de organización social. Sin ir muy lejos en el pasado, la sociedad feudal, regida por una clase guerrera y por el clero, y basada en formas primitivas de producción, desarrolló instituciones de educación militar y teológica para las clases dominantes, al propio tiempo que, frente al desarrollo comunal, proveyó un sistema relativamente elaborado de formación profesional para las clases burguesas. En la sociedad burguesa, sometidas a las leyes de producción y cambio de mercancías, y regida por una clase que basa su dominación en el liderazgo de la burguesía sobre las demás clases sociales, la práctica educativa, dio lugar, por primera vez, a un sistema educativo nacional, abierto en principio a la generalidad de los ciudadanos y tendiendo cada vez más a constituirse en un instrumento regulador del mercado de trabajo”.

“El análisis de la evolución de los sistemas educativos europeos muestran claramente cómo la burguesía, después de un período en que la mecanización volvía innecesaria la calificación artesanal, elimina la formación profesional y, en una amplia medida, las formas de educación popular heredadas de la sociedad medieval, empieza a edificar en lo sucesivo un sistema adaptado a las necesidades de la economía capitalista. La estrecha correlación que se observa entre la expansión y la diversificación del sistema educativo, por un lado, y, por otro, el proceso de industrialización y urbanización refleja un desarrollo capitalista internamente coherente”.

“El fenómeno latinoamericano es muy distinto. En regla general, se puede afirmar que la formación y el crecimiento del sistema educativo presenta una correlación definida con el proceso de urbanización, pero en la medida en que éste se comporta con acentuada autonomía frente a la industrialización, la evolución del sistema educativo tiende a configurarse como una variable independiente en el marco del desarrollo de las fuerzas productivas. Ello se hace visible ya en el siglo pasado, cuando países como Argentina y Chile, que experimentaban una urbanización desproporcionada a su desarrollo económico, y que se debía en parte a la tendencia urbanizante que se manifiesta en las economías ganaderas y mineras y en parte a la influencia de la inmigración europea en el crecimiento demográfico, implementaron su expansión educativa a un ritmo muy superior al de países como Brasil y México, en los cuales la urbanización era menos acentuada”.

“La aceleración del proceso de industrialización en América Latina, a partir de los años treinta, no corrigió esa situación, sino que la agravó. La primera causa de ello se debe a las condiciones que pasan a imperar en el sector agrario. En efecto, la retracción de la demanda mundial de productos primarios, por un lado coarta el crecimiento de las actividades vinculadas a la exportación, limitando así la absorción de mano de obra; por otro lado, la propiedad monopolística de la tierra, en la mayoría de los países de la región, o, en contados casos,, la implantación de sistemas minifundísticos, resta al sector que produce para el mercado interno la flexibilidad necesaria para incrementar su oferta en ritmo compatible a la dinamización que ostenta el mercado urbano y lo inhabilita, pues, para absorber la mano de obra desplazada del sector de exportación; más que esto, el sector de mercado interno se muestra incapaz de hacer frente al crecimiento demográfico en el campo y tiene él mismo a expulsar de las actividades primarias a cantidades crecientes de mano de obra”.

“Las migraciones que se verifican desde el campo a la ciudad, en ritmo acelerado, van a chocar empero, con la incapacidad de la industria para crear fuentes de trabajo suficientes y con una expansión marcadamente anormal del sector terciario. En cuanto a la industria, habría que distinguir dos fases: la primera, que se extiende hasta las postrimerías de la década de 1940, en la que el crecimiento de la demanda interna es atendido prioritariamente mediante el uso intensivo de la maquinaria existente y el empleo extensivo de mano de obra, lo que conlleva un incremento moderado, pero sostenido, del empleo industrial; la segunda, posterior a 1950, en la que se eleva el nivel tecnológico en el sector manufacturero y se pasa, en las ramas más avanzadas de la industria, de la utilización extensiva a la utilización intensiva de la mano de obra; con ello, pese al crecimiento de la población, disminuye la mano de obra ocupada en el sector manufacturero, la cual pasa de 14,4 millones de personas en 1950 a 14,3 millones en 1960”.

“Ahora bien, la reducción de mano de obra industrial no constituye de por sí un rasgo distintivo de los países latinoamericanos, sino que se presenta como una característica general del sistema capitalista, en las últimas décadas. La singularidad de la situación latinoamericana se refleja más bien en dos características: la primera se refiere a que la reducción de la tasa de trabajo por unidad de producto, debida al progreso tecnológico, no se acompaña de un aumento de la masa de trabajo en las empresas, que es función de una relación estable entre la plusvalía producida y la inversión productiva; la segunda tiene que ver con la característica anotada respecto al sector terciario”.

“La población ocupada en los servicios ha aumentado de manera extraordinaria en la generalidad de los países capitalistas, pero con una diferencia en relación a América Latina: en los países desarrollados o centrales, esa población crece a partir de un punto dado del proceso de industrialización y guarda un cierto equilibrio con la población obrera, mientras que en América Latina estas condiciones no se dan. En efecto, el crecimiento del sector terciario latinoamericano tiende a comportarse en forma independiente a la industrialización, a un punto tal que acaba por desvincularse del proceso de desarrollo de las fuerzas productivas”.

“Si añadimos a este respecto las estructuras marcadamente monopolísticas de distribución del ingreso, concluiremos que dicho sector, además de expandirse de manera desproporcionada al incremento de la riqueza nacional, no expresa la redistribución de una parte significativa de ésta a las actividades de tipo terciario. La población del sector tiende así a marginalizarse, tanto desde el punto de vista productivo, como desde el punto de vista distributivo, es decir, en términos de empleo y en términos de consumo”.

“En esta perspectiva, es difícil relacionar en forma rigurosa la expansión cuantitativa que se está verificando en el sistema educativo de América Latina con los requerimientos reales que, en materia de recursos humanos, plantea el desarrollo económico. Dicha expansión parece más bien corresponder al proceso de urbanización que, como vimos, no marcha de la mano con la industrialización y menos aún con el crecimiento del sector agropecuario. La hipótesis general que emerge de este somero análisis es de que la expansión educativa latinoamericana se realiza a contracorriente del desarrollo de las fuerzas productivas, tal como se verifica éste en el marco de las estructuras económicas y sociales vigentes y aún más, que la contradicción existente entre los dos fenómenos, al revés de atenuarse, tiende a un agravamiento”.

“Conviene señalar aquí que el factor que determina esa situación es compartido por la generalidad de los países capitalistas, y constituye un rasgo inherente al sistema; lo que singulariza la región latinoamericana es la forma específica en que él actúa. En efecto, la aceleración del desarrollo tecnológico que caracteriza al sistema capitalista mundial, actualmente acentúa cada vez más la tendencia del mismo a desplazar masas crecientes de trabajadores en beneficio de la máquina. Los avances logrados en el campo de la electrónica y de la automatización aparecen como una inversión de la orientación que marcó la tecnología fabril en su inicio: de la disgregación de las operaciones que componían los procesos de producción dominados por el artesano y su transferencia a la máquina, cuando se podía confiar entonces a trabajadores desprovistos de calificación, se ha pasado a la reunión de operaciones en conjuntos mecánicos automatizados, los cuales, manteniendo la tendencia a la eliminación de mano de obra, requieren, sin embargo, de una fuerza de trabajo altamente especializada para su manipulación. El impulso que gana hoy la enseñanza técnica representa así la contrapartida rigurosa de la supresión de la formación profesional llevada a cabo por la burguesía en su fase de ascensión; por otra parte, la exigencia de una formación científica cada vez más amplia que se requiere del personal técnico, con el fin de que pueda enfrentarse a los frecuentes cambios tecnológicos, y el desdoblamiento de los niveles de enseñanza con las carreras subprofesionales y los cursos de post-grado, muestran que los sistemas educativos tratan de atender a la doble característica que presentan los requerimientos de recursos humanos en la sociedad burguesa contemporánea: selectividad y sofisticación. Esas características se extienden a las carreras no técnicas, de donde sale el personal de administración, los asistentes psicotécnicos, los sociólogos industriales, los expertos en economía, exigidos por la moderna empresa capitalista”.

d) Eficiencia del Sistema Social en la Educación:

Primaria:

Los elementos más relevantes a ser tomados en cuenta en la evaluación de la eficiencia del sistema educativo, vista ella como eficiencia del sistema social, están referidos a los índices de sobreedad, repitencia y deserción, así como los procesos globales de promoción.14

- Sobreedad: todos los datos cotejados coinciden en establecer, entre 61% y el 70% de sobreedad, en relación a la matrícula global de la educación primaria; lo que tiene graves implicaciones sicosociales en lo que se refiere el desarrollo y potenciamiento de las capacidades y el aparato perceptivo de los niños y niñas de las clases populares.
- Repetición y Deserción: todos los estudios consultados expresan, también, la gravedad del problema. UNESCO estableció en 1975 un 50% de repitencia para la relación entre 1º. y 2º. grado. Para 1989 varios especialistas establecen diversos porcentajes que oscilan, pero que no desmienten la gravedad del problema, y refuerzan el cuello de botella de los primeros grados. Además, la SEEBAC establece el 30% promedio para los años 84/85 y 86/87, IEPD-Miriam Díaz Santana un 30% de 1º. al 4º. con un 37.6% para el 1er. grado y estableciendo un 50% en la zona rural.

ONAPLAN establece para el nivel primario un índice nacional de 16.7% y para el año del informe, 158,557 alumnos del nivel.

En cuanto a la deserción las cifras del IEPD-Miriam Díaz establece el 30% del 1º. al 4º. Curso, Max Fernández establece con datos de SEEBAC 86/87 13.1 (1º.) 9.1 (2º.) y 8.4 (3º.). Alemán en un 13% para el primer grado, y por último ONAPLAN estableciendo un índice nacional de 18.3% y 19.2% para las zonas rurales primarias.

En cuanto a una visión global de la promoción en el nivel primario, período 1975-1981, el informe “República Dominicana: Población y Desarrollo”, establece un “19% de los que ingresan al 1er. grado finalmente logran, dentro de los seis años, egresar del ciclo básico (p. 96)” y para el período de la cohorte 1984/89, el Cuadro 8/2.1 de la potencia de Max Fernández (pág. 22) establece una proyección de cerca del 30% de egresados.

Es importante recordar que la Reforma de la Primaria de 1976 estableció su base de transformación en la eficiencia interna del proceso educativo y ya en Mayo de 198315 la evaluación del Primer Ciclo de la Reforma arrojaba los siguientes resultados cualitativos referidos a insuficiencia o deficiencias de los estudiantes: Comunicación (44.02), Matemática (57.64), Estudios Sociales (63.97), Ciencias Naturales (61.61), Educación Física (56.57), Artes Plásticas (86.82) y Educación Musical (34.64), lo que traduce, parcialmente, las limitaciones o fracasos de los proyectos de esta naturaleza.



Nivel Medio:

Es importante realizar o destacar que la educación media es un fenómeno esencialmente urbano, en la medida en que su matrícula pública, por ejemplo, de acuerdo a cifras preliminares de la SEEBAC, es de 90.7% zona urbana y 9.3 zona rural (para secundaria), oscilando la relación porcentual de su matrícula con la de primaria en un 5-1, lo cual coincide bastante con los porcentajes de promoción que oscilan entre 18 y 20%, con proyecciones futuras entre el 26 y 30%, lo cual expresa su distribución territorial y su volumen de matrícula por los procesos de exclusión-selección operando en los ciclo precedentes.

En cuanto a los fenómenos que cuestionan la eficiencia del nivel medio, nos concentramos en aportar elementos de promoción global al través de muestras de cohortes, como por ejemplo16: de la correspondiente a 1963/67 sólo el 32.87% egresó en el 4º. grado; la de 68/69-73/74 sólo egresó el 32.6% y para la que cerró en 1980/81 solo egresaría entre el 32 y 33%, lo que implica, en las tres décadas y a pesar de las variaciones de la composición de la matrícula, que más del 60% abandonó el nivel medio antes de egresar, otra muestra fehaciente de los procesos de exclusión y selección del sistema social.

Pero donde se expresa con mayor crudeza esta realidad cuantitativa es en los propios procesos de aprendizaje, en cuanto a las conductas o repertorios de los egresados del nivel medio, es decir, del promedio de 37% que logra alcanzar su promoción global y final, aunque algunas cifras posteriores (84/85) presentan 58% de estudiantes de término de los matriculados en el 1er. año.

Es relevante para esos fines el presentar un resumen global de los resultados de las “Pruebas Exploratorias”, aplicadas en la UASD en 1986 a la población de nuevo ingreso en ese año.

El resumen17 indica que no llegan al 20% los estudiantes que muestran un dominio suficiente de los conocimientos básicos del bachillerato, presentándose el siguiente cuadro aprobados por área:

POR CIENTO DE APROBADOS POR AREA

AREA APROBADOS REPROBADOS
Matemática 4.8 95.2
Biología 3.5 96.5
Química 18.5 81.5
Física 13.4 86.6



LETRAS
Ortografía 20.0 80.0
Información Gramatical 35.7 64.3
Sintaxis 26.6 73.4
Interpretación Textos 47.1 52.9


AREA APROBADOS REPROBADOS
SOCIALES
Historia Universal 42.77 57.2
Comprensión 60.0 40.0
Historia Dominicana 25.8 74.2
Sociología 28.7 71.3
Geografía 36.8 67.2


Para concluir con el Nivel Medio es relevante precisar algunos aspectos que deben ser resaltados.

Por ejemplo, se presenta un fenómeno de decrecimiento paulatino que oscila entre el estancamiento y la reducción relativa de la matrícula, teniendo como año de referencia el 83/84 y expresándose en el 86/87 de acuerdo a estimados de la SEEBAC en el nivel público de 173,944 estudiante de acuerdo al reporte de Alemán, y partiendo de estimados de 1985 (Tactuk-IEPD) de 163,000 en secundaria tradicional y 45,000 en no tradicional, se hacen proyecciones al 2000 de 168,000 (tradicional) y 60,000 (no tradicional). Para el sector privado los estimados, del 85 de IEPD son de 66,000 con proyección de 84,000 en el año 2000.

Es importante señalar, que en este contexto de estancamiento y decrecimiento, resalta el fenómeno de femenización de la matrícula en el nivel urbano sobre todo, con muchos liceos en porcentajes de 55% a 60% de matrícula femenina, lo que se confirma con los porcentajes de ingreso por sexo a la UASD, 52% femenino, 48% masculino en por lo menos los 5 últimos semestres.

Aunque hay discusión sobre las cifras de retención y promoción en el nivel medio, es importante adelantar algunas reflexiones, en el orden de establecer el impacto del reordenamiento histórico sobre los grupos de edades (14-19) en el proceso de urbanización y la expansión de la economía informal y las migraciones a las metrópolis imperialistas.

El fenómeno de femenización puede expresar una mayor incorporación a la economía informal urbana de los varones aptos para la educación media o para continuar en ella, incluyendo en las modalidades comunitarias, de familias extendidas, ubicadas en las fronteras de sectores marginales y populares.

Esta reflexión que avanzamos, es parcialmente avalada por los resultados de la encuesta socioeconómica aplicada a los estudiantes del Colegio Universitario en 1986 para la Evaluación Diagnóstica, donde se establece que el 16.6% de los estudiantes(18) que ingresan provienen de los sectores marginal-domésticos de la población, lo que supone el desarrollo de nuevas condiciones de exclusión en el proceso.

En este momento es relevante, además, indicar que, lo que denominamos economía informal urbana, juega una función contradictoria en cuanto a establecer equilibrios relativos en el espacio urbano en términos de absorción del subempleo, y en especie de compensación relativa de los procesos de descampesinización en el sector rural.

Sin embargo, utilizamos el término relativo, porque, una cosa es la campesinización en cuanto producción de bienes para el mercado interno y el autoabastecimiento, y otra cosa es la heterogeneidad de la economía informal en cuanto a que en muchos casos son redes de servicios complementarios, que a su vez alimentan el polo del consumo urbano.

Ello explica en gran medida la problemática de la educación técnico-profesional que ha oscilado entre un 23.4%19 del total del nivel en 1965 a 9.5% en la actualidad y con lenta recuperación, pues el esquema de su desarrollo se da en la lógica de la economía extrovertida y se explica en la cita de Ruy Maro Marini que in-extenso reproducimos en páginas anteriores y que toca este problema.

Ahora bien, más que la problemática cuantitativa del subsistema que asciende en términos de matrícula 84/85 a 20,945 es la virtual anarquización en la administración de sus programas, la frustración en la creación de sus estructuras de desarrollo (caso del CEFOCAT y los Institutos Politécnicos Regionales) y la tendencia actual fundamental a su no vinculación con la estructura de la economía productora interna y sí con las exigencias de la economía extrovertida y destructiva en áreas de zona franca, agroindustria, turismo, etc.20

Educación Superior:

En este nivel se ha manifestado de manera importante el ascenso de capas medias y el proceso de urbanización acelerado desde el año 1961, pasando la matrícula de alrededor de 3,200 en ese año y en una sola institución a la cantidad de 122,000 (IEPD)- 123,729 (CONES-SEEBAC), estableciéndose en este nivel, al igual que en el medio, un período de estancamiento y ulterior decrecimiento que comienza a expresarse parcialmente en el descenso de la propia matrícula de la UASD que ha descendido de 52,143 como cifra oficial de 1985 a 34,500 como cifra provisional para el semestre recién iniciado en mayo de 1989 (probablemente por la crisis económica 83-84-85).

La estructura de la oferta curricular universitaria de manera global se expresa en carreras vinculadas al sector terciario (servicios) de la economía, no sólo manteniéndose las áreas tradicionales como Contabilidad y Derecho, sino en crecimiento de otras, como Comunicación y Sicología, lo que podemos constatar en el Cuadro 12, p. 27 de la ponencia del P. José Luis Alemán, sj., sobre los requerimientos de la economía a la educación en la primera sesión de Plan Educativo, en base a informaciones del CONES. En una encuesta realizada en 1971 en el Colegio Universitario, UASD, se determinó que el 67% de los estudiantes ingresaba a las carreras de las Facultades de Ciencias de la Salud, Ciencias Económicas y Sociales e Ingeniería y Arquitectura.

En la actualidad en la UASD esa tendencia se ha agravado y en las carreras del área de economía productiva, como por ejemplo, Agronomía, Veterinaria, Química e Ingeniería Química los ingresos de nuevos estudiantes oscilan entre 4 y 10 estudiantes por semestre.

Ahora bien, como ha sido difícil recolectar las informaciones de universidades privadas en términos de evaluar la “eficiencia” del sistema social en cada una de ellas, nos veremos en la obligación de concentrarnos en esta temática para el caso de la UASD.

Las informaciones más relevantes de esa eficiencia, y que se tienen a mano, son las siguientes:

- La única investigación objetiva sobre una cohorte fue realizada por Felipe Richardson en 1976 y arrojó el siguiente resultado: “Las altísimas y crecientes diferencias entre ingresados y egresados de una promoción son prueba de ello: 60% de la promoción egresaron en 1964, el 50.5% en 1968, el 15% en 1975”.21

- En segundo lugar, los resultados estadísticos globales por asignaturas en el Colegio Universitario, en los últimos semestres, demuestran que “entre un 55% y un 60% de ellos no aprueban, como promedio, sus asignaturas en exámenes generales”22 y que las cifras de retiros de asignaturas oscilan entre 25% y 16.36% en los últimos semestres.23

- En la evaluación Diagnóstica del Colegio Universitario se determinó que a las dos terceras partes de los estudiantes “tomará más de dos semestres para concluir el Colegio Universitario, lo que se corresponde con un alto índice de retención” (67%),24 y que “un porcentaje mayor de los que proceden de instituciones públicas han cursado un número de semestres equivalentes”.

- En cuanto a la relación entre rendimiento académico y extracción o procedencia de clase e ingresos, se establece en el perfil del Estudiante ya citado, “se ha determinado que los estudiantes que tomaron más de dos semestres para concluir el Colegio Universitario trabajan, sus padres realizan trabajos de los sectores marginal-doméstico y popular con un ingreso promedio mensual bajo” (alrededor de 60-65% de ingresos bajo y muy bajo). (Perfil citado).


INGRESOS Y SISTEMA EDUCATIVO

Los datos arrojados con la evaluación diagnóstica del Colegio Universitario coinciden en lo fundamental con otras investigaciones.

El mismo perfil citado indica la siguiente procedencia de clase de los estudiantes de nuevo ingreso a la UASD: 16% (sectores marginal-doméstico), 39.9% (popular), 39.5% (medio) y 4% (alto); en referencia a la procedencia desde clases subalternas marginales o en la economía capitalista formal o de mediana y pequeña propiedad (un total de 56.5%), clase media o pequeña burguesía media, y pequeña burguesía alta o burguesía (propietarios o gerentes).

Es relevante señalar que el descenso de la matrícula de la UASD, que tiene una base clasista, sin obviar la causa referida a su crisis crónica e incapacidad de dirección, está el descenso de la población procedente de las clases y capas que componen los sectores marginal-doméstico, popular y medio, por diversas razones, que van, desde el agravamiento de la condición marginal-doméstica por la crisis del 84, hasta la desvalorización de la profesión, no sólo en términos de prestigio y de ingreso, sino en términos funcionales para el esquema de gestión de la economía extrovertida y destructiva.

Los resultados de la UASD, son absolutamente compatibles con la relación de ingresos-participación en los niveles del sistema educativo que aportan Gumersindo del Rosario y Susana Gámez25 y a partir de la cifras de la 2da. Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de las Familias (ENIGF-1984), donde se establecen en valores relativos las limitaciones y deficiencias de participación en el sistema educativo por nivel de ingresos:

Nivel I: 57.3% (primario), 7.1% (secundario), 0.8% (universitario), 34.8%) ninguno.
Nivel II: 65.2% (primario), 11.6% (secundario), 6.1% universitario), 17.1% (ninguno).
Nivel III: 59% (primario), 15.6% (secundario), 11% (universitario), 14.4% (ninguno).
Nivel IV: 40.7% (primario), 27.3% (secundario), 23.6% (universitario), 8.4% (ninguno).

En este cuadro se observa claramente el flujo de clase en una relación de ingreso y posibilidades de distribución en la matrícula desde el nivel primario hasta el superior y el porcentaje de exclusión de clase que oscila desde un 34.8% y 17.1% a 14.4% y 8.4%.

En cuanto a las variaciones de los flujos de clase desde el sistema capitalista en su estructura educativa de escolarización, Hatton, Isa Contreras y Knoop, refiriéndose al Cuadro No. 3 de su ponencia (Matrícula y Gasto Público Según Nivel Escolar 1977-1987, Base 1977) afirman: “… la distribución (de acuerdo a las ENIGF) de matrícula cambió considerablemente entre las dos encuestas. En términos resumidos fueron los estudiantes provenientes del 40% más pobre de la población los que aumentaron en mayor grado su participación en primaria y la secundaria, mientras que aquellos provenientes del siguiente 35% aumentaron en mayor grado su participación en las universidades… El 75% más pobre de la población que en 1977 constituye apenas el 20% de la población universitaria, representó en 1984 el 36% y agregan que el 10% de la población escolar total estaba en las universidades, pero “el 5.6% de la población estudiantil más pobre estaba en las universidades, mientras que esta relación en caso del 5% más rico de la población fue un 20%, PRUEBA DE LA FALTA DE MOVILIDAD SOCIAL EN EL SISTEMA EDUCATIVO”.

Debemos en relación a esas apreciaciones, indicar algunas cuestiones. La participación de los sectores marginal-doméstico y populares predominantemente en la educación primaria y media y en más de un 50% en la UASD, expresa en gran escala que luego de la exclusión, a lo largo del sistema de promedios de pérdida global entre 70 y 72% al 86/87, se establece compulsivamente una división del trabajo por clases y capas y se establecen límites de calificación, por un lado, así como de especialización superior por centro, de forma tal que el espectro de clases se distribuya en la cúspide de la pirámide del subsistema, y donde la minoría del cuarto grupo de ingreso o sector alto, se califique en una vinculación estrecha con las exigencias gerenciales del modelo extrovertido y destructivo, y que los mandos medios y niveles bajos de calificación y semicalificación se distribuyen tanto en el sector público, como en un nuevo pretenso sector de calificación privatizado y escindido del sector público para la economía extrovertida (“Técnico básico”).

Esta pretensión está establecida tanto en proyectos de área del sector privado como del sector público (Proyecto del Bachillerato Polivalente) que en su “Justificación”, Pág. 2, asume como buena y válida la vía de crecimiento extrovertida y plantea una reconversión del sistema educativo público (vía en proceso) para calificar o semicalificar a los pobres dominicanos (“los fácilmente entrenables” del Informe de la Sección Económica de la Embajada de Estados Unidos-1989), porque (dice el Proyecto del Bachillerato Polivalente) “nuestro país, en su comportamiento económico, ha ido de una economía primaria a una terciaria”, estableciendo una división del trabajo que se expresa en un bachillerato técnico-profesional y otro científico-humanista, y donde se establece como paradigma “las nuevas necesidades en materia de mano de obra calificada”.

Obviamente, esta expresión curricular, elaborada al igual que otras respondiendo a una cultura urbana de clase media alta y de burguesía, es en sí misma, una ruptura con la cultura popular de los diversos estratos populares y sus diversos sociolectos, y hablamos del plano fundamental de la comunicación y la existencia social.

En relación a esta cultura urbana de clases, que expresa una lengua extraña de clase en el doble nivel del interior de la sociedad nacional y de los fenómenos de colonización imperialista, Brunner27 dice acertadamente: “Reservará el término de cultura, para la dimensión comunicativa de la praxis social, sabiendo que el mundo de la vida material de los hombres no es separable, en la experiencia cotidiana, del mundo de la producción de la vida material de los hombres… La emancipación humana, en cambio, pertenece al discurso de la utopía (lo que no tiene un topos, un lugar)… la representación más poderosa de la emancipación está contenida, sin embargo, en la estructura del lenguaje y cada situación de comunicación la vuelve a hacer presente bajo las máscaras distorsionadotas de la represión”, o, agrego, no simplemente de la represión sino de la manipulación y sobre todo con la ruptura entre la lengua de la modernización de los polos de acumulación extrovertidos y los sociolectos populares y la cultura popular, como elementos de la potencialidad popular alternativa.

Es difícil precisar ahora la responsabilidad en el rendimiento y movilidad académica de los alumnos marginal-domésticos y populares, de “la lengua y la comunicación de la modernidad”, de lo “culto” urbano y burgués. Una muestra, a nivel universitario es que, de acuerdo al Perfil “Personal Docente del Colegio Universitario-198828 se establece que el 50% del profesorado no crea condiciones para una adecuada comunicación y el rendimiento por asignaturas de los estudiantes, y ello incluye no sólo la comunicación profesor-alumno sino el propio proceso de aprendizaje.

Juan Carlos Tedesco29 dice: “Los diagnósticos sobre este tema han comprobado reiteradamente que, en realidad, el sistema educativo difunde como patrón cultural ‘universal’ los hábitos de sectores medios y altos urbanos. Esto se manifiesta en el lenguaje, en los valores, en las pautas de socialización, y fundamentalmente, en las habilidades cognoscitivas que el sistema presupone para el éxito en el aprendizaje escolar. El fracaso en el desempeño de los alumnos de origen popular, constituiría, desde este punto de vista, no un fracaso de apropiaciones de saberes universales, sino de saberes ajenos a su cultura de origen”.

El aparato perceptivo de las clases populares encuentra una muralla en los ensayos curriculares correlativos al reordenamiento de las fuerzas productivas y la matrícula, a los procesos de urbanización y a la entronización en el espacio urbano de una jerarquización burguesa que lo constituye culturalmente, y donde son periferizadas las masas y expulsadas en sus entornos, razón por la que la escuela urbana se asume como una continuidad de la periferización.


3. POR UNA PROPUESTA ALTERNATIVA

Ante un proceso sociohistórico como el descrito y sus resultados en el sistema educativo, procede el planteamiento de una propuesta alternativa que parta de una relación específica entre la definición de un proyecto histórico y un proyecto educativo, y que articule las exigencias de transformaciones de fondo al mediano plazo con las exigencias de reforma en el corto plazo como culminación de factores para el mediano plazo.

La propuesta es la siguiente:

1. Asumir la tercera conclusión del Grupo de Trabajo No. 2 del Taller sobre “Plan Educativo” realizado el 10 de diciembre de 1988 donde se aprobó: “Establecer el desarrollo auto-centrado y la satisfacción de las necesidades populares como objetivos básicos de referencia para definir estrategias y políticas educativas”. Por desarrollo auto-centrado y popular debe entenderse aquel en que “la articulación determinante es la que relaciona al Sector 2 (la producción de bienes de consumo masivos) con el Sector 4 (la producción de bienes de capital destinados a la producción del Sector 2) (Samir Amín. Capitalismo Periférico y Comercio Internacional, obra ya citada, Pág. 23), y cuya lógica del desarrollo sea capaz de potenciar “un sector industrial moderno y un sector de pequeñas industrias rurales capaces de movilizar directamente las fuerzas del progreso”, ya que sólo de esa forma “la agricultura será capaz de financiar una industrialización sana y producir un excedente de alimentos suficiente para garantizar la independencia nacional… de igual modo, la industria debe ponerse al servicio de las masas urbanas y pobres y debe dejar de guiarse por los criterios de rentabilidad que favorecen el mercado local privilegiado y las exportaciones a los centros desarrollados”.30

Significa, en resumen, rechazar la vía extrovertida de la economía de servicios.

2. Asumir la conclusión 4 del mismo Grupo 2 de Trabajo de Taller, cuando se señala: “El objetivo fundamental de la educación dominicana debe orientarse a formar hombres críticos, creativos que contribuyan a ese desarrollo nacional y a la satisfacción de las necesidades fundamentales de la población, como hombres integrales desarrollados, en la cual se combinan el trabajo productivo, el servicio comunitario, la formación humanista y científico-técnica”.

Ello significa rechazar el modelo de educación extrovertido y dependiente que está en vías de ser impuesto y orientado hacia agroindustria, zonas francas, turismo y otros parques industriales complementarios y “sofisticados”, y asumir una estrategia “que debe partir de las necesidades de las … grandes masas… debe ser necesariamente igualitaria, contar esencialmente con sus propias fuerzas y ayudar a que despierte una capacidad de innovación tecnológica autónoma. A esta estrategia corresponden unas fórmulas de educación populares y generalizadas, igualitarias, ajustadas directamente a las necesidades de las grandes masas por la asociación de la teoría y la práctica, susceptibles de desmitificar el modelo de civilización imitado hasta ahora”.31

3. En este contexto global surge la necesidad de establecer de manera categórica la urgencia de concretizar la estrategia por la vía de una organicidad territorial del sistema educativo con el grueso de la sociedad civil y con los niveles formales e informales de la economía en escala territorial. Yunén (ob. cit., p. 137), señala que: “Por eso, más que partir de ‘los intereses de un país’, había que partir de las actividades que hace ‘la gente de un país’ en las diferentes áreas de acción que se constituyen a través del uso ‘formal’ e ‘informal’ del territorio. Una vez definidas estas áreas de acción, cabría identificar la dinámica que se da en los territorios informales (“nudos de resistencia”) para entonces pensar en una reorganización necesaria para usar los recursos naturales de acuerdo a la satisfacción de sus necesidades”. De acuerdo a esta racionalidad, que compartimos, estimamos procedente la Nuclearización total y articulando el nivel pre-primario, primario y medio de todo el sistema educativo, pero entendiendo la nuclearización como lo hizo el Grupo de Trabajo No. 1 del seminario sobre la Reforma de la Educación Primaria de 1976 cuando estableció o definió el Núcleo como una gestión de la escuela más la comunidad, y como un recurso extendido de movilización social, de forma que “todos los recursos de la comunidad puedan ser imaginativamente empleados en la educación y autoeducación de todos sus miembros”.32

Al nuclearizar la educación de manera sistémica y territorial-comunitaria, la gestión supera el hecho técnico-burocrático, por un lado, y obliga a la redefinición curricular de acuerdo a las actividades “que hace la gente de un país”, no la minoría dominante de la economía extrovertida.

4. La territorialización por la vía de una nuclearización con ejes en escuelas primarias y medias completas y en politécnicos y escuelas técnicas, abre las posibilidades de establecer, no sólo una vinculación formativa con las comunidades territoriales (barrios, parajes y secciones), sino con las necesidades productivas en el espacio territorial, aplicando una apertura curricular de respuestas múltiples. Al quedar priorizada la formación para la autosubsistencia y la producción de bienes para el mercado interno, se pueden articular los programas formativos con las unidades de economía campesina, pequeñas y medianas industrias rurales, y parques industriales o urbanos medios dedicados a producción de bienes de consumos de masas e industrias de producción de bienes de capital, en una estrategia mixta estatal-burguesía media. Al establecer este tipo de nuclearización se utilizarían los planteles escolares, los espacios comunitarios territoriales y en desuso de las unidades productivas para ampliar la cobertura del preescolar popular, completar las escuelas primarias incompletas, abrir secundarias rurales, establecer programas de adultos y crear programas cortos para semicalificación y calificación en niveles técnico-profesionales de prioridad al desarrollo autocentrado, sobre todo en áreas donde es necesario mejorar la composición orgánica de las fuerzas productivas y las condiciones de autodefensa y autogestión de la comunidad y la escuela.33

5. En esta estrategia de nuclearización y territorialización del proceso educativo, la educación técnico-profesional se define en una concepción ascensorial de la semicalificación y la calificación, para la formación del hombre, en el contexto de la articulación “agricultura-industria, industrias livianas-industrias de capital-intensivo” de forma tal que tanto los procesos formativos como productivos sean ascensionales, armónicos, complementarios, lo que implica educación y técnica moderna para la mejora inmediata de las masas. En tal sentido los Politécnicos Regionales, o Sub-Regionales, sean urbanos o rurales, deben estructurarse principalmente con los niveles de semicalificación y horizontalmente vinculados con las unidades productivas de su espacio territorial lo que implica una exigencia de racionalidad integral en el espacio, la producción y la formación.

6. La educación superior, específicamente la Universidad Pública, deberá optar por una redefinición curricular que se oriente, como innovación, a la gradación curricular desde el nivel de base, es decir, establecer una relación estrecha entre la formación del tercer nivel y la exigencia de formación y calificación en los niveles primario y medio. Las unidades académicas regionales y la Sede Central de la UASD deben descentralizarse curricularmente en el territorio y transformar su formación de estrictamente académica urbana de clase media, en formación y entrenamiento en la reproducción de formas organizativas y formativas de la comunidad-escuela nuclearizada. Por ejemplo, los programas formativos de maestros(as) y arquitectos(as) deben realizarse en las escuelas populares de barrios, parajes y secciones y en los proyectos coautogestionados de mejoramiento urbano o rural, lo mismo que las áreas de agronomía veterinaria y educación agrícola, en las unidades de economía campesina, proyectos asociativos comunales o cooperativos, empresas medias productoras para el mercado interno, lo mismo que las áreas de Química, Ingeniería Química y Diseño Industrial en relación a los parques industriales que produzcan predominantemente en el contexto de la estrategia señalada.

7. De lo que se trata es de establecer el verdadero espacio para el ejercicio de derechos democráticos, en una transición, que se caracteriza como una transferencia de poder real a nuevos poderes históricos, a veces de manera lenta, pero inexorable conflictualidad.

Al concluir, es necesario exigir el respeto de la identidad popular, de aquella “que se constituye por exclusión y bajo opresión…”34 y que hemos de nuevo comprobado que efectivamente es excluida, seccionada, expulsada y una minoría cooptada en el sistema social y en el sistema educativo, situación a la cual hay que oponer una estrategia alternativa desde un espacio propio, parafraseando a Bajtin, la plaza pública “el sitio en que el pueblo lleva la voz cantante”.35


CITAS

1. Modos de Producción, Clases Sociales y Luchas Políticas. Págs. 100 y siguientes. 5ta. Edición. Ver además “Capitalismo y Dictadura”, Roberto Cassá, Colección Histórica y Sociedad. UASD.

2. Historia Económica y Social de República Dominicana. Tomo 2, pág. 311. 1ra. Edición. Santo Domingo, R. D. Ed. Alfa y Omega.

3. Estudio Señala Causas Afectan Capacidad de Empresas en Zonas Industriales de Herrera. Claudio Cabrera. El Siglo. Pág. 3-D. 17 de Mayo de 1989.

4. La Isla Como Es. Pág. 69. Rafael Emilio Yunén. UCMM, 1985.

5. República Dominicana: Inflación Salario Nominal y Salario Real. CIECA. 1989.

6. Turismo Domina Economía R. D. Pedro Caba. El Nacional. Pág. 6. 4 de Junio 1989.

Informe Sección Económica Embajada EE.UU. Abril 1989. Hoy. Pág. 8-A.

7. Foro Urbano No. 4: Población, Crecimiento Urbano y Barrios Marginados en Santo Domingo, D. N. Fundación Friedrich Ebert. 1988.

8. Ver, en cuanto a marginalidad, los conceptos de: Manuel Castells: “La marginalidad urbana puede definirse como la incapacidad de la economía de mercado y de la política de Estado para proporcionar alojamiento y servicios urbanos adecuados a una proporción creciente de los pobladores de las ciudades, incluida la mayoría de los trabajadores asalariados empleados regularmente, así como la casi totalidad de quienes obtiene sus ingresos en el llamado sector “informal” de l economía” (La Ciudad y las Masas, p. 261. Alianza Editorial). Samir Amín: “Un conjunto de mecanismos de empobrecimiento de las masas, cuyas formas, por otra parte, son heterogéneas: proletarización de pequeños productores agrícolas y artesanos, semiproletarización rural y empobrecimiento sin proletarización de los campesinos organizados en villorrios, urbanización y crecimiento masivo de la desocupación urbana manifiesta así como del subempleo” (Capitalismo Periférico y Comercio Internacional. Ed. Periferia. P. 17.).

9. Conclusiones y Recomendaciones del Seminario sobre Reforma de la Educación Primaria. SEEBAC. Octubre 1975, p. 40.

10. La República Dominicana: Población y Desarrollo. Ob. cit., p. 88.

11. Análisis de Sectores Sociales. Impacto del Programa de Inversiones Públicas 1987-1990. Secretariado Técnico de la Presidencia. Octubre 1987, p. 9.

12. En el informe “República Dominicana: Población y Desarrollo” ya citado, en la Pág. 87 en el cuadro III.2, se establecen los porcentajes al año 1981 de la población de 5 y más años que no asistió a la escuela con promedio general de zonas rural y urbana del 28.3, pero con 39.9 de la zona rural y un 49.5 para el Suroeste y un 39.9 para el Sureste y 37.0 para el Cibao.

13. Los Movimientos Estudiantiles en América Latina: Un Marco de Referencia. América Latina Hoy. Cuadernos Universitarios 3. 1972. Santo Domingo.

14. Cifras tomadas de los Informes y Ponencias de ONAPLAN, SEEBAC, Max Fernández, IEPD, Miriam Díaz Santana, CELADE-IEPD.

15. SEEBAC. Informe sobre la Evaluación de la Eficacia del Currículo del Primer Ciclo de la Educación Primaria Reformada. 1983. Mimeo.

16. La Reforma de la Educación Media. Ligia A. Melo. Seminario UASD, Colegio Universitario 1987 (pág. 23); Las Reformas de la Enseñanza. Angel Hernández (pág. 70), Ed. UASD; Diagnóstico SEEBAC, 1985.

17. Repertorio de Estudiantes de Nuevo Ingreso a la UASD, 1987. Colegio Universitario. María Filomena González y Jorge Cela Carvajal en colaboración con Ivette Arvelo, Camilo Caraballo, Muys Castro de Checo, Alma de la Rosa, Margarita González, Leandra Tapia y Franklyn Almeida. Mimeografiado.

18. Colegio Universitario. Perfil del Estudiante. Evaluación Diagnóstica. 1987. Mimeografiado.

19. Para trabajar con esta temática ver: “Aparato Educativo, Estado y Reproducción. El Caso Dominicano. 1959-1984. Víctor Hugo Deláncer. 1984. UASD. Mimeografiado.

20. Demanda de Capacitación Industrial 1988-1992. Fundación de Crédito Educativo. FUNDAPEC.

21. Informe Richarson. Opiniones Críticas sobre la UASD. Editoria Taller, 1972. Pág. 10.

22. Planteamientos para la Reformulación del Currículum del Colegio Universitario. Colegio Universitario UASD. Abril, 1988. Mimeografiado.

23. Resumen de Resultados por Asignaturas del Colegio Universitario, años 1985, 86, 87 y 88. Colegio Universitario. Mimeografiado cada semestre.

24. Perfil del Estudiante. Colegio Universitario. 1987. Mimeografiado.

25. Privatización de los Sistemas de Salud. Estudios Económico-Sociales. Fundación Friedrick Ebert 1988.

26. El Financiamiento de la Educación en República Dominicana. 11 Abril 1989. CIECA-Plan Educativo. Segunda Sesión.

27. La Cultura Autoritaria en Chile. José Joaquín Brunner. Págs. 20 en adelante.

28. Personal Docente. Area 4. Mimeografiado. 1988. Colegio Universitario UASD.

29. El Currículum: ¿Cultura Popular o Cultura Universal? Nueva Sociedad No. 84, pág. 89. 1986.

30. Propuesta para el Desarrollo Autocentrado y Popular. Samir Amir. Política: Teoría y Acción. Año 1, No. 4. Abril, 1980. Ver además el interesante trabajo: En Defensa de la Economía Campesina. Luis Vargas. Hoy, 29 de mayo 1989.

31. ¿Qué Educación, para qué Desarrollo? Samir Amín. Perspectivas. Vol. V, No. 1. 1975

32. Conclusiones ya citadas. Pág. 85. SEEBAC.

33. Ver: “En una sociedad tan poco institucionalizada las asociaciones populares --desde las organizaciones de autoconstrucción y los comedores barriales y los centros de educación— van construyendo un tejido social que va desarrollando una institucionalidad nueva, fortaleciendo la sociedad civil haciendo presentes rasgos de nuevas relaciones sociales y de sujetos colectivos en la vida del país”. (Comunicación, Cultura y Hegemonía). Jesús Martín. Ed. G. Gilli, 1987. Pág. 215.

34. La Cultura Popular en el Ambito Urbano. Carlos Monsivais. Comunicación y Culturas Populares. Pág. 113. FELAFACS.

35. La Cultura Popular en la Edad Media y El Renacimiento. Mijail Bajtín. Alianza Universidad 193. 1988.

miércoles, 25 de junio de 2008

SOBRE UN SISTEMA SOCIAL QUE SEA SEGURIDAD SOCIAL Y SALUD PUBLICA

INSTITUTO TECNOLOGICO DE SANTO DOMINGO
(INTEC)
- AREA DE CIENCIAS SOCIALES-


PROPUESTAS ALTERNATIVAS
PARA UN SISTEMA SOCIAL QUE SEA SEGURIDAD SOCIAL Y SALUD PUBLICA.


Dr. José Antinoe Fiallo Billini
Profesor del Area de Ciencias Sociales


Intervención en el Coloquio sobre “Seguridad Social”
Celebrado en el Salón “ Julio Ravelo de la Fuente ”
el 21 de Junio de 1999 a las 6:00 P.M.
Santo Domingo.


1. INTRODUCCION

1.1 Quizás pensar un poco en el concepto “Seguridad Social” en alguna
dimensión que provoque cierta reflexión interesante.

¿No estamos hablando, en ese sentido de un cierto Sistema Social que construye una cierta certeza de vida, una cierta posibilidad de vivir bien, en el sentido colectivo, comunitario, sin temor, miedo, incertidumbre, riesgos, con reconocimientos, garantias , respetos, estímulos y protecciones, permanentes, sistemáticas?

Personalmente despejo la interrogante diciendo que sí, que esto está
implícito y explícito y que debemos evitar, o evidenciar, según sea el
caso el discurso o la palabra que se pronuncia y que no se asume en ese
sentido.

1.2 ¿Por qué es importante despejar esa interrogante?
Dependiendo como la despejemos, estamos, de hecho, entrando o pronunciando una estrategia, una manera, una forma, una vía para garantizar un Sistema Social (una forma o manera de organizar relaciones sociales) que sea en sí seguridad de todos y de todas, ámbito democrático donde exista obediencia por lo que todos y todas queremos, sentimos y anhelamos.

Pero resulta que no tenemos un sistema social así, y por tanto, el que tenemos no es seguridad para la mayoría de la población que es pobre, oprimida y excluída, política y socialmente (lo que no podemos discutir en detalle ahora) y esto nos dice, por tanto, que si tenemos intención de hacer algo efectivo y duradero, estamos obligados a situarnos en posición de proponer para transformar, pasar de un Sistema Social “Inseguro” para el pueblo a una Seguridad Social de mayorias porque estamos haciendo un Sistema Social justo, seguro.

Esto es prioritario, como razón , sentimiento y no solo prioritario en singular, sino de prioridades en plural, en la medida en que ello implica, ya lo dijimos, una estrategia, y ella es, camino de muchos pasos, es decir, de variadas políticas articuladas y secuenciadas.

Por eso se ha dicho, con bastante razón, que la seguridad social “comprende un conjunto integrado de acciones del poder público y de la sociedad destinada a asegurar los derechos relativos a la salud, la previsión y la asistencia social” con todas sus implicaciones, vale decir, no solo, “servicios, distribución de beneficios, equidad en la forma de participación y control, en la diversidad de funcionamiento y el carácter democrático y descentralizado de la gestión”(1).

1.3 Por esa razón tuvo razón (valga la redundancia) la revolución francesa en
su momento jacobino al asociar el concepto de “Salud Pública” al funcionamiento social. Y aún más, como dijo en su momento Félix Lepeletier el 20 de agosto de 1793 en la Convención Nacional Francesa el “hacer desaparecer la desigualdad de goces… es preciso que se asegure una existencia feliz a todos los franceses”.

Un Sistema Social es seguridad social cuando garantiza la “igualdad de goce” y este sentido de la cuestión es lo que podría llevar a elaborar componentes de una estrategia que no pueda ser entrampada en una visión donde “Seguridad Social” y “Salud Pública”, no sean intrínsecas a una concepción sobre el Sistema Social y su estructuración y funcionamiento.

Por estas razones y desde esa perspectiva, cuando se habla de “Salud” se habla de “Cuidados Integrales” como derecho de todas y todos (“Igualdad de Goce”) y que todo ello comprende medidas que eleven los “Patrones de Vida” (Reforma Agraria y Urbana, Creación de Empleos, Salarios justos, Saneamiento Básico, Habitación, Educación, Derecho a la Información y Comunicación, a los Deportes y a la Recreación), “Acciones de Promoción de la Salud” (vacunaciones, eliminación de transmisores de enfermedades), de “diagnóstico precoz, tratamiento y rehabilitación”.

1.4 Por ello de lo que se trata es de ir construyendo un Sistema Social que
sea un “Sistema Integral de Salud”, que funcione de manera normal cotidianamente y de forma universal (para todos y todas) produciendo una previsión de servicios, protección y garantias en su reproducción, repito cotidiana, diaria.

(1). Partido de los Trabajadores de Brasil (PT). Programa de Gobierno 1998.
Esto implica, repito, una cierta visión estratégica, y en ese contexto, una selección de prioridades desencadenantes como demandas que propicien articulaciones de acciones populares programáticas y que situen en una dinámica diferente la discusión, pero sobre todo la acción.

Debemos señalar que a partir de esta intención y teniendo en cuenta los resultados de los perfiles demográficos y noseológicos así como de los ciclos de vida( niños/as, jovenes, adultos hombre/mujeres, envejecientes), y los correspondientes perfiles epidemiológicos, con sus consecuencias procesales, estamos en la obligación de establecer énfasis de urgencias para crear las condiciones de “igualdad de goce”, lo que podría ser simultáneamente, movilización social redistributiva, autogestión y ampliación de la capacidad de ahorro nacional para potenciar la nación y sus excluidos.


2. ESTRATEGIA Y PROPUESTAS.

En ese sentido me permito reflexionar sobre algunos énfasis como prioridades de políticas en el contexto de una estrategia popular transformadora:

2.1 En primer lugar, la problemática específica de los indigentes y no
empleados, que ha sido obviada como derechos sociohistóricos en
unos casos, o como sucede en otros, por vías de beneficencia o de
clientelas a través de programas de “las funditas”, el “dao”.

En ese sentido me parece pertinente un “Programa/ Fondo de
Inclusión Social” no entendido como integración al orden que los ha
excluido, sino como una estrategia redistributiva radical para generar
empresas, rentas asociativas y experiencias productivas. La idea
básica es que el Estado y la Sociedad Política se articulen a la
Sociedad Civil estimulando “Grupos de pequeñas Empresas
flexibles y cooperativas”como
(conjuntos organizados de unidades de producción); Area social,
(pública y comunitaria) que impulsaría con fondos que deben
provenir, tanto de las recaudaciones fiscales públicas como
de las “contribuciones de los fondos previsionales de empresarios y
trabajadores así como de las sobreganancias”.


Se trata de que la recaudación fiscal y de una parte del ahorro generen condiciones endógenas de desarrollo social, y no que entren a flujos de la élite burguesa corporativa (como sucede con las capitalizaciones individuales).

Estos grupos o conjuntos organizados de unidades de producción , según van siendo creados generan sus propios fondos, reproduciéndolos, y creando nuevas condiciones para incorporar nuevos fondos de ahorro para la estrategia de Seguridad Social de esencia redistributiva y de acción integral de Salud Pública (un Sistema Social y su funcionamiento “sano”).

2.2 En segundo lugar, una política de determinación de la diversidad de
componentes de las diversas rentas o ingresos de los grupos primarios y/o familiares, para determinar las posibilidades de generación de Tarjetas Colectivas de “Seguridad Social”, lo que implicaría una multiplicación de los volúmenes de acceso a las respuestas de demandas. Haciendo uso de una estrategia territorial centrada en censos locales, es posible articular redes de levantamientos que ayuden a construir espectros noseológicos referidos a población y dotación social de los diversos ámbitos o entornos.

Esta variante, requiere acentuar el desarrollo de órganos públicos descentralizados, haciendo un particular énfasis en una gestión firmemente afincada en la Sociedad Civil a través de voluntariado de adultos/as, servicio social obligatorio del bachillerato, pasantías variadas, propuestas comunitarias y familiares.

Se trata en este caso, también, de ampliar la capacidad efectiva de demanda con la organización estable y sistemática de formas institucionalizadas de articulaciones de variadas connotaciones territoriales asociadas a proyectos locales, municipales y provinciales.

2.3 En tercer lugar, comenzar a construir unos Agrupamientos Progresivos
de Micro y Pequeños Empresarios del Sector Informal de la Economía,
de manera tal que esos agrupamientos generan sus propios fondos de
contribución y se puedan establecer nitídamente núcleos de demandas
abiertas parcialmente, repito por sus propios fondos y articuladas
territorialmente a las posibilidades de respuesta.

Debemos precisar que este nuevo espacio de ahorro debe ir al fondo
público correspondiente para el desarrollo de la economía informal, pero
crecientemente en la lógica, no de la “Empresa Individual” sino agrupar
en conjuntos organizados y acercar la economía informal a la alternativa
de inclusión social transformadora antes planteada.

Es intención fortalecer los procesos de democratización desde la Sociedad Civil haciendo “segura” la reproducción social que genere mejores condiciones de vida (que sea transformadora) y mejor capacidad de respuesta de la sociedad y el estado o sociedad política a las diversas problemáticas de los perfiles de los ciclos de vida.

2.4 En cuarto lugar y en relación a lo que llamamos economía “formal” ,
me parece pertinente el hacer énfasis en que en las Empresas e Instituciones se generen Fondos de Ahorro, concibiendo su sentido en la creación de situaciones de Fortalecimiento de Agrupamientos Colectivos (Sindicatos, Colectivos Laborales, Organizaciones Sociales Territoriales del Habitat de los Trabajadores y Empleados, Grupos Autogestionarios) creadores de climas y ambientes adecuados de trabajo y de vida. Se trataría de que los Fondos de Ahorro y contribuciones estén en la dinámica de resolución cotidiana asociadas a otras fuerzas de reproducción de empresas pequeñas y medianas asociativas vinculadas a la presentación de alternativas de “stock” estrategicos vitales (Vivienda, Postas Médicas, Area Recreativa, en Territorios específicos).

No se trata de generar fuentes de acumulación en “mercados de valores”, nacionales o extranacionales, sino para construir fondos de relaciones sociales alternativas al orden, para su transformación desde abajo.


3. ALGUNA CONCLUSION


Pues bien, mi intención estaría situada hacia este acercamiento final. Los
procesos de “Mundialización” o “Globalización” de esta época pretenden
acentuar la destrucción de colectivos o de esfuerzos colectivos de trabajo
y creación.

No solo es la fragmentación como estrategia global de dispersión, incapa-
cidad de articulación y sujeción de lo propositivo a las “Biblias” neolibe-
rales e imperialistas. Se trata, tambien, de entender la fragmentación como
situación garantizadora de flujos de acumulación que circulan en una red
de resquicios creados para la transnacionalización aguda, que requiere que
los ahorros financien parcialmente ese proceso.

Me parece que, en ese sentido, habría que tratar de centrar la acumulación de ahorros como recurso básico de transformación social, de abajo, desde abajo, y obligando la sociedad política a una economía política de la sociedad civil, para fortalecer o crear, según el caso, colectivos que construyan parte de la nueva dinámica alternativa. El ahorro sería un componente de la creación de un sistema social que sea doctrina de seguridad social para alcanzar la “igualdad de goce”, y que así sea.


21 de Junio 1999

martes, 20 de mayo de 2008

TRANSFORMACION SOCIAL Y ACCION POPULAR

INSTITUTO TECNOLOGICO DE SANTO DOMINGO

INTEC

AREA DE CIENCIAS SOCIALES





“XVI CONVERSATORIO JOSE CORDERO MICHEL”

“DEBATE SOBRE EL DIALOGO NACIONAL”


PROPUESTAS ALTERNATIVAS, TRANSFORMACION

SOCIAL Y ACCION POPULAR




DR. JOSÉ ANTINOE FIALLO BILLINI

PROFESOR DEL AREA DE CIENCIAS

SOCIALES DE INTEC Y LA UNIVERSIDAD AUTONOMA DE SANTO DOMINGO (UASD)



11 DE FEBRERO 1998

SALÓN JULIO RAVELO DE LA FUENTE

Con dedicatoria a Paulo Freire para quien el diálogo era y es reconocimiento y liberación de los oprimidos.



1. PALABRAS DE INTRODUCCION

Me permito explicar brevemente el por qué escogí este título para mi ponencia en el “DEBATE SOBRE EL DIALOGO NACIONAL”, y lo primero que se evidencia es que el mismo no alude o se refiere al “diálogo” de manera expresa o directa.

¿Por qué? ¿Cuál es la razón por la cual me decidí u opté por ello? Se debe, decididamente, a mi intención, como punto de vista diferente, opción alternativa, a la intención del gobierno actual o del grupo o sector gubernamental que se planteó la vía de lo que se ha denominado “Diálogo Nacional”.

He preferido partir de unas propuestas de estrategias transformadoras de la sociedad dominicana, vale decir, de una vía revolucionaria democrática, para luego, al concluir, situar la cuestión del “Diálogo Nacional”, en relación a esta intención y a las intenciones transformadoras que propongo como ciudadano para otro diálogo, foro o intercambio de naturaleza diferente.

La proposición o las proposiciones, tienen un sentido de articulación, es decir implican la denuncia, la protesta, la lucha y la acción popular organizada. La propuesta o las propuestas no son una situación de desarme y desmovilización, son una parte de la complejización de la lucha política y social, implican una condensación de luchas y unos estímulos para el mejoramiento de nuevas luchas.

SENTIDO Y METODO DE LAS PROPUESTAS

ALTERNATIVAS

Acordes con los sentidos precedentemente anunciados he tratado de hacer un esfuerzo diferente para pensar mejor, con más calidad el proceso y sus problemáticas y, además, hacer un esfuerzo de cómo plantearnos hacer mejor lo que aparece explícito como propósito, con la otra intención, tanto de activar la realidad, como de manejar la intersección de los fenómenos y problemáticas.

El esfuerzo de pensar mejor el proceso y sus problemáticas tiene una cierta exigencia de apropiaciones que, además de “enteras” u holistas y de totalidad, relacionantes, interactivas, sean por ello dúctiles, flexibles y, por lo tanto, heterodoxas, desafiantes, no convencionales.

Por ello reflexioné ante diversas alternativas de matrices para organizar el pensar problemáticas y proposiciones y entre cinco matrices que pude construir, escogí una de ellas. La construcción de esa matriz es un resultado acumulativo experiencial personal, que no pretende (porque no podría hacerlo) abordar todo ni en lo general ni en lo particular, pretende solo hacer unos énfasis prioritarios y un ejercicio metodológico, como dije, más honesto, más estructural, más relacionado y articulado.

Un esfuerzo o iniciativa de ese tipo siempre tendrá un cierto rasgo de arbitrariedad, o si se quiere, una impronta cargada de intención, de una intención debeladora de otras intenciones. Obviamente, en este caso, también es así, pero señalando que esta impronta, énfasis o razón pragmática se plantea desde un buen pensar porque es de buena fe al proclamar y anunciar su intención y la lógica de ésta.


2.1 LA ESTRUCTURA DE LA MATRIZ TIENE LOS SIGUIENTES

COMPONENTES EN CUANTO A LOS SENTIDOS,

COMPONENTES Y CARACTERIZACIONES:


2.2.1 Problemáticas:

Están referidas a las prioridades que entiendo ameritan situarse o colocarse en el centro de la reflexión y la acción popular.

2.1.2 Paradigmas:

Implican el punto de referencia que se asume para abordar la entrada a la solución de las problemáticas sin pretensiones de dogmatizar.

2.1.3 Propósitos:

Qué me planteo, a partir de los paradigmas, como aspiración a lograr o alcanzar.

2.1.4 Estrategias:

Son los cursos de acción que entiendo pertinentes a la consecución de los propósitos.

2.1.5 Políticas:

Es la manera concreta de hacer secuencias o tramos para armar la pragmática de la estrategia.

2.1.6 Mediaciones o Estructuras:

Expresan los medios, formas organizativas, sedimentaciones estratificadas, instrumentos, etc., que permiten implementar, dar seguimiento, evaluar o reflexionar las políticas y estrategias.

2.1.7 Habilidades:

Constituyen las capacidades que se construyen por ejercicios procedimentales sistemáticos y que implican dominios generales, motrices y cognitivos que deben incorporarse a crecientes masas criticas de sujetos para garantizar la pragmática de una estrategia, sus políticas, mediaciones y estructuras.

2.1.8 Formación Superior: Especializaciones urgentes:

A partir de los rasgos generales del 2.1.7 referidos a los niveles educativos inicial, básico y medio, sugiero algunas especializaciones que urgen a un desarrollo social como el planteado, sobre todo en niveles de post-grado con sentidos organizativos y de proyectos.

2.2 PROBLEMATICAS CONSIDERADAS EN LA MATRIZ:


La estructura de la matriz, presenta por otro lado, las problemáticas que identifico como prioritarias, que es donde propongo implícitamente otra manera metódica de tematizar, articular y proponer, lo que implica, pensar una pragmática de intervención en espiral desde entornos, condiciones y profundidades, y ellas son:

2.2.1 Cómo situar el país en la tierra, que implica apropiarse de cuestiones cotidianas tan sencillas como clima y condiciones meteorológicas hasta fenómenos de dimensiones más planetarias, con sentidos preventivos y de potenciamientos.

2.2.2 Cómo situar adecuadamente el país en el mundo desde la tierra, que partiendo de una apropiación de lo señalado en el 2.2.1 nos coloque en una comprensión e interacción referidas a civilizaciones, internacionalizaciones y geopolíticas, para contribuir a una estrategia “Noosférica” (de estimular la reflexión, de la capa pensante o hecho colectivo de autoconciencia situada en el mundo).

2.2.3 Cómo fortalecer las bases materiales del país, es decir, el cúmulo de recursos y estructuras que como intervención cultural agregamos o articulamos al territorio - naturaleza, para hacerlas mejores, más duraderas, más articuladas a un proyecto de transformación social (menos precarias, menos vulnerables).

2.2.4 Cómo garantizar abastecimientos y servicios básicos, a la mayoría de la población, sobre todo excluida y oprimida, de manera tal que éstos se produzcan, circulen, sean accesibles por sus precios de manera permanente, en una dinámica redistributiva.

2.2.5 Economía, entendida como la política que crea las condiciones para una reproducción social que genere redistribución y apropiación en y del proceso social en su conjunto, como garantía de que la nación (que existe como pueblo llano, como mayoría de las clases populares) crezca y genere riqueza y justicia para ella.

2.2.6 Organización político-territorial y ambiental, lo que expresa la necesidad de revolucionar todo el sistema de gestión social en los territorios, ambientes y en la economía como reproducción social, como sistema progresivo de apropiación de entornos por participación y control, acercando la sociedad a la condición de propietaria pública del país.

2.2.7 Socializaciones o variantes de construcción social de agrupamientos y personas, de procesos masivos de interiorizaciones que pueden generar maneras de proceder, actitudes y valores adecuados al proceso planteado, para hacer una masa crítica, vanguardia de un proceso de construcción social.

2.2.8 Normativas, entendiendo estos referentes no como resultados técnicos, sino como componentes de procesos sociales que se plasman de manera flexible y que deben contener la intención y la práctica de igualación de las mayorías oprimidas que son en la sociedad, vale decir, normas del pueblo, para el pueblo, comunitarias, para la asociación, para la solidaridad.

El uso de esta matriz y sus resultados no podía pretender que fueran totalmente abarcadoras, absolutamente exhaustivas. Trata de ser un referente, una pauta para centrarse en el corazón de problemáticas vitales y desbordar, intencionadamente, la dinámica gubernamental de “dialogo nacional” obligatoriamente restrictiva, por la manera o forma, diríamos también, de su estrategia de “diálogo” implícito, por la forma de razonar las temáticas, sus fuentes y un procedimiento desde el exterior del pueblo, es decir en una dinámica gubernamental, estatal, un espectáculo vertical de éxitos.

La propuesta y los cuadros resultantes de la Matriz son los siguientes:


1. COMO SITUAR ADECUADAMENTE EL PAIS EN LA TIERRA



1. PROBLEMÁTICA


2. PARADIGMAS


3. PROPÓSITOS


4. ESTRATEGIAS


5. POLÍTICAS

6. MEDIACIONES O ESTRUCTURAS

7. HABILIDA-DES BÁSICAS 8. FORMACIO-

NES ESPECIA-

LIZADAS PRIORITARIAS
1.1 Cómo situar adecuadamente el país en la tierra. 2.1 Nuestro planeta es un todo orgánico en el sistema Solar y el Universo y su vida genera interrelaciones, fenómenos y consecuencias que debemos conocer, manejar y dominar para vivir armónicamente en él y con él. 3.1 Estar en mejores condiciones de prevenir situaciones de dificultad, aprovechar posibles potencialidades y desarrollar conocimientos elaborados sobre nuestras especificidades en esos contextos. 4.1 Partiendo de una visión holística preparar respuestas armónicas, integradas y coherentes de manejo de la media isla y sus territorios en su interrelación con la tierra 5.1 Articular todos los medios o recursos que permitan conocer, predecir y manejar el curso de la tierra y sus expresiones regionales.

5.2 Desarrollar un programa específico de prevención a las condiciones climático-meteorológicas, a la corteza terráquea y sus placas tectónicas, haciendo énfasis en riesgos, desastres naturales o combinados a causalidades sociales. 6.1 Creación del Centro Nacional del País en la Tierra que articule todos los recursos técnico-científicos (meteorología, agrometeorología, sismología, sistemas de radares civiles y militares, sistemas de información internacional, satélites, redes Nacionales e internacionales de comunicación visual oral e informática).

6.2 Creación de una Unidad Integrada de Intervención Social ante situaciones de riesgo que unifique Cruz Roja, Defensa Civil, Pasantía Estudiantil, secundaria y universitaria, voluntariados y otras formas de asociación popular, comunitaria y militar, descentralizadas a nivel provincial y municipal. 7.1 Búsqueda datos, informaciones, y su asimilación.

7.2.- Analíticas.

7.3 Inventivas, creativas y de predicción.

7.4 Organizativas.

7.5 De sistematización 8.1 Clima y meteorología (mundial y ambiental)

8.2 Sismología

8.3 Oceanografía y Mar Territorial.

8.4 Geografía mundial y regional.


8.5 Informática especializada en circulación informaciones sobre entornos o contextos.

8.6 Desastres, Riesgos, autodefensa civil y participación ciudadana.

8.7 Ciencias Básicas

aplicadas.


2. COMO SITUAR ADECUADAMENTE EL PAIS EN EL MUNDO DESDE LA ISLA



1. PROBLEMÁTICA


2. PARADIGMAS


3. PROPÓSITOS


4. ESTRATEGIAS


5. POLÍTICAS

6. MEDIACIONES O ESTRUCTURAS

7. HABILIDA-DES BÁSICAS 8. FORMACIO-

NES ESPECIA-

LIZADAS PRIORITARIAS
1.2 Como situar adecuadamente el país en el mundo desde la isla. 2.2 Nuestro mundo vive un proceso de globalización injusta y opresora que debe ser transformado por una mundialización o internacionalización democrática y redistributiva bajo control popular. 3.2 Articular el país a un proceso que impulse relaciones sociales internacionales igualitarias y potenciadoras de países, naciones y pueblos en armonía con la tierra eliminando el desarrollo desigual y la opresión.

3.3 Lograr articular las soberanias como cadenas de potencialidades desde las sociedades civiles y los pueblos para alcanzar una soberanía mundial sin opresores de la dominacion y opresion imperial globalizante. 4.2 Construir una visión y una acción capaz de concebir relaciones internacionales con diversidad de sujetos (Estados, Gobiernos, Sociedades Civiles Nacionales, Sociedades Civiles Internacionales, Naciones, Diásporas) e intervenir con esos sentidos de diversidad. 5.2 Definir las políticas como un instrumento para situar el país, para acercar el Estado a la Sociedad y relacionar la sociedad política de manera diversa con el mundo y sus Sociedades Civiles.

5.3 Abrir un componente no estatal a la política internacional, sea nacional, regional, o mundial.

5.4 Prioridades centradas en Haití, Cuba, Jamaica y Antillas Menores en el Caribe.

5.5 Demandas de democratización radical de los sistemas políticos mundiales con participación relevante de las periferias y la sociedad civil internacional.

5.6.- Articular

la política internacional, como economia política internacional. 6.2 Sustituir la Cancillería o Secretaria de Relaciones Exteriores por un Ministerio de Relaciones Internacionales (MRI)

6.2 Organizar el MRI con una estructura geopolítica por zonas o áreas regionales, integrando Embajadas y Consulados.

6.3 Modificar la estructura de Embajadas y Consulados para incluir la participación, tanto de la emigración o diáspora dominicana como sistemas de enlaces con la sociedad civil del país en cuestión.

6.4 Consejo Isleño Haiti-Dominicana (Estados y Sociedades Civiles para reflexionar políticas de ámbito isleño).

6.5 Articulaciones regionales o Puntos. de Encuentro para el 5.4. 7.7 Búsqueda de datos e informaciones.

7.3 Conocimientos y manejos de entornos o contextos.

7.4.- Analíticas y de reflexión.

7.5 Estratégicas.

7.6 Articulación

7.7 Propositivas.

7.8 Diseño 8.2 Geopolítica, Relaciones Internacionales e intervención en escenarios diversos y nuevos.

8.3 Diseño de políticas internacionales integradas.

8.4 Organización de emigración y diásporas dominicanas y relaciones con la sociedad civil receptora.

8.5 Proyectos Internacionales.

8.6 Organismos y Organizaciones Internacionales.

8.7 Estudios Regionales.




6.6 Integrar los organismos de comercio exterior o de relacionados a la economía internacional al Ministerio de Relaciones Internacionales, MRI, ya sea a estructuras centrales como a las áreas geopolíticas.


3. COMO FORTALECER LAS BASES MATERIALES DEL PAIS



1. PROBLEMÁTICA


2. PARADIGMAS


3. PROPÓSITOS


4. ESTRATEGIAS


5. POLÍTICAS

6. MEDIACIONES O ESTRUCTURAS

7. HABILIDA-DES BÁSICAS 8. FORMACIO-

NES ESPECIA-

LIZADAS PRIORITARIAS
1.3 Como fortalecer las bases materiales del país que dan continuidad al territorio y nuestra naturaleza, para separar nuestra precariedad. 2.3 Hacer una infraestructura y unas comunicaciones adecuadas a un proyecto justo con la naturaleza, las relaciones sociales en la sociedad que potencien nuestra convivencia con la tierra y el mundo. 3.4 Optimización de la infraestructura y comunicaciones actuales.

3.5 Creación de nuevas infraestructuras y comunicaciones adecuadas a un desarrollo social transformador.

3.6 Elaborar una prospectiva en materia de infraestructura y comunicaciones para asegurar un futuro sólido y no precario. 4.3 Organización progresiva de redes cuya lógica de diseño y desarrollo sea una expresión socio-cultural de planificación facilitadora y potenciadora del desarrollo a escala humana y de ambientes adecuados en consonancia o armonia al ordenamiento político-económico-ambiental del territorio de la sociedad. 5.3 Iniciar la articulación de redes portuario costeras, viales de transporte público-terrestre, aéreas, pesqueras, navieras, comunicacionales, (Radio, Televisión, Teléfono, Informática), etc. teniendo en cuenta una definición de la economía política de articulación flexible centrada en la producción y la participación.

5.4 Las redes, articuladas y articulantes deben garantizar flujos adecuados, rápidos, de bajo costo, masivos, intercambiables y eficaces en su función.

5.5 Establecimiento de controles estrictos para ahorro de costos, partiendo de:

5.5.1 Planificación de los diseños integralmente.

5.5.2 Superar y sustituir el concepto de cubicación por el de planificación de proyectos.

5.5.3 Creación de una fuerza técnica de por lo menos 2,000 ingenieros y arquitectos para las intervenciones publicas en infra- estructura (Centro Nacional de la Infra-estructura Pública). (Ver el 6.4 como complemento). 6.3 Creación de un Ministerio de Infraestructura y Comunicaciones que unifique Secretaria de Obras Publicas y Comunicaciones, Oficina Coordinadora y Fiscalizadora de Obras del Estado, Oficina de Ingenieros Supervisores de Obras del Estado, Dirección de Telecomunicaciones, Dirección de Aeronáutica, Autoridad Portuaria, Oficinas y Autoridades de Transporte, etc.

6.4 Concluir la organización de una central publica de maquinarias y equipos para los proyectos públicos de Infra-estructuras, sustituyendo el negocio por la acción publica desinteresada.

6.5 Organización de Unidades Técnicas para Optimizar, crear y elaborar Prospectivas acorde con 3.3, 3.4 y 3.5.

6.6 Crear con Radiotelevisión Dominicana y sus frecuencias , así como con las radios locales de naturaleza mas comunitaria y mas interactivas de la sociedad civil para la circulación de imágenes, mensajes y espectáculos que potencien la apropiación de las frecuencias por la sociedad, es decir, por las mayorías populares. 7.4 Búsqueda información.

7.5 Asimilación y retención de información.

7.6 Organizacionales (prioridades, programación tiempo, disponer los recursos, como relacionar que las cosas a hacer estén a tiempo).

7.7 Evaluar ideas e hipótesis.

7.8 Tomas de decisiones adecuadas.

7.9 Hacer pequeñas obras, reparar, mejorar, ampliar.

7.10 Autogestio- nar y gestionar. 8.3 Estructuras, funciones y producción.

8.4 Diseños de espacios sociales.

8.5 Mantenimiento.

8.6 Supervisión y costos.

8.7 Ingeniería, Puertos, aeropuertos, vías terrestres, informáticas, etc.

8.8 Planificación y Ejecución de proyectos.

8.9 Ambientes e impactos ambientales.

8.10 Planificación de espacios sociales.

8.11 Matemáticas aplicada a operaciones.


4. COMO GARANTIZAR ABASTECIMIENTOS Y SERVICIOS BASICOS



1. PROBLEMÁTICA


2. PARADIGMAS


3. PROPÓSITOS


4. ESTRATEGIAS


5. POLÍTICAS

6. MEDIACIONES O ESTRUCTURAS

7. HABILIDA-DES BÁSICAS 8. FORMACIO-

NES ESPECIA-

LIZADAS PRIORITARIAS
1.4 Como garantizar abastecimientos y servicios básicos a los distintos conglomera

dos sociales asentados territorialmente y vinculados por una infraestructura y comunicación. 2.4 Para crear condiciones buenas de vida, el ciudadano y la ciudadana requieren tener acceso a bienes y servicios en una mínima cantidad y calidad que les permitan su reproducción social. 3.4 Producir en cantidad y calidad los bienes y servicios requeridos o demandados socialmente.

3.5 Garantizar su circulación rápida, a tiempo, en espacios o lugares de fácil acceso y a precios accesibles.

3.6 Que la población aprenda a consumirlos, utilizarlos y protegerlos participando en el proceso. 4.4 Organización de redes para abastecer y que la población acceda a bienes y servicios, asociando estas redes a las planteadas en la Problemática No. 3. (Bases Materiales Fuertes).

4.5 Utilizar como criterio estratégico la nuclearización y la zonificación de abastecimientos y servicios para optimizar su eficiencia, cobertura

y costos. 5.4 Diseñar y Clarificar un mapa de redes que abarque alimentos, agua, energía, salud, educación y viviendas.

5.5 Las redes de abastecimientos y servicios tienen como lógica el concepto , de “Salud Publica” como buenas condiciones de la sociedad y por tanto son políticas

preventivas de saneamiento, de garantías y protección, de la sociedad y sus visitantes.

5.6 Asociar aprendizajes significativos, saneamiento, productividad, energía y uso de las aguas como visión integrada.

5.7 Definir líneas de investigación en productividad del trabajo, gestión y saber científico tecnológico para:

5.7.1 Mejorar recolección, acopio, almacenamiento y distribución de cosechas.

5.7.2 Incrementar la cantidad y calidad de los bienes agropecuarios, pesqueros, artesanales, manufactureros industriales y de servicio, así como el ahorro de costos en cada uno de sus procesos.



6.4 Unificar progresivamente educación y salud como una red interdependiente en un Ministerio de Servicios Básicos, y un proceso de descentralización desde lo provincial, municipal y local zonal.

6.5 Asociar progresivamente una red energética y una red hídrica como puntos articulantes de naturaleza (agua, sol, vientos) e infraestructuras (presas, embalses, plantas, energía alternativa), para crear las bases de una producción energética alternativa (local, barata y asociada a proyectos).

Estas redes articuladas podrían insertarse en el esquema de la problemática No. 3.

(Bases Materiales Fuertes).

6.6 Transformar el INESPRE en una central Nacional de Abasto Populares a partir de una red de supermercados, plazas, mercados y puntos móviles que permitan asociar productores e intervención pública sin intermediarios voraces.

6.7 Integrar en un solo Centro Nacional de investigaciones, para la Producción los esfuerzos actuales (área agricultura, INDOTEC, etc.) asignándole un Fondo fijo que deberá iniciarse con no menos del 2% del Presupuesto público estando el mismo en el Ministerio de Economía y Desarrollo Social y articulado a los programas Especializados de formación. 7.4 Producir y organizar objetos, artefactos, muestras.

7.5 Organizar pequeños sistemas.

7.6 Establecer prioridades.

7.7 Programar el tiempo.

7.8 Disponer los recursos.

7.9 Hacer en el tiempo previsto.

7.10 Evaluar ideas e hipótesis.

7.11 Tomar decisiones adecuadas.

7.12 Identificar alternativas.

7.13 Hacer elecciones racionales. 8.4 Programar cosechas, pescas, obtención de cárnicos y lácteos, por ejemplo.

8.5 Manejo de fuentes hídricas.

8.6 Diversificación de fuentes energéticas, uso y combinación adecuada.

8.7 Organización escolar y animación sociocultural.

8.8 Organización salud, epidemiología y terapéutica.

8.9 Mejoramiento Urbano e intervención comunitaria.

8.10 Programación y organización de centros comunales de abastecimientos.

8.11 Investigación aplicada al abastecimiento.

8.12 Organización núcleos de investigación.

8.13 Alimentación y nutrición.

8.14 Biotecnología.



ECONOMIA DE JUSTICIA E IGUALDAD


1. PROBLEMÁTICA


2. PARADIGMAS


3. PROPÓSITOS


4. ESTRATEGIAS


5. POLÍTICAS

6. MEDIACIONES O ESTRUCTURAS

7. HABILIDA-DES BÁSICAS 8. FORMACIO-

NES ESPECIA-

LIZADAS PRIORITARIAS
1.5. Como hacer una economía cuya dinámica fundamental sea la justicia y la igualdad. 2.5 La economía debe funcionar redistribuyendo orgánicamente.

2.6 Situar la producción y el consumo en la perspectiva de la cotidianidad para estimular la productividad y el sobre producto o excedente.

2.7 Considerar los sujetos como creadores y gestionadores de los procesos económicos como procesos sociales con unas totalidades o conjuntos.


3.5 Lograr la creación de mayor riqueza sin alienar, oprimir y explotar las mayorías populares en el proceso de su creación.

3.6 Organizar simultáneamente la producción social como proceso centrado en la dinámica popular.

3.7 Hacer, por lo tanto, democracia participativa, en la reproducción social cotidiana (control popular). Es decir, en los espacios interiores de la sociedad.


4.5 Ir desarrollando un proceso de apropiación de la sociedad de sus condiciones de reproducción material y social.

4.6 Estructuración progresiva de conjuntos de unidades productivas complementarias y articuladas que potencien la creación de riquezas.

4.7 Generación de nuevas relaciones sociales que vinculen a los sujetos y sus condiciones laborales.

5.5 Redistribución de la tierra urbana y rural para centros productivos y viviendas populares.

5.6 Recreación del sector público de la economía modernizando empresas sin venderlas y ampliarlo de manera innovadora con diversas variantes de propiedad social descentralizadas.

5.7 Estimular la creación de redes de unidades productivas pequeñas y medianas en la agricultura, agroindustria, artesanía, industria ligera y de maquinaria,

turismo de baja densidad, acuacultura y pesquería, basada en formas asociativas y cooperativas como bases de la generación de empleos y de propiedad popular.

5.8 Estímulo al control del comercio exterior por las formas asociativas y cooperativas populares de producción.

5.9 Modificación progresiva de la composición del valor agregado de la economía de manera tal que se acentúe la relevancia de salarios, sueldos y rentas y ganancias redistribuibles modestas (pequeñas y medianas empresas).

5.10 Mayor control publico sobre y uso de las divisas para lo cual:

5.10.1 Se limitaran las repatriaciones de beneficios de empresas extranjeras; cesar el pago de la deuda externa; se estimulara captación estatal de remesas, limitación importaciones de lujo, reducir el peso de los préstamos extranjeros en la organización e implementación de proyectos y del componente en divisas de los productos nacionales.

5.11 Política fiscal redistributiva centrada en liberación de salarios las personas hasta 20,000.00, ajustes salariales, llevar al 35% impuestos a personas jurídicas identificadas en grandes conglomerados y empresas, incrementar impuestos selectivos bienes superfluos, mejorar implementación ITBIS, eliminar exenciones fiscales a particulares.

5.12 Articular la emigración y la diáspora dominicana en los planes de ahorro, inversión y apropiación de tecnologías.

5.16 Concentrar en un sistema de fondos de financiamiento público a la producción social los recursos a estimular el desarrollo del sector público, estatal, cooperativo y asociativo.

5.17 Encarar la organización de la economía informal al través de enlaces de cooperación. 6.5 Nuevo Ministerio de Economía y Desarrollo Social que articule toda el área especializando Vice-Ministerios por sectores y divisiones territoriales.

6.6 Reformulación de la organización provincial y municipal para descentralizar la gestión económica en Juntas Provinciales.

6.7 Establecer el Vice-Ministerio de Empresas Públicas.

6.8 Creación del Consejo Nacional

de Empresas Pequeñas, Medianas y Micros.

6.9 Especialización de un Vice-ministerio de Economía e Investigación y otro en Comercio Exterior.

6.10 Estructurar un Vice-ministerio de Trabajo para que, además de sus funciones tradicionales dé seguimiento a la transformación de la composición del valor agregado.

6.11 Ventanillas del Banco de Reservas para captación de remesas.

6.12 Articulación y creación de redes y espacios de pequeñas y medianas empresas como nuevos parques de especialización flexible acorde a la división político - territorial, haciendo énfasis en la recomposición del valor agregado para facilitar la recomposición del ingreso de la comunidad, estableciendo puentes para incorporar la informalidad.

6.13 Sindicalización obrera, ligas y federaciones campesinas y colectivos de trabajo y técnicos fuertes y cooperativos en las empresas e instituciones.

6.14 Creación de un fondo para captar propuestas de inversión en pequeñas y medianas empresas de los dominicanos y las dominicanas en el exterior en el Banco de Reservas.

6.15 Cese del pago de la deuda externa y dedicación de esos recursos a los fondos de ahorro para financiar empresas populares asociativas.

6.16.- Crear en el Banco de Reservas el sistema de fondos de financiamiento para el esquema cooperativo flexible basado en nuevas unidades.

6.17 Ley de Presupuesto Consolidado como Ley de un Plan de políticas anuales bajo control parlamentario y extraparlamentario. Énfasis en el Presupuesto Participativo.

6.1.8 Se reformula la Junta de Planificación como instrumento del 6.17 y por lo tanto confluencia del poder nacional en varias de sus funciones (ejecutivas y legislativas). 7.5.- Localizar y sistematizar información.

7.6.- Iniciativa para pequeños proyectos.

7.7.- Para Responsabilidades autónomas.

7.8.- Innovación.

7.9.- Establecer prioridades.

7.11.- Disponer de recursos.

7.12.- Razonar inductivamente.

7.13.- Solución problemáticas grupales.

7.14.- Generar ideas, hipótesis, predicciones.

7.15.- Toma de decisiones.

7.16.- Identificar alternativas y hacer elecciones racionales.

7.17.- Cooperar y obtener cooperación.

7.18.- Motivar a otros .

7.19.- Cooperar lealmente.

7.20.- Hacer pequeños diseños. 8.5.- Economía internacional y geopolítica.

8.6.- Comercio Exterios.

8.7.- Alternativas de organización de la producción.

8.8.- Gestión y productividad.

8.9.- Experiencias internacionales y crisis económicas.

8.10.- Nuevos Proyectos y financiamientos.

8.11.- Investigación, innovación y alternativas de desarrollo.

8.12.- Educación y Especialización flexible para la producción social.

8.13.- Proyectos

integrados de desarrollo.

8.14.- Estructuras de costos y ahorro.

8.15.- Planificación y programación de proyectos.

8.16.- Matematicas aplicada a operaciones.


6. COMO ORGANIZAR LA POLITICA PARA QUE LA SOCIEDAD SE APROPIE DE SU DESARROLLO



1. PROBLEMÁTICA


2. PARADIGMAS


3. PROPÓSITOS


4. ESTRATEGIAS


5. POLÍTICAS

6. MEDIACIONES O ESTRUCTURAS

7. HABILIDA-DES BÁSICAS 8. FORMACIO-

NES ESPECIA-

LIZADAS PRIORITARIAS
1.6 Cómo organizar la política para que la nación se apropie del desarrollo transforma-dor y sus ambientes. 2.6 La política es una acción pública de naturaleza comunitaria y es en si misma autodefensa social.

2.7 La política debe expresarse en diversidad de formas orgánicas y organizativas de la sociedad política y la sociedad civil.

2.8 La política es un proceso de construcción de sujetos y clases sociales así como de ciudadanía.

2.9 La política no es un espectáculo vertical ni una concesión, debe ser una creación desde abajo. 3.6 Lograr la participación popular masiva en la tarea de hacer la sociedad y los ambientes.

3.7 Estimular y construir nuevas alternativas de asociación, articulación, y acción de la sociedad civil para transformar y obligar a obedecer a la sociedad política.

3.8 Potenciar la capacidad de intervención y protagonismo de las clases populares desde abajo.

3.9 Comenzar a realizar la política como espectáculo y creación horizontal de los nuevos actores y sujetos sociales. 4.6 Ir estimulando el desencadenamiento de procedimientos, practicas y acciones de iniciativas políticas.

4.7 Procesos de recuperar, socializar y reflexionar experiencias, actualidades y prospectivas sobre emergencias, propuestas y alternativas de contra-hegemonías.

4.8 Articulaciones de componentes de distintos tipos de saberes referidos a contextos, recursos y habilidades.

4.9 Aperturas de espacios para ejercer las diversas expresiones de la identidad ciudadana. 5.6 Garantizar en cada proceso que la eficacia será evaluada fundamentalmente por la calidad e interés de activación en realidad.

5.7 Organizar la recuperación de los imaginarios, interacciones y proyectos así como las intencionalidades de la presencia espontánea u organizada del pueblo y la sociedad

5.8 Ensamblar en cada proceso comple-mentariamente, los conocimientos e instrumentos necesarios en las luchas populares para generar cogniciones de totalidad.

5.9 Acelerar la creación de Puntos de Encuentro para socializar e intercambiar experiencias, como muestras y propuestas desde la dinámica popular.

5.10 Impulsar la elaboración de un Manual de Ordenamiento Político-Territorial y Ambiental y de un Código de Participación Sociopolítico y no solo de naturaleza electoral puntual. 6.6 Diversidad de colectividades sociales territoriales y sectoriales como redes para penetrar espacios, lugares o ámbitos (moradores barriales, jóvenes, mujeres, trabajadores urbanos, campesinado, artistas, etc.).

6.7 Organizaciones No Gubernamentales asociadas al 6.6 en el sentido de ser proyectos complementarios de

articulación de lo local, lo zonal, lo municipal y lo intermunicipal (provincial).

6.8 Juntas locales (barrios, parajes y secciones), zonales (interlocales) y municipales como sustrato de los poderes populares como poderes intracomunitarios y poderes locales.

6.8 Programas Básicos de Juntas y Núcleos para la apropiación real de sus ámbitos y espacios como sociedades civiles con soberanía propia y eficaz.

6.9 Creación de Comisiones de Demandas y Propuestas en cada municipio como canalizadoras de los volúmenes de presión social frente a la sociedad politica.

6.10 Exigencia y lucha por una sociedad política con mediaciones y estructuras mas cercanas a la sociedad civil.

6.10.1 Asamblea Nacional de una sola Cámara de Delegados (Diputados) Populares electos en circunscripciones zonales.

6.10.2 Delegados Populares que deberán participan en las sesiones parlamentarias y en trabajos extraparlamentarios directos en su circunscripción (5 días semanales), sin privilegios y con salarios base de RD$25,000.00 solamente.

6.10.3 Reducción del Poder Ejecutivo a cinco Ministerios Básicos (Infraestructuras y Medio Ambiente, Servicios Básicos, Relaciones Internacionales, Economía y Desarrollo y Defensa Social. La Defensa Social). es una desmilitarización de la concepción sobre la defensa nacional.

6.10.4 Presidencia colectiva bajo control parlamentario, 3 Vicepresidentes regionales y funcionamiento en Consejo de Ministros.

6.10.5 Consejos Provinciales, Municipales, Zonales y Locales electos por voto directo, debiendo establecerse las modalidades de Consejos y Cabildos Abiertos y Cerrados como proceso de descentralización progresiva.

6.10.6 Asamblea Constituyente por voto directo para establecer el poder constituyente popular periódicamente.

6.10.7 Ley de Participación Social para reconocer sujetos, actores y ámbitos no solo electorales sino además los cotidianos y a partir de diversas mediaciones organizativas y no solo los partidos políticos transformando la Junta Central Electoral en Consejo Nacional de Participación Social, (familia, escuela, barrio, municipio, provincia, género, generaciones, empresas, instituciones).

6.10.8 Código de Ordenamiento Político-Territorial y Ambiental articulado a la participación, de manera tal que, el manejo del territorio y el ambiente (o ambientes) se realice descentralizadamente al través de estructuras y mediaciones descentralizadas.

6.11 Se organizarán Foros Locales, Municipales y Provinciales y un Foro Nacional como Puntos de Encuentro de reflexión, elaboración, propuestas y su sistematización.

6.12 Se organizará el Congreso Extraparlamentario como expresión de la sociedad civil popular, y su control, con delegaciones populares, para legislar desde nuestros lugares y como lugar moral del país y centro de las nuevas formas de autoridad social emergentes de la nueva sociedad, sin sueldos o privilegios. 7.6 Encontrar y sistematizar información.

7.7 Iniciativa y creatividad.

7.8 Recuperación de saberes y diálogo.

7.9 Inquisitividad.

7.10 Razonamiento inductivo.

7.11 Reflexión crítica.

7.12 Toma de decisiones.

7.13 Asociar, cooperar y obtener cooperación.

7.14 Organizar, articular y luchar.

7.15 Comprensión cultural.

7.16 Planificación.

7.17 Generación puntos de encuentro.

7.18 Manejar entornos, contextos y ambientes.

7.19 Autogestionar. 8.6 Animación sociocultural y sujetos sociales.

8.7 Organización popular e intervención Comunitaria.

8.8 Investigación, proyectos sociales y gestión social.

8.9 Educación popular y Protagonismos.

8.10 Impactos ambientales y gestión ambiental.

8.11 Alternativas de reformas políticas y constitucionales.

8.12 Participación y ciudadanía.

8.13 Creatividad e iniciativa.

8.14 Nuevos sujetos sociales y participación.

8.15 Sistema político y sociedad civil.



LOGRAR INTERACCION SOCIAL Y SOCIALIZACIONES TRANSFORMADORAS


1. PROBLEMÁTICA


2. PARADIGMAS


3. PROPÓSITOS


4. ESTRATEGIAS


5. POLÍTICAS

6. MEDIACIONES O ESTRUCTURAS

7. HABILIDA-DES BÁSICAS 8. FORMACIO-

NES ESPECIA-

LIZADAS PRIORITARIAS
1.7 Como lograr una interacción social que permita socializaciones democráticas y transformadoras. 2.7 Los seres humanos se afirman como tales en cuanto son sujetos, es decir, potenciados por su reflexión, protagonismo y posibilidades de intervención.

2.8 Los espacios, relaciones y procesos deben ser igualitarios/as, críticos, públicos y comunitarios.

2.9 La interacción social debe potenciar la sensibilidad, la percepción, la creatividad, la innovación y los sentidos profundos en la tierra, el mundo y los seres humanos.

2.10 En la interacción social, es en la relación opresión-liberación, dominación-transformación, desde donde surgen las prioridades propositivas alternativas. 3.7 Lograr avances en las capacidades de acción de la sociedad y el pueblo como agrupamiento de los no privilegiados.

3.8 Lograr a partir de sus acciones, maneras interactivas respetuosas, no jerárquicas, que logren valores, actitudes, conocimientos, percepciones y sociolectos que permitan definir y crear sus procesos de liberación.

3.9 Abrir experiencias, muestras, objetos, artefactos que sirvan para llenar de confianza y esperanzas a la sociedad y los pueblos en sus potencialidades y posibilidades

3.10 Que todo diseño o acercamiento se desarrolle en la dinámica estratégica de construir sujetos transformadores. 4.7 Ir configurando la diversidad de socializaciones en un mismo curso de sentidos, propósitos y resultados.

4.8 Hacer mayor énfasis en procesos que desarrollen componentes contra- hegemónicos, es decir, afirmadores de identidades, intereses y autoestimas populares.

4.9 Avanzar en la construcción de redes de socializaciones que puedan dar como fruto puntos de encuentros y organización sistemática de nuevos sujetos.

4.10 Caminar hacia unas nuevas fuerzas políticas populares alternativas que expresen maduraciones de las nuevas interacciones: hacer un Movimiento Nacional de Liberación como Movimiento de Acción Popular. 5.7 Crear nuevas voces, expresiones, imágenes, textos, códigos, que recojan cada paso de la marcha del pueblo.

5.8 Incorporar a la acción popular política una pedagogía que articule recuperación, problematizaciones, propuestas y luchas para poder construir sujetos y sus capacidades o poderes.

5.9 Estimular la generación de espacios, lugares, instituciones, organizaciones clasistas, generacionales, de género, artísticas, ambientales, barriales, deportivas y recreativas, para generalizar la ocupación real de los espacios sociales por el pueblo.

5.10 Desarrollar acciones encaminadas a que la sociedad política reconozca que las socializaciones son varias y que deben ser articuladas para servir a las mayorías como lugares públicos.

5.11 Orientar esfuerzos de articulación de experiencias, vivencias y prospectivas políticas.

5.12 Asegurar que las normas escritas se redacten con el menor margen a la interpretación del texto, es decir, deben ser específicas, claras y significativas para los sujetos sociales. 6.7 Hacer un Foro Nacional Permanente de confluencia de intercambios y experiencias acercando los puntos de encuentro que puedan existir y estimular su reproducción.

6.8 Establecer un método de taller sistemático para recuperar, problematizar y proponer reflexivamente en ese foro nacional.

6.9 Orientar democráticamente el Foro Nacional y los talleres pedagógicos políticos a la construcción progresiva de un espacio de deliberación superior: el Congreso Extraparlamentario como congreso popular de representantes de redes, demandas, propuestas, resoluciones y acciones.

6.10 Creación de boletines de base, revistas, muestras audiovisuales, musicales, escénicas, danzarias y plásticas en correspondencia con los espacios de esas áreas.

6.11 Generación de lugares públicos para decir discursos, recrearse, jugar, dialogar, como lugares propios que permitan además el surgimiento de nuevas, formas de petición y protesta (en patios, callejones, cañadas, calles, intersecciones, parques, placitas, monumentos, malecones, etc.)

6.12 Que la sociedad política intervenga para ordenar la comunicación radial y televisiva y la publicidad en cuanto medios de socialización al través de un Consejo Nacional de Comunicaciones al cual se incorporaría un 70% de la sociedad civil (organismos niños y niñas, maestros y maestras, adolescentes, universidades, etc.) para establecer parámetros de valores y conocimientos o aprendizajes).

6.13 Transformar las escuelas en centros educativos comunitarios organizados en redes nucleares y con un currículo de aprendizajes significativos de problemáticas locales y de proyectos locales de los sujetos.

6.14 Redistribuir democráticamente la comunicación (escrita, visual, oral-gestual) haciendo énfasis en las radios comunitarias, educativas, espacios comerciales de servicio, creando para ello un centro de enlace comunicacional comunitario que podría articularse vía, Radio, ABC, Radio Enriquillo y otras radios comunitarias.

6.15 Creación del Centro Audiovisual Nacional y su fondo respectivo para la producción de diversidades de imágenes (podría comenzar a coordinarse con Rene Fortunato, y el centro CEPA de los Jesuitas).

6.16 Creación del Centro de Nueva Producción Musical en el cual articularíamos música tradicional y nuevas expresiones, para presentaciones y producción de compactos y espectáculos horizontales, con su fondo respectivo.

6.18 Articulación de esfuerzos de danza, baile y teatro para producir nuevas expresiones corporales y rítmicas.

6.19 Transformar Radiotelevisión Dominicana y las frecuencias de radio AM/FM, emisora de las Fuerzas Armadas y Radio Red en una red nacional sociocultural de modernización de aprendizajes significativos, como una gran escuela nacional no formal. 7.7 Escuchar, recordar, codificar

7.8 Sistematizar.

7.9 Reflexionar y criticar.

7.10 Hacer elecciones racionales.

7.11 Como evitar conflictos interpersonales.

7.12 Como cooperar y obtener cooperación.

7.13 Como cooperar lealmente.

7.14 Como motivar a otros.

7.15 Como evaluar una ejecución cognitiva.

7.16 Como enfocar la atención a un problema.

7.17 Como seleccionar una estrategia adecuada para un problema determinado.

7.18 Como transferir principios y estrategias de una situación a otra.

7.19 Como determinar si las metas son consistentes con las capacidades.

7.20 Como compensar deficiencias.

7.21 Como articular potencialidades.

7.22 Como expresarse con diversidad.

7.23 Como hacer diversidad de muestras y espectáculos horizontales.

7.24 Como intercambiar experiencias personales y de relaciones con sus entornos.

7.25 Como apoyarse mutuamente ante situaciones difíciles.

7.26 Como redactar normas escritas, claras, precisas y sin márgenes de interpretación.

7.27 Como autogestionar. 8.7 Sociopedagogía.

8.8 Perfiles sico-sociales de los sujetos.

8.9 Espacios creativos interactivos.

8.10 Educación popular.

8.11 Comunicación social (textos, imágenes, escenas)

8.12 Interacción y socializaciones.

8.13 Patologías e intervención sico-social.

8.14 Audiovisuales y educación popular.

8.15 Música significativa.

8.16 Teatro significativo.

8.17 Danza y baile significativos.

8.18 Diseño de programaciones en comunicaciones.

8.19 Género.

8.20 Generaciones.

8.21 Nueva publicidad.

8.22 Pedagogía política.

8.23 Radios comunitarias.

8.24 Salud mental e intervención sicosocial.

8.25 Animación sico-socio-cultural.

8.26 Redacción multidisciplinaria de normas escritas.

8.27 Diversidad normativa y culturas.


CREAR NORMAS SOCIALES QUE SEAN UN PRODUCTO CULTURAL Y UN PROCESO SOCIAL




1. PROBLEMÁTICA


2. PARADIGMAS


3. PROPÓSITOS


4. ESTRATEGIAS


5. POLÍTICAS

6. MEDIACIONES O ESTRUCTURAS

7. HABILIDA-DES BÁSICAS 8. FORMACIO-

NES ESPECIA-

LIZADAS PRIORITARIAS
1.8 Como lograr que las normas sociales sean una creación cultural y un proceso social. 2.8 Las normas se conciben como referentes interactivos y procedimientos que contribuyen a la construcción de actitudes, practicas y secuencias de actos éticamente eficaces, y por tanto internalizados para contribuir y servir a los demás.

2.9 Las normas deben consagrar siempre la manera de garantizar la igualdad en toda situación, acontecimiento, problema, relación o proceso, así como la manera de proceder en igualdad ante ellas y ellos.

2.10 Las normas deben responder a una mentalidad y un imaginario sociocultural y no solo jurídica. 3.8 Lograr una transformación sustancial en el proceso de concepción, elaboración e implementación de las normas.

3.9 Establecer en cada normativa la condición de igualdad de los sujetos como proceso constitutivo.

3.10 Estructurar las normas articulando lo que producen los procesos sociales y las pretensiones comunitarias. 4.8 Ir incorporando a los procesos normativos la intención político-pedagógica de vincular el proceso social a los intereses de los sujetos y sus opciones.

4.9 Hacer énfasis progresivo en el predominio de lo público en las normativa como referente en los procesos sociales.

4.10 Hacer normativa como ejercicio de flexibilidad y articulación de procesos, prácticas, actitudes y prospectivas.

4.12 Ir reformulando la concepción burquesa que inventa el derecho civil como primacía sobre el derecho como hecho social público y de las comunidades, así como la visión de protección de los intereses particulares como intocables con sus esferas de impunidad. 5.8 Producir las modificaciones de todas las normativas fundamentales de la sociedad politica y la sociedad civil.

5.9 Hacer públicas todas las normas de todos y todas los lugares, espacios, relaciones o procesos.

5.10 Cada normativa deberá contemplar su control colectivo, con evaluación y las jurisdicciones colectivas de verificación de su vulneración. 6.8 Reflexionar y decidir en Foros Nacionales normativas en relación a la sociedad civil y sus demandas a la sociedad política.

6.9 Asamblea Nacional Constituyente por voto directo y con participación de diversidades en un proceso de intervención popular para una nueva normativa constitucional.

6.10 Congreso Extra-Parlamentario Constituyente paralelo para hacer normas públicas nacionales e igualitarias, producto del proceso contrahegemónico.

6.11 Congreso Nacional Unicameral funcionando en sesiones semanales y en trabajo de diputados o delegados nacionales en sus jurisdicciones o circunscripciones integrados a grupos o núcleos territoriales de recepción y elaboración de peticiones, propuestas y normas.

6.12 Institucionalización de Cabildos Abiertos en los municipios y Juntas Provinciales y/o Diputaciones Provinciales para recoger, formular, ensayar nuevas normas locales, municipales y provinciales, en mesas y centros de iniciativas.

6.13 Nuevos Tribunales o Jurisdicciones de juicio de la sociedad política y acciones públicas ministeriales como espacios e iniciativas colectivas en cuanto a iniciativas, procesos, calificaciones y resoluciones.

6.14 Espacios e iniciativas colectivas interprofesionales y no solo de abogados/as, colectivos interdisciplinarios de antropólogos, sociólogos, sicólogos, siquiatras, trabajadores sociales, etc.

6.15 Creación de Comisiones de Derechos bajo jurisdicción de los Foros nacionales y Congresos Extraparlamentarios para controlar las jurisdicciones de la sociedad política.

6.16 Creación de un ámbito de contraste de resoluciones y decisiones referidas a aplicaciones de las normativas.

6.17 Reestructuración de la burocracia de la sociedad política a partir de la organización de grupos estratégicos de reflexión y su reproducción orgánica estructural responsables de una racionalidad y coherencia operativas y programáticas. 7.8 Como encontrar información almacenada.

7.9 Como utilizar material de referencia

7.10 Como desarrollar una actividad inquisitiva.

7.11 Como razonar inductivamente.

7.12 Como generar hipótesis, ideas y predicciones.

7.14 Como desarrollar una actitud reflexiva y crítica.

7.15 Evaluar ideas e hipótesis.

7.16 Como tomar decisiones.

7.17 Como identificar alternativas.

7.18 Como elaborar un procedimiento adecuado.

7.19 Como expresar el procedimiento adecuado.

7.20 Como cooperar y obtener cooperación.

7.21 Como seleccionar una estrategia adecuada.

7.22 Como enfocar la atención a un problema.

7.23 Como decidir cuando detener la actividad en un problema difícil.

7.24 Como transferir principios y estrategias de una situación a otra.

7.25 Como elaborar estrategias y sus procedimientos teniendo en cuenta sujetos y actores.

7.26 Autogestionar. 8.8 Metodología de elaboración de normativas.

8.9 Derecho y Procesos Sociales.

8.10 Actualización en legislación comparada.

8.11 Cultura, Sujetos y Normas.

8.12 Perspectiva Sico-sociales de actitudes y normativas.

8.13 Normativas Dominicanas: ámbitos de elaboración y resultados.

8.14 Acción Comunitaria y Normas Sociales.

8.15 Organización Judicial y Jurisdicciones Territoriales.

8.16. Procesos, Procedimientos y Derecho.

8.17 Defensa y Auto-defensa Individual y Colectiva.

8.18 Dimensión Sociocultural de la Formación Jurídica.

8.19 Normas y culturas.

ACERCAMIENTO A ALGUNAS

CONCLUSIONES PRELIMINARES


Tal y como señalaba en las palabras introductorias podría ser que lo mas relevante o significativo de este texto es la intención de contribuir a la reflexión, elaboración y concreción de un pensamiento estratégico que establezca unos códigos como blancos de transformación, y una transición, unas gradualidades radicales que generan otros códigos de reproducción, esencialmente redistributivos y participativos. Esencialmente redistributivos no en el sentido de que una elite burguesa es la soberana junto a una burocracia política, propietaria ella y facilitadores los otros, mientras a las mayorías lo que les toca son políticas sociales que los garanticen como productores de plusvalía y excedentes en mayores cantidades y valores.

La redistribución y la participación en nuestra perspectiva es participación igualitaria en la manera en que se produce, reproduce y gestiona la sociedad, entendida como política y como economía política, es decir, sujetos, dueños, propietarios de todo lo público, desde la vida cotidiana hasta los procesos sociales complejos: tierra, fabricas, servicios, escuelas, universidades, comunicaciones, periódicos, iglesias, ayuntamientos, congresos, asociaciones, partidos, gobiernos nacionales y articulaciones mundiales (pueden llamarlo socialista, a mi no me pone nervioso ni a la defensiva el término o concepto).

Con esos sentidos es que debemos asumir la sociedad política (estado, gobiernos y formas paraestatales) y la sociedad civil (lo publico, no estatal o gubernamental, no lo privado de intereses particulares). El Estado es y debe ser o intervenir con intención redistributiva y para asegurarla. La sociedad civil debe hacer énfasis en el auto gobierno y la autogestión comunitaria y nacional, y al producirse una intersección de la intención redistributiva en las relaciones sociales y la autogestión de las relaciones sociales, puede surgir un punto de encuentro para revolucionar la sociedad. La sociedad crea una voluntad estatal, como dice Gramsci, y la voluntad estatal se afinca en la soberanía de los productores y creadores, y se hace una nueva situación como expresión de una transición, y en cierto sentido, el estado o sociedad política se funde progresivamente en el poder social.

En ese sentido es importante hacer una lectura esquemática, como resumen, a las lógicas de lo que propongo, y como ellas se expresan en el sentido común como demandas de la población o desde el imaginario de la población, de abajo hacia arriba, es decir es una secuencia de urgencias o prioridades articuladas (sugiero esa lectura de abajo hacia arriba, del 1 al 8).


3.1.-LAS LOGICAS DE LA PROPUESTA 3.2.- DISCURSO DE LAS DEMANDAS DEL SENTIDO COMUN.


8.- Las normas que aprobemos deben expresar el conocer bien, el bien hacer, el bien ser, el ser justo y el apreciar los demás. 8.- Que nuestra manera de hacer, de creer y de esperar junten nuestras conciencias y las reglas que nos daremos.
7.- Todos los procesos sociales deben ayudar a construir fraternalmente sujetos y actores 7.- Ser mejores y contribuir a que los y las demás lo sean. Haciéndose como amigas y amigos, fraternalmente.
6.- Participación en la sociedad política y la sociedad civil para que se obedezca al pueblo y se haga lo que queremos. 6.- Juntarnos y actuar para que nos reconozcan, nos respeten, nos obedezcan y los nuestros y nuestras no representen y seamos iguales.
5.- Crear riquezas y redistribuirlas en igualdad. 5.- Mas y mejores salarios, ingresos y lugares de trabajo para que todo sea de todos y todas.
4.- Abastecimientos y servicios básicos para todos y todas. 4.- Comida, vivienda, vestimenta, transporte, salud, educación para todas las comunidades.
3.- Una buena infra-estructura para ser sólidos, fuertes y menos vulnerables 3.- Andar, visitar, circular e intercambiar con seguridad y facilidad.
2.- Situarse y actuar solidariamente en el mundo 2.- Asociarnos, intercambiar, beneficiar, beneficiarnos, solidarizarnos con los demás pueblos.
1.- Conocer la tierra y prever desde la isla 1.- Debemos estar informados y alertas ante distintas circunstancias.



DIALOGO NACIONAL Y ESTRATEGIAS O

INTENCIONES EN CONFLICTO


Desde la perspectiva de estas lógicas y demandas se trata de partir de unos códigos igualitarios y redistributivos, lo que implica una iniciativa y unos puntos de partida que no establezcan hegemonías o implícitas normativas o políticas de desigualdades, como sucede con la convocatoria a dialogo nacional por parte del gobierno que encabeza el Dr. Leonel Fernández. Me explico:

4.1 Se asume una interpretación o hermenéutica de la época actual con dos componentes básicos, entre otros: la globalización imperialista, la globalización de un tipo de capitalismo, que se internacionaliza es inexorable y por demás, es en lo fundamental, positiva. Y que, en ese sentido, y en segundo lugar, no esta planteada una transformación de fondo a la humanidad, sino un mejoramiento dentro del orden.

Estos asuntos o contextos y respuestas se asumen y se dan por sentado como contexto de los ejes organizadores, es decir, hablo del gobierno, sectores corporativos de la burguesía y algunos componedores o cabilderos. Esto no se coloca a la discusión o al debate o a la reflexión previa y ello constituye una primera situación hegemónica o de ascendencia política impuesta.

4.2 Un segundo aspecto es la manera de razonar propuestas y respuestas como iniciativa jerárquica del gobierno y “personas de reconocida ascendencia en la sociedad dominicana” en el grupo o equipo coordinador, lo que es, no solo otro acto hegemónico gubernamental, sino además, pactado corporativa e individualmente para establecer una jerarquía de iniciación, unos discursos de apertura condicionantes y unos rituales y espectáculos verticales que se correspondan con la necesidad de imponer una doble hegemonía: la implícita de la interpretación de la época y la del discurso implícito por las jerarquías de la organización política del evento.

4.3 Un tercer aspecto es que, a partir de una cierta interpretación implícita, una iniciativa con un discurso jerárquico que condiciona el proceso, se entiende otro resultado, esta vez explícito, es decir la búsqueda de lo que llaman ellos y ellas la “gobernabilidad”. En los tres casos, interpretación, discurso jerárquico condicionador (lo que quieren los organizadores) y “gobernabilidad”, de lo que se trata es de visiones, mediaciones, y prospectivas para mantener el orden social sin someter a reflexión o debate cuestiones tan simples como: ¿donde vivimos y como vivimos? ¿como podemos cambiar? y ¿donde esta el poder de los cambios y como?

Evidentemente donde no hay igualdad de interpretación, de iniciativa y organización y de prospectivas, no hay dialogo posible, no hay intercambios, autoreflexiones y reflexiones de confrontación. Porque no solo es una cuestión de mecanismos con apariencias de consultas y participación. De lo que se trata es de crear una situación igualitaria desde un punto de arranque para acordar un punto de encuentro sin interpretaciones implícitas condicionantes y sin jerarquías y aparatos organizadores con su implícita hegemonía.

Siendo coherente con las implicaciones de mi propuesta, de sus cuestiones explícitas como paradigmas o referentes y políticas como concreciones, entiendo que es importante lo siguiente:

4.4 Establecer la igualdad de los dialogantes como solución a la problemática del dialogo como democracia radical, como única forma de democratizar la democracia en sus códigos mas íntimos y explícitos y desarmar la hegemonía de los discursos implícitos y explícitos.

4.5 Crear un punto de encuentro sin los rituales del poder jerárquico, donde todo se determine por todos y todas, desde como hacer un primer contacto, hasta todo el proceso, sin que se asuma la necesidad de un grupo como “especialista” organizador, que traza inicios y pautas, para activar la hegemonía implícita en el diseño del proceso.

4.6 Recuperación efectiva de todas las percepciones, interpretaciones, demandas, peticiones, soluciones y propuestas, de manera tal que aparezca nítido el espectro universo de las mismas y que ellas se aborden a partir de unas definiciones temáticas o ejes decididos con una intencionalidad estratégica de intervención de las mayorías, por mayorías, para las mayorías, lo que implica un universo más democrático de las recuperaciones y unos ejes o problemáticas más articulados, coherentes y asociados a una epistemología y una pragmática más horizontales.

4.7 Como para dialogar, sea iniciarlo, sostenerlo y continuar, de lo que se trata es de un énfasis de igualación sistemática, como proceso y resultado o productos entiendo pertinentes otras proposiciones concretas:

4.7.1 Que el gobierno entregue el “Diálogo Nacional”, su iniciativa y el proceso a la sociedad civil, no entendida ésta como representantes notables de intereses corporativos privados, sino como diversidades de sujetos sociales, y entrar en el como un igual, es decir, reconocer que no se trata de el gobernar y buscar gobernabilidad, sino de establecer un punto de encuentro político para ponerse de cara a la nación y auscultar sus angustias y esperanzas.

4.7.2 Que el gobierno al aceptar volverse igual, anonadarse, usando un lenguaje bíblico, asume interés de no forzar el tiempo de la reflexión como una situación de campaña electoral, que, por las hegemonías implícitas gubernamentales serían de interés particular acelerar. El gobierno al reingresar como igual aceptaría modificar calendarios, de manera tal que el dialogo entre iguales superar la fecha de las elecciones de Mayo del 2002, es decir, se entendiera y se redujera su significación de interés electoral, porque perdería la hegemonía gubernamental, vale decir, el discurso implícito no sería ya, además, discurso electoral.

4.7.3 De otro lado las organizaciones populares comunitarias, no gubernamentales, políticas revolucionarias, políticas alternativas, espacios de reflexión y nueva organización, ciudadanos y ciudadanas no comprometidos y críticos deben crear espacios alternativas, FOROS NACIONALES, como lugares propios de articulación para reflexionar, proponer y actuar, tal y como lo sugerimos en nuestra propuesta. ESTOS FOROS con identidad propia operarían permanentemente y podrían participar en la formulación de un diálogo mas amplio acorde a lo dicho en él, abriendo el camino para el Congreso Extraparlamentario como eje del poder social que debe activarse.

4.7.2 Pero manteniendo, repito, su identidad propia como estrategia contrahegemónica.

Algo que debe quedar explícitamente claro es que no es posible un proyecto común. Las élites burguesas del país y el imperio norteamericano buscan un proyecto común de ellas como negociación y como exigencia de “gobernabilidad”. La dinámica alternativa busca emerger, articular, lograr una cierta fórmula unificadora (un consenso) de los de abajo y con los de abajo para pasar de la subordinación, de la subalternidad al protagonismo, a su ascendencia moral y política en la sociedad. Se trata de una construcción revolucionaria progresiva y eterna.

Puede ser que existan puntos de contacto entre uno y otro proyecto, y si de lo que se trata es de obligar a que el proyecto común hegemónico acepte elementos, aspectos del proyecto alternativo, se trata de eso y nada más, y a mi juicio debemos ser honestos en relación a ello, y no enmascarar, ni de un lado ni de otro.

Para las propuestas alternativas que buscan crear nuevos referentes, nuevas propuestas y nuevas formas organizativas, de lo que se trata es de construir un Movimiento Nacional de Liberación, una poderosa fuerza de acción popular, con sus perfiles propios, su autonomía e identidad, pero sobre todo, haciendo un gran esfuerzo por hacer la política como ascendencia y entender el poder como relación social que genera unas capacidades en la sociedad y no principalmente en aparatos, gobiernos y estados. Y cuando hablamos de sociedad no dejamos el concepto como abstracción, sino que lo concebimos como redes, asociaciones, unidades, creaciones, en suma, una organización flexible para garantizar la igualdad de los seres humanos y el respeto por los ámbitos justos y los ambientes diversos.

Si de alguna forma podemos resumir, en sentido general nuestras propuestas hoy presentadas, lo haríamos con tres consignas de tres momentos históricos nuestros:

Como dijo Juan Pablo Duarte: “Sed Justos lo Primero, si queréis ser felices”.

Como dijo Pedro Francisco Bono: “Juntar la Riqueza con la Justicia”.

Como dijeron en la Representación a la Junta Popular de Santo Domingo el 8 de junio de 1843:

“Lo que a todos toca, por todos debe ser hecho y aprobado”.

Así sea.


5. REFERENCIAS BIBLIOGRAFICAS

5.1 Partido de la Liberación Dominicana (PLD). SECRETARIA DE ACTIVIDADES DE MASAS (SAM). Circulares No. 1, No. 2, No. 3, No.4 y No. 5. 1981 y 1982. Mimeografiadas. Santo Domingo.

5.2 Partido de la Liberación Dominicana (PLD). LINEA DE MASAS APROBADA POR EL COMITE CENTRAL EN SU REUNION DEL 30 DE OCTUBRE DE 1980 Y COMPLEMENTO DE LA LINEA DE MASAS CONTENIDO EN EL BOLETIN No. 53 DE ABRIL 1981. Reproducción Mimeografiada Abril - Mayo 1981. Santo Domingo.

5.3 Partido de la Liberación Dominicana (PLD). Secretaría de Actividades de Masas. DOS DEFINICIONES Y VEINTE PROPOSICIONES TEORICAS SOBRE EL TRABAJO DE MASAS. 16 de Octubre 1982. Casa Nacional. Mimeografiado. Santo Domingo.

5.4 MAPO. PROPUESTA DE UN SISTEMA DE FUERZAS HISTORICAS CONTRAHEGEMONICAS. 1984. Mimeografiado. Santo Domingo.

5.5 Rodríguez Morales, Manuel. HISTORIA, HEGEMONIA Y ESTRATEGIA REVOLUCIONARIA. Poder Popular, Año 1 No. 2. Noviembre - Diciembre 1985. Santo Domingo.

5.6 Fiallo Billini, José Antinoe. MOVIMIENTO OBRERO DOMINICANO : ENSEÑANZAS HISTORICAS Y PROPUESTAS ALTERNATIVAS. Poder Popular. Año 1 No.2, 1985.

5.7 Fiallo Billini, José Antinoe. LA TRANSICION POST-TRUJILLISTA Y SUS ANTECEDENTES HISTORICOS. En: Veinte y Cinco Años de Historia Dominicana (1959 - 1984). UASD.

5.8 Fiallo, Alberto; Fiallo, José Antinoe. POLOS DE ACUMULACION Y DISTRIBUCION TERRITORIAL DE LAS FUERZAS PRODUCTIVAS. En: “Igualdad de Oportunidades y Movilidad Social en el Sistema Electivo Dominicano”. 1988. Plan Educativo, No. 4. 1990.

5.9 Fiallo Billini, José Antinoe. DICOTOMIA DE LO PUBLICO Y LO PRIVADO. En: “Sector Público y Sector Privado y Cooperación Internacional en la Educación Dominicana. Plan Educativo, No. 15. 11 de diciembre 1990.

5.10 Fiallo Billini, José Antinoe. LA PARTICIPACION DEMOCRATICA EN UNA ESTRATEGIA POPULAR. Ponencia en “Debate sobre Democracia Participativa” organizado por COPADEBA el 17 de marzo de 1990. Politécnico Nuestra Señora del Carmen. Barrio Simón Bolívar. Publicada en “Estudios Sociales”, Año XXII No. 78. 1990.

5.11 Fiallo Billini, José Antinoe. ALTERNATIVAS DE REFORMA POLITICA Y CONSTITUCIONAL: PODERES DE PARTICIPACION POPULAR. Estudios Sociales, Año XIII No.82. Octubre - Diciembre, 1990.

5.12 Fiallo Billini, José Antinoe. PROPUESTAS SOBRE POSGRADO Y EDUCACION PERMANENTE EN LA UASD. Actualidad Educativa. Ultima Hora. Viernes 25 de enero 1991. Pág. 16.

5.13 Fiallo Billini, José Antinoe. PARADIGMAS DEL PODER, LA POLITICA, LA SALUD Y LA EDUCACION. En: “Crisis, Diseño y Rediseño Curricular Universitario”. Ponencia presentada el 22 de marzo de 1990 en la “Reunión Grupo Básico II - Salud - UDUAL 1991. Mimeografiada. Santo Domingo.

5.14 Fiallo Billini, José Antinoe; Germán de Sosa, Alejandrina. PARADIGMAS HEGEMONICOS EN LA FILOSOFIA, LA POLITICA Y LA EDUCACION DOMINICANA Y PROPUESTA DE NUEVOS PARADIGMAS PARA LA FILOSOFIA, LA POLITICA Y LA EDUCACION DOMINICANA. En: “Filosofía de la Educación Dominicana : Diagnósticos y Nuevos Paradigmas”. 1992. SEEBAC. Serie Políticas Educativas No. 3. SEEBAC – PNUD.

5.15 Fiallo Billini, José Antinoe; Germán de Sosa, Alejandrina. CULTURA, NACION E IDENTIDAD EN LOS PROCESOS HISTORICOS DOMINICANOS. En: “Cultura, Ciencia, Educación y Construcción del Conocimiento”. 1993. Publicaciones SEEBAC-PNUD. Serie Política Educativas 2.

5.16 Fiallo Billini, José Antinoe; Germán de Sosa, Alejandrina. LA FORMACION DE MAESTROS Y MAESTRAS EN LA REPUBLICA DOMINICANA: UNA REFLEXION DE SABERES EN UNA PERSPECTIVA HISTORICA. Plan Decenal. PNUD. Enero 1993.

5.17 Fiallo Billini, José Antinoe. PERFILES DE 500 AÑOS DE EXCLUSION Y LUCHA DE LA NACION DOMINICANA. Revista ECOS. Año 1 No. 1, 1993. UASD - Departamento de Historia y Antropología.

5.18 Alvarez, José Luís; Fiallo B., Alberto; Fiallo B., José Antinoe; Hernández, Rocío; Zaiter, Josefina. PRIMER ACERCAMIENTO A LAS HIPOTESIS DE LA COMISION DE CONSTRUCCION DE CONOCIMIENTOS. Plan Decenal. 1993. Mayo 1993.

5.19 Alvarez, José Luís; Fiallo B., Alberto; Fiallo B., José Antinoe; Hernández, Rocío; Zaiter, Josefina. PERFIL PSICO-HISTORICO DEL DOMINICANO. En: “Segundo Acercamiento a las Hipótesis de la Comisión del Area de Construcción del Conocimiento”. Plan Decenal. 30 de Junio de 1993.

5.20 Alvarez, José Luís; Fiallo B., Alberto; Fiallo B., José Antinoe; Hernández, Rocío; Zaiter, Josefina. TERCER ACERCAMIENTO: LINEAS DE ESTRATEGIA PARA UN PERFIL DE TRANSICION EN LA SOCIEDAD Y LA EDUCACION. Julio 1993. Comisión Construcción del Conocimiento. Plan Decenal.

5.21 Fiallo Billini, José Antinoe. NUEVO ORDEN MUNDIAL Y EDUCACION: PERSPECTIVAS DE UNA ESTRATEGIA REVOLUCIONADA EN EL MUNDO Y LA EDUCACION. Plan Educativo. Julio 1993. Hotel Santo Domingo Sur.

5.22 Alvarez, José Luís; Fiallo B., Alberto; Fiallo B., José Antinoe; Hernández, Rocio ; Zaiter, Josefina. EL DESARROLLO DE LAS POTENCIALIDADES Y EL APRENDIZAJE SIGNIFICATIVO. Comisión Construcción del Conocimiento. Plan Decenal. Agosto 1993.

5.23 Alvarez, José Luís; Fiallo B., Alberto; Fiallo B., José Antinoe; Hernández, Rocío; Zaiter, Josefina. DOCUMENTO SINTESIS: CONSTRUCCION DEL CONOCIMIENTO Y REALIDAD DOMINICANA. Plan Decenal. Octubre 1993.

5.24 Fiallo Billini, José Antinoe. ESTRATEGIAS DE TRANSICION PARA LA TRANSFORMACION SIMULTANEA DE SUJETOS DE LA EDUCACION. Comisión del Conocimiento. Plan Decenal. Noviembre 1993.

5.25 Fiallo Billini, José Antinoe. ANTEPROYECTO DE PROPUESTA DE LINEAMIENTOS GENERALES PARA UNA NUEVA LEY GENERAL DE EDUCACION. Centro Poveda. Abril 1995.

5.26 Fiallo Billini, José Antinoe. NACIONALISMO Y LIBERALISMO: RECUPERACION DE SU PENSAMIENTO Y ORGANIZACION PARA LA CONSTRUCCION DE UNA ESTRATEGIA POPULAR HOY. Curso sobre Pensamiento Social Dominicano. Centro Poveda - UASD. Abril 1995.

5.27 Fiallo Billini, José Antinoe. LA REVOLUCION DE ABRIL: EL AYER PARA EL HOY Y EL MAÑANA. Caribe Soy. Marzo - Abril 1997.


5.28 Fiallo Billini, José Antinoe. PENSAR Y HACER POLITICAS EDUCATIVAS DESDE Y POR EL APRENDIZAJE DE UNA NUEVA CONTRA-HEGEMONIA. Coloquio FLACSO-PREALC. 25 de Junio 1997. Hotel Santo Domingo Sur.

5.29 Fiallo Billini, José Antinoe. ANALISIS CRITICO Y ALTERNATIVAS DE TRANSFORMACION DEL PROYECTO DE LEY ELECTORAL PRESENTADA POR LA JUNTA CENTRAL ELECTORA (JCE). Coloquio del Centro de Planificación y Acción Ecuménica (CEPAE). 26 de Junio 1997. Biblioteca República Dominicana.

5.30 Fiallo Billini, José Antinoe. EL GRUPO HEGEMONICO DEL PODER EJECUTIVO. Panel de Análisis de Coyuntura. Area de Ciencias Sociales INTEC. 3 de Julio 1997. Salón Julio Ravelo de la Fuente.

5.31 Fiallo Billini, José Antinoe. PROPUESTA DE ESTRATEGIA PARA LA REFORMA Y TRANSFORMACION DE LA POLITICA EN LA SOCIEDAD POLITICA Y LA SOCIEDAD CIVIL. Seminario Fundación Konrad Adenauer - UASD. 19 de Julio 1997. Hotel Dominican Fiesta.



5.32 Fiallo Billini, José Antinoe. ANTROPLOGIA POLITICA DE LA CONDICION REVOLUCIONARIA EN ERNESTO GUEVARA DE LA SERNA - CHE -. Seminario sobre el Che Guevara. Area Ciencias Sociales INTEC. 26 de Septiembre 1997. Salón Julio Ravelo de la Fuente.

5.33 Fiallo Billini, José Antinoe. CAMBIO Y DEMOCRACIA: LUCHA ACTIVA, CREATIVA Y POPULAR. Ponencia en el Coloquio “Concertación, Cambio y Democracia”. Primera Feria Regional del Libro Santiago 97. Sala Julio Alberti Hernández del Teatro del Cibao. 7 de Octubre 1997.

5.34 Fiallo Billini, José Antinoe. CULTURA Y NEOLIBERALISMO: ESPECTACULOS, ACTORES, ACTORAS Y UN PUNTO DE ENCUENTRO. Foro sobre Política Cultural de CODEARTE. Teatro en Construcción Barrio de Villa Juana. 18 de octubre 1997.

5.35 Fiallo Billini, José Antinoe. REFORMA POLITICA Y CONSTITUCIONAL: RECUPERACION DE LO LIBERAL PARA UNA PROPUESTA POPULAR. Panel INTEC - Area Ciencias Sociales y Fundación Konrad Adrenauer. 18 de Noviembre 1997. Salón Julio Ravelo de la Fuente.

5.36 Fiallo Billini, José Antinoe. PREMONICIONES, PROFECIAS Y COYUNTURA. Panel Análisis Coyuntura. Area Ciencias Sociales INTEC. 20 de noviembre 1997. Salón Julio Ravelo de la Fuente.

5.37 Dore Cabral, Carlos; Hernández, Esther, Coordinadores. UN PROYECTO DE NACION: PROPUESTAS ELABORADAS POR LA SOCIEDAD DOMINICANA. Documento Base del Diálogo Nacional. Presidencia de la República. Segunda Edición Revisada. Febrero 1998.