viernes, 23 de noviembre de 2007

CENTRO CULTURAL POVEDA


“PROCESOS SOCIO-HISTÓRICOS DOMINICANOS, PATOLOGÍAS, SALUD
SOCIAL Y PÚBLICA”


Dr. José Antinoe Fiallo Billini.
Profesor Escuela de Historia y Antropología de la UASD y Área Ciencias Sociales INTEC


Matriz elaborada en 1995 y la
Presentación en Noviembre 2001
Santo Domingo, D. N.


I. INTRODUCCÓN:

A raíz de la preparación o elaboración de la Maleta Pedagógica(1) para trabajar el texto de UNICEF, “Para la Vida”, por parte del Centro Cultural Poveda y la Central de Servicios Pedagógicos, me correspondió, como parte del Equipo de Trabajo dedicarme al Eje “Identidad y Salud”: ¿Quiénes somos?(2)

Fue una experiencia interesante y muy enriquecedora, tanto en cuanto a la reflexión sobre saberes elaborados como en la necesidad de producir experiencias pedagógicas alternativas, articulando investigación, experiencia de aula y formulación de guías innovadoras para el trabajo de maestros y maestras.

Entre otros productos generamos las matrices agrupadas en el texto, “Quiénes somos y de dónde vinimos”,(3) que fueron unos “Cuadros ejes” que nos sirvieron para situarnos en una perspectiva procesual y sociocultural para aprovechar una relación dinámica y creativa de pasado-presente-futuro, capaz de contribuir ella, a la elaboración de aprendizajes preventivos, de intervención social y de respuestas escolares y comunitarias transformadoras.

Estos “Cuadros Ejes”, no aparecen en la versión final de la Maleta Pedagógica porque no estaban concebidos para ello, sino para la dinámica interna del trabajo de equipo, lo que no quiere decir que no tengan una utilidad metodológica, razón por la que entiendo procedente el utilizarlos y socializarlos conocer. Estos cuadros ejes pueden insinuar algunas cosas, entre ellas, una que puede resultar interesante: cómo adecuar una visión y un programa a un área o campo específico de formación: el proceso social, las identidades y la salud, con la intención de recuperar las experiencias para valorarlas y entender la relación entre respuestas de intervención y organización de las relaciones sociales.


2. LOS CUADROS-MATRICES:

A partir de la intención anterior decidimos caracterizar seis tipos de sociedades para nuestro proceso histórico social: aborigen u originaria; de la esclavitud intensiva; de la esclavitud en crisis; mercantil; de inicios del capitalismo y la sociedad capitalista contemporánea. Decidimos esa periodización teniendo en cuenta algunos elementos relevantes insinuados en el mismo proceso histórico social y por razones obvias de este momento, no podemos extendernos en ampliar las razones de esa opción. Quizás lo más interesante sea el comentar brevemente la estructura común del cuadro-matriz que elaboramos para dar seguimiento a la reflexión que realizamos.

Veamos:

2.1 Sociedad:

Es una caracterización general de los rasgos fundamentales de las relaciones sociales más importantes o básicas, presentados éstos como una introducción a la lectura y comprensión de los demás elementos o componentes.

2.2 Ambiente Natural y Social:

Es una profundización de los rasgos básicos de cada sociedad, coincidiendo de manera holística o global los diferentes contextos de cada una de las sociedades y ellas como contexto, tratando de apreciar la tensión entre la reproducción de los agrupamientos sociales y sus territorios naturales.

2.3 Condiciones de Vida:

Apreciando los rasgos básicos y los ambientes socionaturales, poder visualizar las culturas básicas o modos de vida más comunes para tener una visión no sólo macrosocial, sino cotidiana de cómo la mayoría de los seres humanos de esas sociedades ejercían su condición de unos y unas, para así ir construyendo una perspectiva en relación con las limitaciones, exclusiones, discriminaciones u opresiones de diversos agrupamientos, conglomerados o grupos sociales.

2.4 Salud y Patologías:
A partir de una visión de las condiciones de vida de las mayorías de cada sociedad, acercarnos a cómo esas mayorías eran afectadas en sus potencialidades de vida por enfermedades, epidemias, trabajo forzado, hábitat inadecuados, falta de acceso a servicios públicos, violencia social de variado signo, prácticas de higiene inexistentes o inadecuadas, entornos deteriorados, etc.

2.5 Estrategias Preventivas y/o Curativas:
Teniendo en cuenta los elementos anteriores nos pareció interesante tratar de poder evidenciar el o los tipos de respuesta que predominaban en cada sociedad para manejar, enfrentar, controlar, prevenir los distintos riesgos mayores o menores que pudieran afectar los distintos agrupamientos o clases sociales, observando las polarizaciones de estrategias entre las élites dominantes y opresivas y las mayorías populares oprimidas.

La Matriz-Cuadro es insinuante en cuanto a que la salud social, es salud pública de las relaciones sociales, no un aparato especializado al exterior de los sujetos mayoritarios de la población. Es funcionamiento “saludable” de la sociedad: son las relaciones sociales de reproducción, de producción, de creación, las que son o no “saludables” y por tanto, son ellas las “preventivas” fundamentales ante el riesgo y catástrofes patológicas.


3. UN COMENTARIO FINAL:

Esta matriz es un acercamiento y por tanto no pretenda ser una única respuesta para organizar la reflexión, o una aprobación de un proceso con intención complementaria metodológica. Pero podría contribuir a organizar respuestas curriculares significativas (para aprendizajes significativos) desde diversas alternativas formativas.


4. BIBLIOGRAFIA:

Hicimos una selección bibliográfica mínima siguiendo cronológicamente las sociedades caracterizadas.

4.1 Cassá, Roberto. Los Indios de las Antillas. 1994.
4.2 Tavares, Juan Tomás. Los Indios de Quisqueya. Editorial Santo Domingo. 1976.
4.3 Veloz Maggiolo, Marcio. De la Sorpresiva Dieta Aborigen. Rumbo, 22-28 de Febrero 1995, página 6.
4.4 Veloz Maggiolo, Marcio. Sobre la Necesidad de Comer Tierra. Rumbo, 14-18 de Enero 1995, página 5.
4.5 Veloz Maggiolo, Marcio. Brujos y Alucinados. Rumbo, 26 de Abril-2 de Mayo 1995, página 5.
4.6 Eduardo, María Cristina. Leyendas Americanas. Editorial Gente Nueva, 1986.
4.7 Larrazabal Blanco, Carlos. Ciencia Indo Antillana. Tribuna Médica. 1926. Santo Domingo.
4.8 Ortiz, Fernando. Los Negros Esclavos. Editorial de Ciencias Sociales, La Habana. 1978.
4.9 Malagón Marcelo, Javier. Código Negro Carolino. Editorial Taller. 1974.
4.10 Moya Pons, Frank. Esclavos Enteros. Rumbo, del 25 al 31 de Enero 1995, página 4.
4.11 Moya Pons, Frank. La Dieta de los Conquistadores. Rumbo, 21-27 de Septiembre 1994.
4.12 Moya Pons, Frank. Nietos de Esclavos. Rumbo, 10 a 16 de Mayo 1995, página 4.
4.13 Veloz Maggiolo, Marcio. Comerse las Criadillas. Rumbo, 19 al 25 de Abril 1995, página 5.
4.14 Franco Pichardo, Franklyn. Negra Funda Primer Hospital de América. Listín Diario, Pág. 7, Martes 9 de Mayo 1995.
4.15 Moya Pons, Frank. Pocas Familias y Pocos Niños. Rumbo, 29 de Junio al 5 de Julio 1994, página 4.
4.16 Moya Pons, Frank. Madres Esclavas. Rumbo, 21 al 27 de Junio 1994, página 4.
4.17 Peña Pérez, Frank. Cien Años de Miseria en Santo Domingo, 1600-1700. UNAPEC, 1985.
4.18 Moscoso Puello, F. E. Apuntes para la Historia de la Medicina de la Isla de Santo Domingo. Tomo 3. UCE 1983.
4.19 Peguero, Luis Joseph. Historia de la Conquista de la Isla Española de Santo Domingo. Tomo 2, Museo de las Casas Reales. Artes Gráficas Soler, 1975.
4.20 Moya Pons, Frank. Explicando el Jengibre. Rumbo, 6 al 12 de 1994, página 4.
4.21 González, Raymundo. Ideología del Campesino en el Siglo XIX. Revista ECOS, Año 1, No. 2, 1993. UASD.
4.22 Moya Pons, Frank. La Fuerza de la Fiebre Amarilla. Rumbo, 14 al 29 de Septiembre 1994, página 4.
4.23 Moya Pons, Frank. De Agregados, Esclavos, Arrimados y Otra Gente sin Historia. Rumbo, 15 al 21 de Enero 1994.
4.24 Palabras de Raíz Africana, selección J. A. F. B.
4.25 Hoetnik, H. El Pueblo Dominicano: 1850-1900. UCMM. 1971.
4.26 Moscoso Puello, F. E. Apuntes para la Historia de Santo Domingo, Tomos IV y V. UCE. 1984.
4.27 Hazard, Samuel. Santo Domingo: Pasado y Presente. Editorial Santo Domingo, 1974.
4.28 Anécdotas Sanitarias. Diario “Hoy”. Recorte sin fecha.
4.29 Alix, Juan Antonio. Décimas Políticas. Editora Santo Domingo, 1977.
4.30 Guerra, Juan Luis. Disco Compacto “Fogaraté”, “Los Mangos Bajitos”. 1994.
4.31 Rodríguez Demorizi, Emilio. Lengua y Folklore de Santo Domingo. UCMM. 1995.
4.32 Moya Pons, Frank. Los Animales Andaban Sueltos. Rumbo, 19 al 25 de Abril 1995.
4.33 Rodríguez Demorizi, Emilio. Cuentos de la Política Criolla. Colección Pensamiento Dominicano, 1963.
4.34 Albert, Celsa. Mujer y Esclavitud. CEDEE. 1993.
4.35 Moya Pons, Frank. La Influenza Española Mató mucha Gente. Rumbo.
4.36 Calder, Bruce. El Impacto de la Intervención: La República Dominicana Durante la Ocupación Norteamericana de 1916-1924. Fundación Cultural Dominicana 1989. Ed. Taller.
4.37 Veloz Maggiolo, Marcio. Dosis Medicinales Desaparecidas. Rumbo, del 15 al 21 de Mayo 1995, página 6.
4.38 Cela, Jorge; Duarte, Isis; Gómez, Carmen Julia. Población, Crecimiento Urbano y Barrios Marginados. IDDI, Fundación Frederich Ebert. 1988.
4.39 Ceara Hatton, Miguel. ¿Cuántos y de Qué Mueren Nuestros Niños? El Siglo, Pág. 7/8, Octubre 1998.
4.40 2do. Congreso Domínico- Hispano sobre Salud Mental en los Niños y Adolescentes. Ed. Buho. Octubre 1994. UCSD.
4.41 Duarte, Isis; Gómez, Carmen Julia; Ariza, Marina. Menores en Circunstancias Especialmente Difíciles. UNICEF-IEPD. Ed. El Mundo. 1991.
4.42 Contreras, Brunilda. Ensayo sobre Cultura Netamente Campesina. Ed. Alfa y Omega. 1979.
4.43 Lemus, Francisco Javier y Marty, Rolando. Creencias Populares sobre la Salud y la Enfermedad. Estudios Sociales No. 43, 1978. Pág. 159 y siguientes.
4.44 Martínez, Eleuterio. Diagnosis de la Situación Ambiental Dominicana.
4.45 Sánchez, Marka. La Ciencia de la Razón a la Sabiduría Popular: de Tristeza También se Muere. El País. Domingo 24 de Abril 1994.
4.46 Agencia EFE. El Sueño: Gran Invento del Cerebro. El Nacional. Sf.
4.47 Veloz Maggiolo, Marcio. Ahora que Hablamos del Ruido. Rumbo, del 8 al 14 de Marzo 1995.
4.48 Veloz Maggiolo, Marcio. El Dominicano: una Manera de Hablar y un Modo de Identificarse. Listín Diario. Sf.
4.49 Deive, Carlos Esteban. VODU y Magia en Santo Domingo. Fotocopia del Capítulo: “Medicina Popular y Curanderismo”.
4.50 La Economía del Hogar y la Salud de los Niños. Mortalidad 0-3 Años, Discriminación, Análisis Integrativo entre la Economía Familiar y Bienestar Infantil. Sf.
4.51 Ceara Hatton, Miguel. Se Deteriora el Nivel de Desarrollo Humano. R. D. El Siglo, pág. 7, Sábado 17 de Septiembre 1994.
4.52 Avila Suero, Víctor. Barreras Estudio Etnográfico de una Comunidad Rural. Ed. Cenapec. 1998.
4.53 Poemas y Canciones: “Si Alguien Quiere saber Cuál es mi Patria” (Pedro Mir); “Quiero una Madre Así” (Víctor Víctor); “Democracia” (Francisco Castellanos, 14 años); “Manifiesto Chiquito” (Enrique Félix); “Mi País” (Nicole Ayuso); “Somos Amantes de la Paz” (José Antonio Rodríguez); “Enciclopedia Dominicana”, “Mochila para Pioneros”, “A Cantar, a Colorear y Crear con el Tío Enrique”, “Así Escriben los Niños Dominicanos” y “Los Derechos de la Niñez”.
4.54 OPS. Las Condiciones de Salud en las Américas. OPS. Volumen II, 1994. “Problemas Específicos de Salud en la República Dominicana”. Pág. 400 y siguiente.
4.55 Frente a la Cumbre. Enero-Marzo 1994. Yodación de la Sal. 1994.
4.56 Fundación Santillana. Aprender para el Futuro. VIII Semana Monográfica. Gráficas Brens. 1993.
4.57 Martínez, Radhamés. ¿Cómo Motivar a la Comunidad para Luchar por un Ambiente Sano? El Caribe, Sf.
4.58 Suazo, Miguel. Vida Sexual del Adolescente. Centro de Educación y Comunicación, 1988.


Referencias Bibliográficas:

1, 2 y 3: Biblioteca del Centro Proveda.

Abril-Mayo 1995.
Centro Cultural Poveda.


1.-LA SOCIEDAD ABORIGEN TAINA


SOCIEDAD AMBIENTE SOCIAL Y NATURAL
CONDICIONES DE VIDA SALUD Y PATOLOGIAS ESTRATEGIAS PREVENTIVAS Y/O CURATIVAS
Se caracterizó por ser una sociedad predominantemente basada en la agricultura y el trabajo agrícola, aunque además se realizaban actividades recolectoras, de la pesca y la caza que les servían de complemento. La explotación agrícola se realizaba con medios muy precarios y limitados, como la roza, el bosque quemado, el talado y el montón, lo que les permitía aprovechar la acción fertilizante de las cenizas y el humus (o capas) vegetal del bosque tropical. Esta sociedad se comenzó a estructurar unos 300 años de la llegada de los conquistadores en 1492.

Se organizaron en aldeas comunitarias donde las diferencias sociales se establecieron en torno a funciones de dirección (jefes, caciques, nitainos y behiques) y de trabajo socialmente necesario (agricultores, cazadores, pescadores, recolectores, etc.). Esta organización sociocultural giraba alrededor de una visión religiosa animista que tenía como centro el Cemí o divinidad. El ambiente social se caracterizaba por la estructuración de un sistema de aldeas pequeñas, medianas y grandes que se organizaron a partir de familias relativamente grandes y que servían de base a los clanes (grupos intermedios) y unidades socioeconómicas encabezadas por un delegado del cacique. Una aldea podía estar constituída por varios barrios y era el centro de la organización socio-política en el territorio Taíno, con cierta autonomía y era responsabilidad de los delegados de caciques, nitainos y caciques organizar la relación de las aldeas con su entorno natural.

Con el desarrollo de las aldeas agrícolas como exigencia de la demanda de productos para la alimentación y por ende de mayor energía, se inició la quema de bosques y el talado, así como el riego artificial como fuente de energía. Este inició la alteración del ambiente de la isla, aunque sin alterar sustancialmente la biomasa (materia viva) vegetal de manera fundamental, siendo la mejor muestra de ello que a la llegada de los conquistadores españoles un 98% del territorio de la isla se encontraba cubierto de bosques de pinares, latifoliadas (árboles de hojas anchas) y secos. La reproducción de la sociedad taína se basaba en la propiedad de los bienes agrícolas por toda la comunidad aldeana, pero los artículos caseros y ciertos ídolos familiares pertenecían a las familias, así como los objetos y útiles personales. La producción y la distribución eran completamente comunitarias, siendo responsables de la repartición el cacique o jefe aldeano. En la actualidad artesanal, que era continuidad de la agricultura, las mujeres tenían un mayor peso en la confección de objetos de esta naturaleza que los hombres, salvo artículos de lujo y los cultos religiosos. Además, estas tenían funciones importantes en la preparación de alimentos, recolección, cerámica y tejido. Los hombres se dedicaban a cultivar la tierra, pescar, cazar, construir utensilios de trabajo y ocasionalmente al intercambio con grupos vecinos a sus aldeas.

Vivían en hogares con cerca de 30 personas o menos y en aldeas que oscilaban entre 4 y 150 casas, siendo el promedio por aldea entre 20 y 30 viviendas. La enfermedad era concebida por los Taínos y las Taínas como obra de los espíritus y en ese sentido tenían una concepción patológica animista, es decir, que casi todas las enfermedades venían del exterior del ser humano producidas por espíritus malos. Sin embargo, algunos investigadores consideran que excluyeron de esto a los catarros, las fiebres y la disentería que eran las más corrientes.

Las enfermedades o afecciones autóctonas más corrientes además de las anteriores eran las sífilis, el paludismo, el rámpano (úlcera tropical), la sarna, algunos tipos de parasitosis, fiebre amarilla y tuberculosis. Las estrategias utilizadas por los taínos asociaban la cuestión de la salud al poder de los Cemies (dioses) y por lo tanto de aquellos que eran más responsables del culto religioso, es decir, los behiques, shamanes médicos o hechiceros quienes estaban asociados directamente a los caciques.

Estas estrategias se organizaban alrededor de las ofrendas a los cultos de los Cemies y a las retribuciones al behique por la cura y los ritos curativos, regularmente con participaciones comunitarias.

Los métodos de curación eran, esencialmente, rituales mágicos religiosos, aunque los behiques poseían saberes específicos de medicina y botánica lo cual era complementario a la actividad mágico religiosa. Estos saberes se referían a conocimientos de árboles, plantas, raíces, hiervas, determinadas dietas y brebajes, saberes que se aplicaban a partir de visitas a las casas de los enfermos en donde realizaban cultos curativos (incluyendo el de la cohoba).

Hay en los Taínos y Taínas conocimientos o saberes curativos (empíricos) y cultos o ceremonias mágico religiosas.


1. PRIMERA SOCIEDAD ESCLAVISTA COLONIAL O DE LA ESCLAVITUD INTENSIVA
SOCIEDAD AMBIENTE SOCIAL Y NATURAL
CONDICIONES DE VIDA
SALUD Y PATOLOGIAS ESTRATEGIAS PREVEN-TIVAS Y/O CURATIVAS
Este primer tipo de sociedad colonial combinó la tributación y la esclavización de los aborígenes Taínos de la islas con la importación de aborígenes de otras islas y africanos esclavizados para trabajar de manera forzada principalmente la agricultura, la minería, la construcción, así como en plantaciones cañeras e ingenios azucareros. Abarcó un período de tiempo desde la llegada de los conquistadores hasta finales del siglo XVI.

Esta sociedad se organizó en asentamientos urbanos, puertos y fuertes y en unidades socioeconómicas mercantiles de estancias, hatos, plantaciones e ingenios, estableciéndose de manera progresiva una división del trabajo que descansaba en una fuerza laboral aborigen-africana responsable de la producción de un excedente para ser exportado a partir del control unilateral que tenía España (monopolio).

Se organizó un sistema político centralizado y excluyente en la Corona y el gobierno español y se impuso un sistema de creencias religiosas y políticas que desconocía las de la mayoría de la población. El ambiente social se caracterizó por una creciente polarización social que concentró en ciudades, fuertes y puertos a la élite conquistadora, y en aldeas, cotos mineros y barracones de ciudades, ingenios y plantaciones a aborígenes primero y luego a los africanos traídos como esclavos. Los aborígenes fueron transformados en tributarios y esclavos y concentrados unos, con el sistema de la encomienda y repartimientos en zonas específicas de acuerdo a los intereses de los encomenderos y la Corona Española, así como los esclavos africanos negros fueron concentrados en barrancones establecidos en las diversas áreas de la economía azucarera.

Este sistema colonial significó, a mediano plazo, la utilización de nuevas técnicas de cultivo que implicaron la extensión de cañaverales, así como la introducción del cacao, el algodón, el añil y el tabaco, así como también por las necesidades de construcciones de ciudades, fuertes, naves, almacenes e ingenios, la explotación de la foresta y la exportación de maderas. El ambiente natural comenzó a ser deteriorado gravemente con el sistema colonial esclavista explotando la naturaleza y los seres humanos para producir materias primas y extraer metales preciosos, provocando los primeros desequilibrios ecológicos a partir del mero cultivo de la caña de azúcar. Se impulsó la explotación intensiva del suelo agrario y el uso de los bosques de maderas duras y del roble, así como de la caoba, el cedro, ébano y guayacán. El sistema colonial esclavista partió de una estrategia de campañas militares para obligar a trabajar a los aborígenes en las minas y estancias quienes eran concebidos como recursos o instrumentos inagotables y que daba lo mismo no alimentar ni cuidar adecuadamente. Esta situación se institucionalizó con las encomiendas, donde el aborigen fue transformado en una “cosa”, como “un bien pasajero”, siendo desalojados de sus aldeas originarias y trasladados a distancias lejanas de sus hogares y aldeas. Trabajando de manera intensiva en minas y haciendas, en base a un jornal de medio peso oro al año, con lo que no se podía ni comprar la ropa mínima, prohibiéndoles el organizar areítos, jugar a la pelota, inhalar cohoba, así como bañarse.

En el caso de los/as africanos/as esclavizados/as, éstos eran trasladados en barcos negreros, atados unos/as a otros/as por el cuello, amarrados con cadenas o por las espaldas, bajo el permanente hostigamiento del látigo, y al llegar a tierra encerrados en barrancones, marcados con hierro para distinguir quien era su amo y luego enviados a su destino final donde lo esperaba otro barrancón. Esto era regularmente un edificio de un piso de mampostería y teja, con perros que custodiaban la puerta que era pequeña para poder contar la entrada y salida. Las habitaciones de los esclavos/as de entre 12 y 16 pies cuadrados, las paredes negras, la tierra húmeda y desnivelada y la luz y el aire solo entraban por la puerta.

Los esclavos/as estaban sometidos a férrea disciplina a base de régimen opresivo fuerte con castigos como los azotes, parados en la picota o boca abajo en los pisos de tierra incluyendo las embarazadas a las que se les hacía un hoyo para que introdujera la barriga ya crecida, la prisión en cepo, con grilletes y cadenas, troncos en la cabeza, clavadura de manos y corte de las mismas. La introducción del mal trato esclavista y tributario por el conquistador fue el productor más devastador de enfermedades que atacó la sociedad aborigen más originaria y luego la población africana trasladada para organizar la economía azucarera. Las campañas de sojuzgamiento, la resistencia al sembradío de conucos para alimentar al conquistador con sus secuelas de hambrunas, abortos y suicidios individuales y colectivos de los/as Taínos/as, así como las guerras y rebeliones produjeron una mortandad masiva (de 250,000 aborígenes en 1492 a 15,000 en 1514).

Este contexto permitió que grandes epidemias, como la de la viruela redujeran aún más las poblaciones taínas, pero lo fundamental fue el trabajo forzado y la imposibilidad de sembrar sus conucos, para alimentarse, muriendo de hambre, según los frailes dominicos 100,000 personas en pocos años.

El trabajo agotador en las mimas de los aborígenes Taínos y Taínas significó, además de los suicidios, el abandono y asesinato de ancianos no productivos, el crecimiento de la vulnerabilidad a nuevas enfermedades como la viruela. Las prohibiciones a la recreación y al tiempo libre alteraron el equilibrio sicosocial y cultural instaurándose un modo de vida muy destructivo para ellos y ellas.

En el caso de los esclavos/as negros/as, las condiciones de vida y los malos tratos generaban insolaciones (consecuencia de exposiciones prolongadas al sol en plantaciones y castigos), quebradura de huesos, enfermedades en los riñones, llagas y heridas consecuencias muchas veces de los castigos, además de accidentes de trabajo. Otras manifestaciones frecuentes se refieren al mal trato de las esclavas embarazadas, abortos y hemorragias uterinas, tétanos, buba o sífilis, paludismo, rámpanos, viruelas, fiebre amarilla y tétanos, disentería, diarrea, enfermedades pulmonares, incluyendo pulmonía. Las estrategias utilizadas por la sociedad colonial estaban referidas a la polarización social que se aceptaba como natural y conveniente. Para la élite conquistadora y burocrática se implementó un precario aparato de salud integrado por algunos médicos, boticarios, herbolarios (especialistas en yerbas y plantas), cirujanos (mayores o menores) quienes laboraban en algunos hospitales (los pocos que habían) y realizaban cursillos. El trabajo realizado con esta élite era de naturaleza curativa, sobre todo asistir enfermos en las frecuentes epidemias que azotaban la población de la isla.

En cuanto a las estrategias referidas a los sectores mayoritarios es importante señalar que en estos, primero aborígenes y luego esclavos africanos, se combinan los tratamientos empíricos con los cultos mágico religiosos. Entre los esclavos africanos llegaron los llamados “hombres de las medicinas” que eran especialistas en el uso de plantas terapéuticas, lo cual se combinó en ocasiones con la medicina popular española que también empleaba plantas tales como laxantes, vomitivos y diuréticos y/o seres lo que también articulaban con oraciones a santos. En el caso de los esclavos se combinaron la práctica de sacerdotes y curanderos considerados como sanadores profesionales que recurrían a las experiencias de la medicina folklórica.


3. LA SOCIEDAD COLONIAL DE ESCLAVITUD EN CRISIS

SOCIEDAD AMBIENTE SOCIAL Y NATURAL
CONDICIONES DE VIDA
SALUD Y PATOLOGIAS ESTRATEGIAS PREVEN-TIVAS Y/O CURATIVAS
Este segundo tipo de sociedad colonial fue una consecuencia directa de la crisis general que significó la decadencia de la economía azucarera, las cimarronadas o alzamientos de esclavos, la pérdida de importancia de la Colonia para España, el contrabando de sus pobladores y las emigraciones de parte de los grupos de grandes propietarios hacia España y otros territorios coloniales, así como el corso y la piratería en el área del Caribe.

La sociedad se hizo más rural, las pocas ciudades decayeron, la población se fue dispersando en conucos, estancias, hatos y algunos trapiches que quedaron, lo que hizo posible que la esclavitud comenzara a debilitarse de manera progresiva, creándose las condiciones para la aparición de nuevos sujetos sociales, tales y como los lanceros, monteros y los primeros campesinos originarios o arcaicos, la mayoría de los cuales vivían alejados de los pocos centros urbanos que quedaron. En sentido general se empobrecieron aún más los distintos sectores sociales y la colonia decayó de manera progresiva, aunque a mediados del siglo XVIII se verificó una ligera mejoría, al empezar a organizarse la actividad mercantil hacia la Colonia Francesa (luego Haití) y el comercio y el corso en el área del Caribe. Esta sociedad abarca el período que oscila desde las Devastaciones y Despoblación de 1605 y 1606 hasta finales del siglo 18. El ambiente social se caracterizó por un empobrecimiento generalizado de la población, siendo actividades de cierta importancia la exportación de cueros y la producción de jengibre, así como el inicio de las plantaciones de cacao. A mediados del siglo 17 se produjo una nueva epidemia de viruelas que mató muchos de los esclavos y los cacaotales fueron atacados por una plaga que los arruinó.

La economía quedó tan maltrecha que la élite dominante no tenía recursos para comprar esclavos y se agravó luego de 1666 por un terremoto y un ciclón. Estas catástrofes naturales afectaron severamente el ambiente natural destruyendo los conucos de yuca y plátanos que servían de base para el autoabastecimiento alimentario de la población.

Hubo períodos en que se hizo escasa la carne de vaca, se incrementó la prostitución femenina como forma de subsistencia de esclavas negras y mulatas, así como cierta delincuencia social de grupos encabezados por cuadrillas de perros que se dedicaban al asalto de veredas, caminos y caminos reales.

Además muchos padres y madres de recién nacidos abandonaban sus hijos o hijas en las Iglesias por no poder mantenerlos y aún así pasaban varios días sin que aparecieran responsables de hacerse cargo de los niños/as. Este contexto natural y social se trató de mantener cohesionado sin posibilidades de ser debilitado sustancialmente, al militarizar la colonia en su lucha contra los franceses y en la cual se incorporaron criollos, negros libres y esclavos, para lo cual se organizaron grupos permanentes de cincuentenas y milicias aldeanas lo que introdujo más elementos de autoritarismo en la Colonia. La vida cotidiana giró, fundamentalmente, alrededor de actividades de pura subsistencia, concentrándose en la producción de cazabe y algunos tipos de vegetales, además de la cacería y crianza de ganado.

Muchas personas que vivían en las pocas ciudades, para sobrevivir, tuvieron que irse a vivir al campo, así como muchos esclavos/as y negros/as libres se fugaban y se transformaban en pequeños campesinos conuqueros lejos de las ciudades. El terremoto de 1673 agravó las condiciones de la vida urbana al destruir la mayoría de las casas y edificios, lo que debilitó la situación de la élite en el poder, al extremo de que algunos se empobrecieron perdiendo sus antiguas vestimentas y teniendo que vender parte de sus esclavos/as, por deudas o necesidades inmediatas o el caso de esclavos y mujeres pobres que se fueron a vivir en los montes para que no los vieran con ropas rotas o harapientas. Los soldados andaban sin zapatos y algunos se les debía hasta 36 meses de salarios y a los más viejos años incluso.

En el caso de los esclavos/as negros/as, negros/as libres, pardos y mestizos a pesar de las limitaciones que las nuevas condiciones socioeconómicas impusieron a la esclavitud, se estableció claramente para ellos y ellas que no podían reconvenir contradecir o disputar “sino en los términos más sumisos con las personas blancas”. Así como la prohibición de bailes a éstos y éstas en las plazas, calles y lugares públicos en días festivos, así como además el cierre de las escuelas para negros/as y pardos/as de forma tal que se dedicaran solo a la agricultura. La colonia desarrolló un cierto modo de vida militarizado como control social que garantizara la sumisión exigida a la mayoría de la población. El deterioro social de este periodo creó patologías sociales muy serias, como por ejemplo, el empobrecimiento generalizado de la población, las limitaciones de acceso a saberes más elaborados que permitieran enfrentar ciertas consecuencias referidas a hambrunas, epidemias, efectos del clima y el trabajo duro de subsistencia, proveniente de la montería o el contrabando.

Las más importantes patologías, además de las heredadas como continuidad de la sociedad de esclavitud intensiva, están referidas a epidemias de viruelas desatadas en contextos de desastres naturales (huracanes y terremotos), así como perturbaciones sicológicas referidas a estados nostálgicos, estos últimos explicables en el contexto de crisis crónica y falta de perspectivas o de futuro de la élite y la subordinación de las mayorías. Parasitosis, tétanos, disenterías, afecciones bronco-pulmonares, lepra, estados febriles variados, continúan. Sobre todo en razón del deterioro ambiental y de las continuas movilizaciones y desplazamientos territoriales de la población inmediata como vestimentas, vivienda y calzado adecuados.A lo largo de este período es poco el personal especializado en saberes médicos elaborados e inexistentes un aparato administrativo de salud. En el siglo XVII hubo momentos en que no teníamos médicos y en otros de este Siglo y el Siglo siguiente (Siglo 18) que los médicos fueron de otras nacionalidades (franceses e italianos).

La pobreza generalizada obligó al grupo mayoritario de la población a desarrollar saberes empíricos y a recurrir de manera sistemática a una medicina flolklórica que utilizó tanto la botánica (plantas y raíces) como al uso de aportes animales, como por ejemplo, orina del burro para combatir dolor de riñones, sangre de este animal para la fiebre cotidiana, leche para “ablandar” el vientre, así como la actividad mágico religiosa como por ejemplo “ensalmos”, conjuros y oraciones”.

Además, una parte de las acciones de apoyo para estimular curaciones basadas en la ayuda mutua, estuvieron sustentadas en las Cofradías de negros libres y esclavos que realizaron estas actividades de sobrevivencia en relación a sus asociados, basados en limosnas recogidas en actividades públicas como juegos y corridas de toros.

4. SOCIEDAD MERCANTIL
SOCIEDAD
AMBIENTE SOCIAL Y NATURAL
CONDICIONES DE VIDA
SALUD Y PATOLOGIAS ESTRATEGIAS PREVENTIVAS Y/O CURATIVAS
Esta sociedad se gestó u originó a partir del debilitamiento y posterior crisis final de la esclavitud, surgiendo progresivamente una sociedad predominantemente campesina constituida por pequeños y medianos propietarios rurales, por campesinos sin tierra, arrendatarios y aparceros, así como por una ampliación de algunos núcleos urbanos, de artesanos, pobres marginados, capas medias emergentes y burguesía criolla y extranjera. Las principales actividades productivas que dieron lugar a esta sociedad fueron los cortes de madera, hatos y haciendas y los cultivos del tabaco, cacao, café y caña de azúcar, así como las actividades de importación y exportación controladas predominantemente por grupos extranjeros.

Esta sociedad funcionaba produciendo excedentes para el mercado interno y la exportación para lo que estructuró una división del trabajo que descansó en su base en el campesinado, los peones, el artesanado y los grupos de asalariados o de obreros que comenzaban a surgir. En el otro polo, el grupo dirigente o élite integrado por hateros, burócratas, altos comerciantes y burguesía extranjera asociados a las actividades azucareras, financieras y de importación y exportación.

Esta sociedad abarca el período desde finales del Siglo 18 hasta el inicio del desarrollo de la industria azucarera moderna a finales del Siglo 19. El ambiente social se caracterizaba por un continuo conflicto que significó una sucesión de rebeliones, conspiraciones, alzamientos, golpes de estado, insurrecciones, guerras civiles y guerras de liberación nacional. Ello significó fenómenos de militarización de la sociedad, caudillismo y autoritarismo político para afianzar el poder de los grupos dirigentes y garantizar el dominio sobre la sociedad predominantemente campesina, pero con componentes de las luchas de las capas medias liberales y nacionalistas.

El proyecto de la élite dominante que tuvo su origen con la liberalización del cultivo del tabaco a finales del siglo 18 y luego con el incremento de los cortes de madera, esta última actividad, sobre todo generalizada en el Sur, inició en gran escala la extracción masiva de recursos naturales y su destrucción, iniciándose con ella la profundización del desequilibrio ecológico que iniciara la plantación cañera. Posteriormente, las devastaciones de los bosques no solo se expandieron por el comercio con Europa y Haití, sino además para habilitar tierras para la economía agroexportadora, economía de poca diversificación lo que acentuó el deterioro de los ecosistemas. Esto afectó la flora y la fauna, sobre todo cuando por razones militares se instauraron tácticas de destrucción de los escenarios o lugares de guerra, en términos de aplicar tácticas de tierra arrasada (quemar todo un territorio), como sucedió durante la guerra de independencia (1844 y siguientes), la revolución cibaeña de 1857, la guerra de la Restauración (1863-65), la guerra de los seis años (1867-1874) y las luchas contra la dictadura de Ulises Heureaux (Lilís). La vida de las mayorías de la población se caracterizó inicialmente, en lo fundamental, en el intento de desa-rrollar una existencia rural independiente de los centros urbanos o por lo menos con una mayor autonomía. Fundándose nuevas aldeas basadas en la montería y el conuco, integradas por chozas y bohíos en actividades de subsistencia y casi sin subordinación a las actividades burocráticas coloniales centralizadas en la ciudad de Santo Domingo.

En la medida en que la naturaleza mercantil de la dinámica económica se expandía, el modo de vida campesino se fue reformulando, sobre todo cuando comienzan a desarrollarse haciendas de exportación luego de la Guerra Restauradora, lo que sin embargo no modificó el fondo social de pobreza del país. Ese fondo social estaba formado por los campesinos sin tierra o hecha días, peones, monteros, rancheros, maroteros y conuqueros en los campos y en las ciudades, trabajadores no especializados, servidumbre doméstica, lavanderas, costureras, artesanos, pulperos y empleados pequeños. Los conuqueros explotaban pequeñas extensiones que producían raíces y plátanos utilizando la “tala, tumba y quema”, el montero se dedicaba a la cacería de puercos y reses cimarronas y los maroteros eran recolectores, dedicándose a veces al corte de madera. La casa típica era el bohío, construido con tablas de palma y cubierto con yagua, de una o dos habitaciones, pocos muebles, entre ellos una barbacoa y una hamaca.

Estos modos de vida se transformaron con el desarrollo de los cultivos comerciales (sobre todo cañera), a partir de pequeñas y medianas parcelas y posteriormente en cierto tipo de gran plantación comenzando a transformarse el campesino en bracero o peón en esas unidades rurales. Esto redujo sustancialmente la producción agropecuaria, incrementó la migración interna, así como las actividades de intermediarios (comerciantes) en algunas zonas, empobreciendo, por endeudamientos a los antiguos campesinos, hoy peones, braceros y trabajadores en las zonas azucareras y ciudades que tendían a crecer. La combinación del mantenimiento de viejas formas rurales de subsistencia y la apertura hacia una economía mercantil, permitió el sostenimiento de viejos hábitos de higiene personal (por ejemplo, el bañarse poco en las zonas rurales para preservar una mayor identidad de su cuerpo en relación al entorno), con una mayor circulación de enfermedades y epidemias al irse rompiendo la autarquía (indepen-dencia casi total) o aislamiento relativo de las diversas regiones y localidades.

Las enfermedades y epidemias más corrientes eran los estados febriles (fiebres variadas), tuberculosis, anginas gastrointestinales, tifoideas, escorbuto, viruela, tos ferina, lepra, tétanos, difteria. Es importante señalar, además, que como consecuencia, tanto de las luchas cívicopolíticas de variado tipo, como del predominio de estilos violentos, personas y caudillezcos, se producían gran cantidad de heridos por arma blanca y disparos de armas ligeras, así como de lances y retos individuales con coas, machetes, mochas y cuchillos, por lo que una gran cantidad de personas resultaban impedidas o afectadas severamente y su recuperación o restablecimiento resultaba muy difícil por las condiciones de los “servicios” de salud y las limitaciones de las experiencias de los agentes empíricos en las zonas rurales. Como consecuencia, en este período del desarrollo de una economía mercantil, que permitió un mayor intercambio en el país y también con el mundo, así como con el crecimiento relativo de la clase media o pequeña burguesía en las ciudades, aumentaron un poco la cantidad de médicos y farmacéuticos, incluso aquellos que estudiaron fuera del país, sobre todo en Francia. Sin embargo, éstos se concentraban en las ciudades (por ejemplo 18 médicos, 4 dentistas y 10 farmacéuticos en Santo Domingo y 7 médicos, 3 dentistas y 3 farmacéuticos en Santiago en 1893). No existía todavía propiamente un “aparato” de salud estatal, lo que determinaba que la mayoría de la población urbana y rural continuara recurriendo a prácticas principalmente curativas basadas en “remedios” populares, curanderos y algunos practicantes (empíricos de la medicina). Continuaba la utilización simultánea de la medicina científica, la medicina popular y las prácticas mágico religiosas, y entre las prácticas de medicina popular deben incluirse las realizadas por comadronas o parteras, lo que se generalizó en todo el país.



5. LA SOCIEDAD DE LOS INICIOS DEL CAPITALISMO

SOCIEDAD AMBIENTE SOCIAL Y NATURAL
CONDICIONES DE VIDA
SALUD Y PATOLOGIAS ESTRATEGIAS PREVEN-TIVAS Y/O CURATIVAS
Esta sociedad se caracterizó por sucesivas transformaciones, desde una economía agroexportadora basada en la plantación cañera y la producción azucarera de propiedad extranjera a partir de la penetración del capital financiero europeo y norteamericano, hasta el establecimiento de una economía basada en monopolios sólidos de la agricultura, la manufactura, la industria y las finanzas. Estas transformaciones comenzaron a producir los primeros movimientos migratorios de importancia del campo a la ciudad, ya que a inicios del siglo XX casi el 85% de la población era rural y en 1961 ya sólo vivían en esos territorios el 67% de nuestra población.

Para garantizar estas transformaciones se sucedieron regímenes políticos de protectorado norteamericano, intervenciones y ocupaciones extranjeras como las de 1904 y 1916-1924, así como férreas tiranías de larga duración (1930-1961). En éstas se alternaron élites caudillistas tradicionales, agroexportadoras, de militares extranjeros, así como de caudillaje militar tiránico que encabezó Rafael L. Trujillo.

Esta sociedad abarcó el período que se inicia al concluir el siglo pasado hasta el año 1961 cuando fue ejecutado Trujillo. El ambiente social se caracterizó por una coexistencia de modos de vida rural donde se combinaron intentos de crear unidades productivas modernizantes para el mercado interno y la exportación, con la persistencia de formas rurales anteriores que iban desde el conuco a la pequeña parcela campesina, pasando por unidades de colonización de tierras baldías. Una parte importante del campesinado fue transformado progresivamente en peón, bracero, trabajador asalariado o forzado, a fines de garantizar la explotación de nuevas tierras necesarias al desarrollo rural. Como contrapartida, la posibilidad de acumular capital desde el campo permitió el desarrollo de nuevas vías de comunicación, nuevas industrias y manufacturas, y por ende, ampliación de ciudades y puertos.

Este fenómeno tuvo doble implicación para el ambiente natural. Por un lado, la ocupación de tierras forestales para la expansión de latifundios agroexportadores, y el acceso a lugares y montañas remotas que permanecían intocadas o poco perturbadas por las carreteras y puentes. Ello implicaría que para inicio del siglo XX ya una parte importante de las reservas madereras de los valles y llanuras cercanas a ríos estaban agotadas y al año de 1961 no más de 17% de la superficie territorial tenía vocación forestal.

Por otro lado, el desarrollo de procesos de urbanización, con una cierta concentración industrial, manufacturera y de servicios, así como de la extensión del fenómeno de la pobreza urbana, comienzan a crear las condiciones para la aparición de áreas urbanas marginadas con alta concentración poblacional por kilómetros cuadrados y con graves implicaciones de hacinamiento para el saneamiento ambiental. El conjunto de la población fue sometida a un pretendido proceso de “moderniza-ción”, que sin embargo no mejoró sus condiciones de vida. Aunque el proceso de descomposición del campesinado se aceleró (descampesinización), la mayoría continuó en el contexto de estrategias de sobrevivencia, como jornaleros/as o peón/a o trabajador/a de plantaciones. Continuó viviendo en casas construidas de tablas ligeras, techadas con yaguas o de cana y con piso de tierra, utilizando hachas, machetes, colines, azadas, aunque en este período se inician procesos de mecanización de la agricultura, pero en general, en un contexto de precariedades en saberes técnicos y científicos. Aquellos que se incorporan como peones y en la agricultura comercial a las labores urbanas y azucareras llegaron a recibir salarios de diez centavos diarios en valor en 1935 o posteriormente en el área azucarera rebajadas a 32 centavos en promedio de dos toneladas de corte de caña. Todavía en la década de los cincuenta, por ejemplo, los salarios diarios azucareros oscilaban entre 50 centavos en el área agrícola y 75 centavos en el área industrial. Es importante precisar que el nivel de salario entre 1951 y 1961 se estanca, y el mejor ejemplo de ello es que el índice de precios se había elevado a 241.8% mientras el salario lo hacía de 13.88% a 36.34%. Como contrapartida de este fenómeno, las pequeñas unidades campesinas de menos de 80 tareas (es decir de subsistencia) aumentaron de 13.7% en 1950 al 22.1% en 1960. Ello significó la creación de un sistema monopólico trujillista, sostenido en la explotación interna de los campesinos y asalariados urbanos. Como consecuencia de estos procesos sociales y a pesar de los fenómenos de exclusión de mayorías y al producirse el inicio de los intentos de modernización del Estado a inicios de siglo, se establecen como las enfermedades y problemáticas más corrientes el colerín, paludismo, problemas cardiovasculares (principalmente infartos), tuberculosis y heridas, incapacidades y muertes por violencia de las guerras civiles, tifoidea, viruela, venéreas y anemia por deficiencias alimenticias.

Se ha señalado de nuevo para este período, lo problemático de las tradiciones de higiene y aseo personal, situación que tendía a agravarse por la falta de uso de calzado en la zona rural y los problemas crecientes de ornato y limpieza urbanos en las ciudades en crecimiento.

Para estos períodos se indican, además, como causas en el sistema social que comienza a tener un nuevo peso, la basura en ciudades y pueblos, drogas narcóticas, prostitución, venta de comida callejera y desagües pluviales inadecuados.

A pesar de la superación relativa de algunas enfermedades y epidemias heredadas del período colonial y del mercantil, se mantiene una contradicción severa entre las condiciones de vida (predominio del campesinado pobre y asalariado urbano y del sector agroexportador con bajos ingresos) y la coerción dictatorial lo que produce un sistemático desgaste de la fuerza laboral por la sobreexplotación de la dictadura trujillista en búsqueda de incremento de la aproductividad para la ganancia. El uso del espionaje, la represión y el terror, afectaron sensiblemente la subjetividad de las personas, generando un clima de miedo, desconfianza y suspicacia en el conjunto de la población. En este período se comienzan a implementar los primeros intentos de “modernización” de los sistemas de salud que se corresponden con la construcción de un Estado centralizado que pretende superar el liderazgo caudillista regional. Además y como necesidad de conservar una fuerza laboral con creciente productividad y con bajos salarios, se extienden la cobertura de servicio de salud, el suministro de agua potable y electricidad.

En este período se incrementa de manera relativa el personal especializado del saber de la salud y sanidad, a saber, médicos, farmacéuticos, así como también la planta física hospitalaria, las campañas preventivas de vacunación, la obligatoriedad en zonas urbanas del suministro de agua oficial (conexión obligatoria al acueducto y cierre de aljibes y pozos), así como énfasis en el uso obligatorio del calzado e intento de mantener un cierto ornato urbano. Las estrategias preventivas y curativas desde el Estado están orientadas a mantener la acumulación sostenida (creación de riqueza en condiciones capitalistas) y ampliar la clientela social (apoyo popular como respuesta a lo que se entiende es dádiva). Con esto coexiste la práctica popular mágico religiosa médica que se oculta y sobrevive para evitar la persecución de la dictadura (de ocupación norteamericana, como en el caso de Liborio o de la tiranía trujillista en cuanto a los cultos afrocaribeños), y prácticas de apoyo a la vida de los sectores populares.



6. LA SOCIEDAD CONTEMPORÁNEA

SOCIEDAD
AMBIENTE SOCIAL Y NATURAL
CONDICIONES DE VIDA
SALUD Y PATOLOGÍAS ESTRATEGIAS PREVENTIVAS Y/O CURATIVAS
La sociedad en la cual vivimos hoy se caracteriza por un rápido proceso de transformación de una economía agraria agro-exportadora (azúcar, cacao, café, tabaco, predominan-temente) a una economía de servicios abierta a la economía capitalista mundial (zonas francas, turismo, agroindustria y sector financiero) que ha producido un reordenamiento total de la población, pasando de mayorita-riamente rural (67% en 1961) a predominantemente urbana (66% en 1995) y con una emigración de 1 millón de dominicanos en el exterior (Estados Unidos, Puerto Rico, Venezuela, Europa). Esta población es crecientemente empobrecida pasando de un 47% de pobres en 1984 a un 62% de pobres de un total de por lo menos 7.8 millones de habitantes en 1995.

Para producir esta transformación en la economía, el reordenamiento de la población en las ciudades, la expulsión al exterior de una parte de ella y el empobrecimiento masivo del conjunto social, así como el enriquecimiento de una pequeña élite criolla y extranjera (menos del 5% del total) el estado organizado se ha fortalecido al través de un proceso de hacerlo autoritario por vía de golpes de estado (1963), intervenciones extranjeras (1965), gobiernos centralizados e impersonales o caudillezcos, utilización de grupos paramilitares, fraudes electorales y en sentido general situaciones seudodemocráticos y antidemocráticas de variada (1966 al 1995) naturaleza. El ambiente social se caracteriza por un definitivo proceso de descampesinización (descomposición del campesinado y emigración) que ha arrojado el resultado de más de medio millón de campesinos sin tierra y la concentración de la propiedad (5.5 millones de tareas de tierra) en menos de 150 compañías y personas. La progresiva liquidación de la economía campesina determinó que ya en 1975 se perdiera la autosuficiente en la producción de alimentos y que en 1990 los sistemas campesinos solo produjeran cerca del 25% de los alimentos. Como consecuencia de la descampesinización se han producido masivos procesos de urbanización que han concentrado en pocas ciudades, sobre todo en el Distrito Nacional, cerca del 34% de la población total, en barrios populares marginales excluidos que en el caso de la capital concentran el 79% de la población en el 35% del territorio de la capital.

Las transformación del ambiente rural ha significado la pérdida masiva de territorios de bosques llegando hasta una situación catastrófica del 8% en la actualidad, un deterioro del ecosistema costero por la destrucción de barreras coralíferas y manglares y contaminación urbana por desechos sólidos, además de los resultados críticos productos del hacinamiento poblacional en los sectores y territorios populares.

Estos procesos se dan en un contexto cultural occidental que estimula, vía los medios de comunicación y los contactos de la emigración, el hedonismo, el consumismo, la violencia, la agresividad, el individualismo y la depredación del medio. El agravamiento de las condiciones de vida en los modo campesinos de vida se debe fundamentalmente a la creciente penetración y desarrollo de la agricultura comercial de exportación, aunque ello ha significado globalmente la reducción de las exportaciones agrícolas un 21.5% y el azúcar 9.9% con la virtual quiebra del Consejo Estatal del Azúcar. En este contexto se produce una erosión del salario real de las mayorías y una concentración del ingreso en el grupo social más alto subiendo del 33.2% en 1984 a 44.2% en 1989, mientras el grupo social marginal o popular recibía el 2.1% del ingreso familiar en 1984 y solo el 0.8% en 1989. Se produjo un incremento de más de 1 millón de pobres desde 1984, el salario real disminuyó un 42.3%, la tasa de desempleo se elevó de un 23% al 27% y el consumo per cápita de calorías se redujo en un 7%.

En el período 1980-1990 (una década) los precios de la canasta familiar aumentaron en por lo menos 400%, el índice de precios al consumidor en 467%, mientras los salarios solo lo hicieron un 20% determinando con ello que la renta de la ganancia del grupo de mayores ingresos creciera en un 500%.

Esta polarización social se expresa en que el casi 40% viva en las áreas territoriales más desfavorecidas (22 de las 30 provincias), estando el 34% de la población en el Distrito Nacional, con una población hacinada en barrios populares ya que en materia de viviendas el 64.33% de ellas se concentraba en el 18.62% del territorio. El agravamiento de las condiciones de vida se expresa dramáticamente en la población infantil actual: la proporción de niños desnutridos fue casi dos veces más alta en la zona rural que urbana (26.3% frente a 14.6%), como resultado de la destrucción progresiva de la economía campesina. Las patologías responsables de mortalidad más recien-te en este contexto y en este proceso fueron prepon-derantemente: infarto agudo del miocardio, infeccio-nes gastrointestinales, disritmia cardiaca, cirrosis y otras enfermedades crónicas del hígado, así como los accidentes de tráfico de vehículos de motor. En cuanto a las enfermedades transmisibles responsables de mortalidad señalamos la tuberculosis pulmonar, sífilis, blenorragia, fiebre tifoidea y paratifoidea, hepa-titis, entre otras. Ahora bien, es significativa señalar cómo los procesos de urbanización y hacinamiento de exclusión, la crisis de las economías campesinas, el aumento de la circulación vehicular y en sentido general el clima sico-social determinan crecientemente patologías típicamente urbanas, entre ellas el stress.

En cuanto a los niños y niñas es importante precisar que las principales causas de mortalidad de este grupo (de 1 a 4 años) son las enfermedades diarreicas de origen infeccioso, la desnutrición, el sarampión y las bronconeumonías provocadas por microorga-nismos. Para 1991 había 619,501 menores de 10 a 19 años en situación de pobreza extrema, 58,000 deambulantes en las calles, 10,000 niños de las calles, 1,748 habían asumido la jefatura del hogar y 34,810 residían en esas condiciones en comunidades agrícolas. La mayoría de niños y niñas del sector informal (chiripero) habían sido abusados por perso-nas mayores, los niños de la calle habían consumido drogas. El 20.9% de mujeres embarazadas de una muestra tenían menos de 20 años y la toxemia, hemorragias de embarazos y abortos fueron las causas más importantes de defunción materna.

En cuanto a las patologías y salud ocupacional (del trabajo) se establecieron la intoxicación por metales pesados (34%), lumbalgia por esfuerzo o carga, dermatosis (piel) (15.8%), problemas respiratorios (17%), hipertensión (12.7%), trauma acústico (sonido) crónico (11%).

En cuanto al SIDA y otras enfermedades de de transmisión sexual se ha producido un crecimiento sostenible del mismo calculándose que al iniciar el siglo próximo contaremos con cerca de 300,000 portadores, la mayoría heterosexuales, así como en menor grado adictos a drogas, homosexuales y bisexuales y una población derivada de transfusiones sanguíneas. El 36% de los actuales portadores es heterosexual. En este periodo se da continuidad al fortalecimiento de estrategias referidas a una concepción administrativa de prevenir y curar. Es decir, considerar que un aparato estatal modernizado es capaz de actuar en la sociedad como controlador de patologías y erradicador de las mismas al margen de transformar las relaciones sociales. Se incrementó el personal técnico, la planta hospitalaria, la cobertura (aunque solo llegó al 40% de la población), las inmunizaciones (campañas de vacunación masivas), más acueductos y presas (aún el 40% de la población carece de agua a domicilio), pero solo el 20% de la población está conectada a la red pública del alcantarillado y el 40% posee fosas sépticas y letrinas. Es decir, que a pesar de estrategias para “modernizar” el aparato administrativo y hacer énfasis en cobertura e inmunización, todavía no se asume la salud como un ambiente bio-sico-social adecuada a las personas.

domingo, 28 de octubre de 2007

COMISIÓN DE CONSTRUCCIÓN
DE CONOCIMIENTOS

PLAN DECENAL DE EDUCACIÓN





PERFIL SICOHISTÓRICO DE
LOS DOMINICANOS Y LAS DOMINICANAS
Y
ESTRATEGIAS DE TRANSICIÓN TRANSFORMADORAS


Lic. José Luis Alvarez
Dr. Alberto Emilio Fiallo Billini
Licda. Rocío Hernández Mella
Dra. Alba Josefina Zaiter
Dr. José Antinoe Fiallo Billini




Julio y Julio 1993
Santo Domingo




4. PERFIL SICO-HISTÓRICO DEL DOMINICANO

La conclusión de la articulación ontogénesis y psicogénesis y sociogénesis está referida al perfil psico-social de un sujeto(s) consecuencia de un particular proceso histórico que los construye de manera conflictiva y contradictoria. Desde el punto de vista metodológico, adoptamos la siguiente perspectiva:

a) Revisión histórica referida a la construcción de los sujetos;
b) Esquema y explicación del perfil psico-social como resultado de esa construcción histórica.

Abordemos de manera global e introductoria, esos dos aspectos.

4.1 Construcción histórica del ser social de los seres humanos dominicanos y dominicanas:

Para estos fines, trabajamos la reflexión en cuatro momentos o periodos históricos para determinar los rasgos de sedimentación que construyen la identidad del perfil de ese ser humano.

4.1.1 Sociedad aborigen:


Caracterizada por un pensamiento mágico radical, que es ideología absoluta del orden aborigen originario en aldeas y subregiones, condicionando toda la estructura de los saberes y estrategias cognitivas a la relación estrecha entre explicación y razón mágica-externa y poder. El saber y el pensamiento empírico, en relación a la producción agrícola, pesquera y artesanal, estaban referidos a la colocación de excedentes limitados y al auto-consumo, lo que implicó una sistematicidad de bajo perfil referido a las exigencias del espacio aldeano. Lenguajes oral, gestual y ritual, memoria centrada en la socialización de ancianos y familias extendidas en la tradición aldeana.

4.1.2 Colonia esclavista:

A partir, sobre todo, de la transformación de la sociedad esclavista de base social laboral-aborigen a sociedad esclavista de base africano-azucarera. En lo que se refiere a los sujetos, bases o sustratos de la nación en proceso (esclavos o libertos de color también y algunos criollos), se articulan el magismo, ahora de expresión sincrética (religiosidad popular de matriz afro-cristiana) con una práctica empírica que reelabora la división del trabajo del esclavista y las exigencias empíricas del rebelde cimarrón, o simplemente del cautivo, que debe subsistir por estrategias alternativas en la estructura esclavista. Disyunción (uso de la simbología del opresor como cobertura) y creación cultural de resistencia, oralidad que expresa ese doble plano, sistematización referida a la subsistencia, memoria en reorganizaciones de relaciones de sometimiento (cofradías, sociedades secretas), expresan una socialización que articula planos (oficiales y subterráneos), de donde va surgiendo la conciencia de la nación. Conciencia de un ser social oprimido clasista y étnicamente y que se dimensiona en el progresivo proceso de mulatización, mulatería o sincretismo.

4.1.3 Sociedad mercantil:

La progresiva disolución y crisis del régimen esclavista generó una multiplicación de la asociación con la tierra como medio de producción de subsistencia rural, y la comercialización y el artesanado urbano como vía de constitución de sujetos articulados al nuevo contexto mundial. El sincretismo mágico se rearticula a la reformulación de la inteligencia empírica, ahora estableciendo esquemas operativos de explotación de la tierra (subsistencia o de excedentes a “mercados”) sobre la base del trabajo extensivo de unidades familiares con el predominio instrumental originario (coas); o trabajo artesano urbano referido a bienes de consumo para el sostenimiento de la reproducción simple de los pocos asentamientos urbanos. El tránsito de la empiria esclavista a la empiria mercantil es el paso del enajenado total o fugado, al acceso a pequeños medios de producción o a la subsistencia de relaciones semi-patriarcales. El acceso, del grado de sistematicidad del pensamiento popular y de la inteligencia empírica continúa dándose en el contexto de estrategias cognoscitivas de supervivencia y de un radio de acción espacial referido al mundo en un entorno limitado por lo local. La nación asciende en una espiral de fragmentaciones y su expresión urbano-articuladora no es portadora integral de la raíz artesano-campesina de la misma, lo que no permite la expresión de un proyecto colectivo abarcador y eficaz. El empirismo popular y la sistematización más elaborada urbana no logran reconstruirse, asociándose, articulándose.

4.1.4 Sociedad capitalista:

El desarrollo del capitalismo como relación social es un proceso de más de cien años donde subsiste el contexto mágico, más diversificado (con nuevos referentes de externalidad), una creciente diversificación de la inteligencia empírica, ya no sólo artesana y campesina, sino además, obrera e informal o chiripera. Sin embargo, lo que sucede en realidad es que el pensamiento y la empiria artesano-campesina se redefinen por la irrupción del pensamiento y la empiria de la nueva sobrevivencia urbana, abarcando nuevas relaciones de circulación y servicios, donde el trabajo simple, los bienes semi-elaborados y nuevos elaborados sin grandes recursos mecánicos y tecnológicos refuerzan el área de trabajo socialmente necesario para la subsistencia y la reproducción social. Nuevas capacidades psicomotoras gruesas, de desplazamiento espacial, oralidad y gestualidad mercantil, habilidades o capacidades de subsistencia, agresividad con apoyo de externalidad mágica, configuran un cuadro de socialización no formal que no requiere de la “escuela” esclerótica que el poder tradicional y la razón “tecnológica”, ni entienden ni pueden reflexionar.

La nueva nación, predominantemente urbana y en diáspora en centros metropolitanos exteriores o del mundo, se construye como un largo proceso contradictorio, donde sus sistematicidad se refiere a las posibilidades de inserción por los resquicios de la exclusión y opresión masiva. Redes inéditas de flujos migratorios, empresas de unidades familiares extendidas, nuevos espacios de reproducción, nuevas sensibilidades étnicas, clasistas y generacionales comienzan a germinar a partir de un perfil específico.


5. PERFIL PSICO-HISTÓRICO DEL DOMINICANO O
DOMINICANA: EXPLICACION DE LA COLUMNA 4 DEL CUADRO PRESENTADO ANEXO

Este perfil lo podemos explicitar de la siguiente manera, en sus rasgos más importantes:

5.1 Inteligencia empírica:

Es la variante predominante en el ser social nacional y se refiere a una relación del sujeto con su entorno y objetos, no a partir de esquemas de plan, sino de intervenciones puntuales, coyunturales que acumulan experiencia y la interpretan en el contexto de reiteración de las siguientes experiencias, no a partir de registros y sistematizaciones, organización de los elementos componentes de las experiencias en dimensiones de elaboración de corto y largo plazos. La relación de los sujetos con sus experiencias es, predominantemente, una relación de apropiación utilitaria a partir de la exterioridad del objeto o acontecimiento y que tiene una significación puntual como urgencia. En la aplicación operativa de la inteligencia, del pensamiento, se plantea por tanto una modificación estructural limitada del objeto, proceso o acontecimiento, vale decir, intervenciones o modos de intervención con grados limitados de sistematicidad estratégica (modificación sustancial, mutación relevante, búsqueda de la raíz) o grados limitados de modelación en la intervención del trabajo socialmente significativo, sea de un objeto, una mediación tecnológica o un proceso social (artesanía rústica de intervención).

5.2 Pensamiento mágico:

Está referido, en su especificidad, a las limitaciones de las potencialidades de los sujetos como empíricos en el dominio o transformación de sus contextos, circunstancias o problemáticas. La existencia de una externalidad protagónica como soporte, razón o hacedor real o parcial es un requerimiento o exigencia del conjunto del pensamiento o la inteligencia empírica radical en un contexto de tradición y poder autoritario.

La búsqueda del sentido de la vida en cada experiencia personal o colectiva, en vidas sistemática e históricamente enajenadas (separadas de las posibilidades de ser actores o sujetos, poderes de realización en los seres humanos) construye un imaginario donde se establece un poder exterior compensatorio al poder exterior (el orden social que aparece inconmovible) que lo protege y da esperanza en su esquema de sobrevivencia, sólo, para poder sobrevivir y no sufrir la exclusión radical (desaparición lógica o mayor marginación e incertidumbre). El pensamiento mágico-sincrético complementa la inteligencia empírica en la estrategia subjetiva de supervivencia.

5.3 Creatividad “Luz de Bengala” (tipo vela romana):

La inteligencia empírica y el pensamiento mágico conforman una estructura integral mágico-empírica que potencia al sujeto en su sobrevivencia objetiva (referida a su existencia externo-cultural y en su ámbito interno-cultural o psico-cultural). Dado que la sobrevivencia es del cada día o del corto plazo, y la construcción mágica sobre el mediano y largo plazo, las exigencias de nuevas respuestas, el dominio de nuevas situaciones, están referidas a micro-respuestas o micro-culturas tácticas según los retos de urgencias de objetos, situaciones, acontecimientos y procesos del día a día o el corto plazo. No existe una organización encadenada, articulada de las respuestas como planes, hipótesis, prevenciones, proyectos, estrategias o propuestas, a menos que en uno de los momentos puntuales no se concentren contradicciones históricas agudas que a su vez articulen las potencialidades de toda una vela romana en una sola explosión creativa, es decir, de cierta ruptura histórica.

5.4 Socialización normal:

Es decir, la interacción de los sujetos y sus grupos, fuera de aparatos o sistemas institucionales formales, en un doble plano conflictivo. En primer lugar, en núcleos familiares extendidos sometidos a procesos críticos de fraccionamiento y diáspora de movilidad y emigración, en contextos éticos de sobrevivencia aguda donde la normativa es la ley del más fuerte en el espacio inmediato. En segundo lugar, procesos masivos de transferencias de mensajes y signos a partir de una mercantilización radical de las relaciones interpersonales y comunitarias, que concluyen una ética de manipulación, uso y disfrute de los seres humanos y los ambientes, vale decir, de enajenación o separación de los seres humanos.

5.5 Conciencia “mulata” desgarrada:

Que es construcción de un proceso que articula, en la interiorización y la reflexión de los sujetos, los paradigmas de la opresión y los paradigmas de la sobrevivencia y liberación, la etnia social de origen popular y la confrontación con los iguales no-nacionales (haitianos), el discurso oral y la práctica social como conflicto comunicado o en comunicación del ser social (decir una cosa y hacer otra). La lucha en los dos mundos de la mulatería, en la clase y en la cultura, hace que los sujetos actores al no concluir su perfilación y definición, asuman la subordinación como momento necesariamente aceptado en su relación de corto plazo. La inteligencia empírica (orientada a lo inmediato y de corto plazo), el pensamiento mágino (orientado a una externalidad supletoria) y la conciencia “mulata” desagarrada (orientada a una identidad conflictiva) constituyen un cuerpo subjetivo que controla la potencia del sujeto, que actúa y tiene vida en la interioridad y que resta capacidad a las formas de creación, la sistematización y la reflexión (a los modos de hacer para ser).

5.6 Predominio de la oralidad y la gestualidad:

Como lenguajes predominantes de los sujetos, estimuladores esenciales de la acción, no sólo de niños y niñas, sino de adultos y adultas, son expresiones y registros esenciales, reproduciendo una memoria inmediata correspondiente a su empiria o práctica, y una categorización nocional que resulta de las posibilidades limitadas de sistematización y abstracción, así como de memorias largas y mediatas, memoria de plan y estrategia.

5.7 Memoria de socialización oral e informal:

Es decir, del registro, guarda y transmisión de las experiencias personales y sociales, comunicadas, usadas y reconstruidas por la vía de grupos pequeños y restringidos, provocando con ello sucesivos cortes de continuidad. A lo cual debe agregársele el factor o elemento autoritario de discontinuidad por las estrategias intencionales de desarticulación de la memoria popular. El no registro sistemático y gráfico de la memoria, acentúa la improvisación, la no prevención, la no repetición de los errores, la no valoración de los aciertos, la posibilidad de tener puntos de partida para la creatividad sistemática a partir de las experiencias reflexionadas.

5.8 Estrategias cognitivas limitadas:

Ya que la inteligencia empírica (dimensión mundo-sujeto-inmediatez), el pensamiento mágico (aspecto “resuelto” por la externalidad), creatividad de “vela romana” (acorde con las exigencias del día a día), socialización sin perspectivas de totalidad o integración, conciencia contradictoria y memoria no sistemática, generan la exigencia de esquemas y “estrategias”, cognoscitivas referidos a un universo imaginario, experiencial y territorial de cercanía al sujeto. La operatividad del sujeto se refiere a entornos de bajo radio o de utilidad inmediata o acción necesaria, no una propuesta o un proyecto de radio amplio o dimensiones de múltiple profundidad.

5.9 Saber y conocimientos de la cotidianidad excluida:

Procedentes de la culturas populares y cotidianas, disociados de la “modernidad” impuesta que los rechaza o los pretende reestructurar a partir de un desprecio clasista y étnico. En tal sentido, los saberes y conocimientos del sujeto dominicano(a) promedio articulan la necesidad de adaptarlos, producirlos, asimilarlos o redefinirlos, al sentido de “ghetto” cognitivo de los pobres como saberes que expresan su imaginario y su operatividad subordinadas y rechazadas por las élites. Aunque la “modernidad” se asume en el discurso dual, ésta se advierte como del “mundo de los otros” (la burguesía o los “ricos”) al cual no hay acceso y cuyos códigos no son posibles asumir. Hay una incapacidad asumida frente a la “modernidad” de la exclusión y con razón, porque su dialéctica implacable los ha hecho “ciudadanos(as)” de cuarta categoría, y ello es no ser ciudadano(a). Ser moderno, se puede decir o aspirar, pero no es posible llegar a serlo porque eso, en la acción, es de los otros y las otras. En tal lógica, es preferible la reproducción empírica y el corto plazo, mientras se abren las puertas de un proyecto social que coloque la empiria en la ruta del plan y la estrategia: grandes espacios y largos plazos.

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- Comisión de Construcción de Conocimientos. Naturaleza del área.

- Comisión de Construcción de Conocimientos Referencias sobre la construcción de conocimientos en los documentos del congreso nacional del Plan Decenal.

- Comisión de Construcción de Conocimientos. Primer acercamiento a las hipótesis de la comisión del área.

- Comisión de Construcción de Conocimientos. Anexo: Mapas conceptuales del primer acercamiento a las hipótesis de la comisión del área.

- Comisión de Construcción de Conocimientos. Análisis de los resultados sobre los talleres de articulación en relación al área de construcción de conocimientos.

- Comisión de Construcción de Conocimientos. Análisis de los formularios aplicados a los representantes de las comisiones de niveles. Modalidades y áreas.

- Comisión de Construcción de Conocimientos. Acta de la reunión con las comisiones de niveles y modalidades del 18 de junio de 1992.


RESUMEN DEL PERFIL PSICO-HISTÓRICO
DEL DOMINICANO

La identidad es el resultado de un proceso que resume el ser social de un ser humano específico: el dominicano o dominicana:

- Inteligencia empírica: se estructura de una relación inductiva realidad-sujeto, concreto-abstracto correspondiente a un artesano rústico y a un campesinado de subsistencia o de tecnologías extensivas.

- Pensamiento mágico: correspondiente a una externalidad de composición variable que oscila del sincretismo de la religiosidad popular al poder autocrático alienador.´

- Creatividad “luz de bengala”: consecuencia de las limitaciones de sistematicidad de la inteligencia empírica y de la externalidad mágica y que expresa la subsistencia del trabajo simple.

- Socialización “informal”: centrada en núcleos familiares extendidos y recientemente fracturados, en espacios excluidos por opresión y medios masivos que producen y circulan mensajes y signos del opresor, así como la mercantilización de la ética.

- Conciencia “mulata”: crecientemente desgarrada por el conflicto clasista y étnico referido a la asunción de su identidad. Reflexión problematizada por la identidad y el futuro.

- Predominio de la oralidad y la gestualidad como lenguajes del sujeto, estableciéndose coexistencias del discurso oral y la acción artesanal rústica, la expresión inmediata y el curso de subsistencia (doble plano, doble sentido y léxico de protección).

- Memoria de socialización oral e informal y por tanto registro lento y/o débil de experiencias personales, comunitarias y socio-políticas.

- Estrategias cognitivas limitadas a territorios y contextos cercanos: referidos a una socialización de relaciones en los entornos inmediatos y a los recursos enajenadores de la socialización mayor producto de hegemonías sociales.

- Saber y conocimientos disociados de la “modernidad”, como saberes de reproducción simple, porque el poder concibe la modernidad como consumo y gestión de élites.



30 de Julio 1993
Santo Domingo


TERCER ACERCAMIENTO A LAS HIPÓTESIS DEL
AREA DE CONSTRUCCIÓN DE CONOCIMIENTOS:
LINEAS DE ESTRATEGIA PARA UN PERFIL DE
TRANSICIÓN EN LA SOCIEDAD Y LA EDUCACIÓN

Documento para Discusión No. 4


Introducción:

Presentamos el “Tercer Acercamiento a las Hipótesis del Área de Construcción del Conocimiento: Líneas de estrategia para un perfil de transición en la sociedad y la educación”, que como su denominación lo indica, es fundamentalmente un acercamiento, que por tanto no pretende sustituir al propio pueblo dominicano, a sus clases populares, excluidas y oprimidas, en la definición y construcción de su propio perfil en nuevas condiciones históricas y en las luchas por transformar la educación dominicana.

Este acercamiento se presenta en nueve cuadros que articulan, resumen y amplían la reflexión de esta Comisión, lo que se muestra en tres columnas: la primera resume el perfil sicohistórico como resultado del proceso de indagación; la segunda, el perfil de transición que se corresponde a la visión alternativa que entiende puede contribuir a superar el perfil sicohistórico condicionado por las culturas de opresión y el tercero, es el que se refiere a los modos de hacer que predominantemente se corresponden con el perfil de transición. Cada cuadro está encabezado por un título que expresa el elemento del perfil de transición a que se refiere el cuadro en su segunda columna.

1. INTELIGENCIA ESTRATÉGICA

1.1 Inteligencia Empírica
1.2 Inteligencia Estratégica 1.3 Modos de Hacer que se Corresponden con la Inteligencia Estratégica
La inteligencia empírica se constituye como elemento clave del perfil sicohistórico en la medida en que se institucionaliza una división del trabajo, que organiza como ejecutores simples a los trabajadores directos y a las capas sociales excluidas como conjunto, y una minoría de “gestionadores con capacidad para decidir y crear.

La inteligencia empírica se define en una relación social específica, d una cultura hegemónica que la requiere como un componente la subordinación, es decir, de los que deben hacer lo que se les dice, ordena o instruye. La inteligencia estratégica se constituye como un elemento esencial de la transformación o mutación del perfil sico-histórico construido en la dominación u opresión, en la medida en que se entiende superable la vieja división del trabajo al asumirse el desarrollo a escala humana. Los seres humanos como sujetos, creadores, creciente-mente reflexivos y sistemati-zadores de su relación social, prácticas, propuestas o proyectos. La inteligencia estratégica se refiere al nuevo perfil requerido que se expresa fundamentalmente en modos de intervención significativos y transforma-dores, referidos a la opción o proyectos de vida y sociedad de las mayorías. Estos modos de hacer se conciben articulados y ascen- sionales, desde la estimula-ción precoz sensorio-motriz (primer despliegue del ser humano), la inteligencia prác-tica, las diversas fases de la inteligencia empírica y la sistemática. Los modos de hacer para alcanzar el desarrollo de una inteligencia estratégica exigen una madu-ración de todas las fases o estadios empíricos, de forma tal que la relación social del ser humano desarrolle el pensamiento en complejos y el pensamiento en conceptos que concluya en la doble vía abstracto y concreto. Modos de hacer que corresponden a este abordamiento:
Construcción por descubri-miento, construcción investi-gación/acción, construcción por tecnología apropiada, construcción por proyectos, construcción por procedi-mientos, construcción por problemas, construcción por procesos, construcción por el trabajo.

2. MAYOR SOBERANÍA Y PROTAGONISMO DEL SUJETO

2.1 Pensamiento Mágico Externo
2.2 Pensamiento Mágico Resituado por el Desa-rrollo de la Inteligencia Estratégica 2.3 Modos de Hacer que se Corresponden con una Relación Nueva entre Inteligencia Estratégica y Externalidad Mágica
El pensamiento mágico de externalidad aguda que predomina en nuestros modos de vida trabaja en la subjeti-vidad amortiguando la relación del sujeto con su entorno y específicamente con los poderes que lo excluyen en la división del trabajo y lo enagenan. El magismo-externo-radical contribuye a una relación de pasividad y subordinación a los “locus” externos y resta capacidad de intervención al sujeto al asumir éste, la ineficacia, en última instancia, del resultado de sus modos de intervención y sus prácticas sociales. Es decir, lo que está allá afuera y que es poderoso es lo que decide y puede y yo no puedo frente a ellos y ellas. La progresiva superación de la inteligencia empírica abre el universo de la misma, colo-cando al sujeto en una mayor relación de potencia con su entorno, con su realidad. Se incrementa su capacidad de dominio, su seguridad y auto-estima y por tanto se resta significación o cuotas de explicación y resolución al “locus” externo, fortaleciendo el sujeto, su soberanía y su resolución de intervención. La “razón mágica” pierde capacidad compensatoria en aras del incremento de la potencialidad interventora del sujeto. Esto redefine la rela-ción magismo-inteligencia, magismo-acción, permi-tiendo un pensamiento de creencias situado históri-camente. Esto redefine también la relación magismo-poder, liderazgo-magismo situando la política y el pensamiento político, más cerca o en el protagonismo integral del sujeto. Siendo la redefinición de la relación entre inteligencia estratégica y el pensamiento mágico un resultado de centralidad, referido a la internalidad del sujeto, los modos de hacer de construcción que se corresponden a esta nueva relación son predominante-mente los siguientes: construcción por descubri-mientos, construcción por tecnología apropiada, construcción por proyectos, construcción por problemas, construcción por procesos, construcción por creencias situadas históricamente.

3. CREATIVIDAD SISTEMÁTICA

3.1 Creatividad Táctica (Tipo Vela Romana o Luz de Bengala)

3.2 Creatividad Sistemática o de Proyectos 3.3 Modos de Hacer que se Corresponden a la Ampliación de la Dimensión Creativa del Ser Social Dominicano
Referida a una articulación de lo empírico en el corto plazo y lo mágico en el largo plazo, con lo cual se contribuye a reforzar un modo de intervención social que se refiera al radio de acción establecido hegemóni-camente en la división social del trabajo o a las necesidades urgentes de sobrevivencia, en la subordi-nación y subalternabilidad. La creatividad del perfil sico-histórico-actual, aunque de múltiple espectro y abigarrado en su genética social, se refiere principal-mente, al ambiente o espacio de la vida cotidiana y la reproducción social en la división social del trabajo como intervención de subsis-tencia o de complementa- ridad de la renta de los salarios. El proceso de superación de la naturaleza táctica de la creatividad del ser social dominicano está referido, en primer lugar, a la alteración de la relación entre empirismo de la internalidad y la externalidad mágica del sujeto. Al comenzar a variar la corre-lación de los locus (internos y externos), la creatividad sistemática a partir de la inteligencia empírica comien-za a extenderse para ocupar las cuotas que correspondían a la externalidad y al magismo (sea éste de naturaleza religiosa o política) que comienza a ceder espacios y poderes a la inteligencia estratégica y su forma integral de operación. Ello implica el percibir y asumir la negatividad de una cierta división del trabajo, y por lo tanto, una visión cogestiva y autogestiva del proceso social. La creatividad limitada por la subsistencia y la división del trabajo impuesta por la relación social burguesa, debe desarrollarse hasta muturse o transformarse en creatividad sistemática u orgánica al desarrollo a escala humana, y son los modos de construcción predominantes los siguientes: construcción por descubrimiento, construí-ción por investigación acción, construcción por el trabajo, construcción por tecnología apropiada, construcción por emociones, construcción por estética, construcción por proyectos, construcción por problemas.

4. SOCIALIZACION INFORMAL DE ARTICULACION Y SOLIDARIDAD

4.1 Socialización Informal para una Mayor Seguridad 4.2 Socialización Informal o Secundaria como Elemento de Articulación 4.3 Modos de Hacer que se Corresponden con el Rendimiento de la Socialización Informal
El perfil del dominicano o dominicana actual se realiza en un cuadro conflictivo de la reformulación de viejos agrupamientos sociales, impactados éstos por la descampesinización y la urbanización, la exclusión y la opresión. Además del fenómeno masivo de culturas planetarias y urbanometro-politanas que por la vía de los medios masivos y recursos telemáticos pretenden una uniformación creciente de la subjetividad en la división internacional e interna del trabajo. Se trata de una ética de la manipulación integral del género humano en lo espacial, lo territorial, en la naturaleza y sus potenciali-dades. El proceso de redefinición de la socialización informal pasa por la necesidad de reconocer diversidad de grupos familiares, sus variadas diná-micas de articulación, sus posibilidades de recompo-sición en contextos de agre-gación superiores (comunidad territorial, pueblo-nación, articulación Inter.-étnica o internacionales, así como el reconocimiento de las variaciones en la relación de géneros y generaciones); estimulación de la confor-mación de espacios y formas de agregación que permitan el ejercicio de la soberanía o capacidad de hacer y decidir, como dinámicas de cohesión, sobrevivencia, de los sujetos colectivos, como jurisdic-ciones de solución; democra-tización de los procesos masivos de socialización informal acercándolos a los espacios medios y cotidianos y enagenándolos creciente-mente de las élites planetarias y urbanas burguesas que los requieren para profundizar la división del trabajo de la especie humana. El redimensionamiento de la socialización informal expresa un esfuerzo de articulación de todas las socializaciones y de todas las pedagogías implí-citas para ellas, en una especie de circuito integral de conversión de los seres humanos en más sujetos, para lo cual los modos de hacer correspondientes predominantes serían la construcción por emociones, construcción por estética, construcción por proyectos, construcción por procesos, construcción por sobre-vivencias asociativas y cooperativas.

5. CONCIENCIA POPULAR Y SINCRÉTICA NACIONAL

5.1 Conciencia Mestizo-“Mulata” Desgarrada

5.2 Conciencia e Identidad Popular Mulata, Negra y Nacional 5.3 Modos de Hacer que se Corresponden con la Asunción de una Identidad Personal y Social
Sometido a largos y pro-fundos procesos de opresión social y desfiguración de la identidad de mayorías (seres humanos empobrecidos y no blancos), obligados a la disyunción por sobrevivencia y a internalizar conflictos entre pobres (dominicanos-haitianos) el aparato percep-tivo y la conciencia sincrética y de pensamientos en complejo predominantes, producen severas limitaciones para una apropiación de la totalidad etno-clasista como fenómeno contradictorio. La empiria de lo inmediato, la externalidad por vía autori-taria y la “mulatería” traba-jada en conflicto con lo negro y lo más pobre, generan un desgarramiento que es factor importante en la manipu-lación de la subjetividad popular. La construcción del perfil sico-histórico en un nuevo proceso de socialización implica que, a partir de las condiciones de opresión y exclusión, concluya en la aceptación de las condiciones de ser nacional como consecuencia del paso a la inteligencia estratégica de los sujetos y magismos o religiosidad de raíces sincréticas, así como el paso al pensamiento en conceptos, sin que esto signifique ruptura, sino mutación. Los procesos de asunción de identidades concluyen en conceptualizaciones (sistema-tizaciones) que parten de las particularidades del universo subjetivo de las clases y culturas excluidas, y por ende tránsitos que requieren de crecientes complejizaciones comprensivas. Esto implica, la articulación desde lo empí-rico mágico, y el pensamiento en complejos, la potenciación de los elementos de transformación del cuerpo subjetivo que controla el despliegue de la potencia del sujeto. La autoestima del sujeto es asumir su condición social y étnica. La asunción de la identidad, que es autopercepción, acción y radio o contexto cultural, supone el desarrollo de capacidades para su despliegue y aceptación, por lo que a este proceso corresponden principalmente los procesos de construcción por descubrimiento, cons-trucción por investigación/ acción, construcción por creación cultural, cons-trucción por trabajo, construcción por el movimiento, construcción por procesos y construcción por sobrevivencia asociativa y cooperativa.

6. EXPRESION Y COMUNICACIÓN INTEGRAL

6.1 Oralidad y Gestualidad Predominantes 6.2 Oralidad, Gestualidad y escritura: Una Integralidad de la Expresión 6.3 Modos de Hacer que se Corresponden con la Expansión del Universo Expresivo
Ello como consecuencia de la exclusión radical acumulada referida a la expresión en símbolos escriturales o de grafías, que se asumen como componentes de los modos de vida de las élites (aristo-cráticas, oligárquicas y burguesas) y que no repre-sentan utilidad alguna en las estrategias de sobrevivencia artesanales, campesinas o informales urbanas. A ello se agregan los nuevos procesos de socialización de los medios masivos como transferencias de signos e informaciones no gráficas que refuerzan la comunicación oral y gestual. Además, la experiencia Empí-rica, en ocasiones, radicaliza la exigencia de memoria del corto plazo, o de registros de comunicación interpersonal reforzando las urgencias de comunicación sin registros de grafías. Las exigencias de reforzar el pensamiento en complejo, de transitar al pensamiento en conceptos, desarrollar la inteligencia operativa para arribar a la inteligencia operativa para alcanzar la inteligencia estratégica, requieren ampliar el universo expresivo y creativo, de manera que pueda el sujeto y la colectividad registrar y reflexionar sobre sus expe-riencias, sus capacidades y potencias. El ejercicio de la grafía supone un particular ejercicio laboral de capacida-des sico-motoras, así como del afinamiento perceptivo del pensamiento empírico. La relación de realidad y grafía crea una doble vía de expansión, organizando el discurso oral y dando espontaneidad e identidad al signo gráfico o visual en general. Este tránsito implica potenciar el manejo del espacio y tiempo en la sistematicidad y la organiza-ción de las prácticas sociales y las formas gregarias de clases y sujetos populares. La expansión del universo multicódigo y por lo tanto el paso del “ghetto” o la “segregación” comunicacional a espacios estratégicos expresivos y creativos por su función supletoria y comple-mentaria, por lo que los modos de hacer que más se corresponden con su desa-rrollo, son construcción por el trabajo, construcción por descubrimiento, construcción por emociones, construcción por estética, construcción por procedimientos, construcción por el movimiento, construí-ción por procesos.

7. MEMORIA DE LARGO ALCANCE

7.1 Memoria de Corto Alcance
7.2 Memoria de Largo Alcance 7.3 Modos de Hacer que se Corresponden con la Memoria de Largo Alcance
Que es una consecuencia, tanto de la acción operativa de las élites dominadoras sobre la memoria histórica del pueblo, como de la división del trabajo (memoria de interpretación para la élite, memoria de ejecución de lo inmediato para el pueblo) así como el peso de la oralidad, que es producción inmediata y reformulación sucesiva generacional en el largo plazo. Ello implica un registro sujeto a descodificaciones sucesivas, reformulaciones e imaginaciones que articulan sentidos y significaciones diversas. La memoria de largo alcance es un componente que se articula con la inteligencia estratégica, la creatividad sistemática, la conciencia popular de identidad y la comunicación integral, de forma tal que los sujetos (individuales y colectivos), puedan asumir su constitución y situación estructural, alterando la división del trabajo al pasar a ser “estrategas”, trazadores de cursos, hermeneutas, inventores, capaces de registrar oral y gráficamente sus expriencias, como acciones, proyectos, crea-ciones, etc.

La memoria de largo alcance es memoria de plan, de pre-visión, de recuperación, de sistematización, es memoria del pensamiento en conceptos y de la creatividad sistemática. Es memoria de la soberanía individual y colectiva, en el espacio, las relaciones sociales y la cons-trucción de procesos de democratización radical (recu-peración integral del ser social y su autoestima corres-pondiente). En razón de que la memoria de largo alcance se constituye en una transformación de la memoria de corto alcance (como empírica) a la memoria sistemática o enlazadora de las significaciones de las prácticas sociales como respuestas de proyectos, los modos de hacer que se corresponden con ella serían predominantemente: construcción por descubri-miento, construcción por investigación/acción, cons-trucción sociocultural, cons-trucción por estética, construcción por proyectos, construcción por procedi-mientos, construcción por procesos.

8. ESTRATEGIAS COGNITIVAS DE TOTALIDAD O GLOBALIDAD

8.1 Estrategias Cognitivas Limitadas 8.2 Estrategias Cognitivas de Totalidad o Globalidad 8.3 Modos de Hacer que se Corresponden con la Dialéctica de la Totalidad
La estrategia cognitiva corres-pondiente al perfil del ser humano dominicano(a) se refiere a una comprensión parcelada, fraccionada, sea de la experiencia personal, la realidad social y espacial. Es obvio que la cultura hegemó-nica reproduce en la división del trabajo la progresiva reducción del radio cognitivo de acuerdo a la estratificación social, reduciendo la cognición y la percepción en los modos de vida oprimidos a las necesidades micro-sociales de reproducción social y sobrevivencia de los grupos excluidos o subordinados. La dimensión de totalidad debe ser también excluida de las posibilidades de los sujetos construir una visión y una práctica alternativa como capacidad de organizar la sociedad a partir de intereses globales de lo popular y lo nacional. Las mayorías populares deben pensar local y no global. La estrategia cognitiva correspondiente a un perfil de transición debe correspon-derse con una redefinición de la división del trabajo, en la medida en que la socializa-ción es participativa y redis-tribuye el conocimiento, lo extiende y lo profundiza, transitando de la limitación impuesta a la totalidad que se corresponde con la construc-ción de la condición y catego-ría del sujeto.

La cognición de totalidad (pensar global) u holística se corresponde con la inteligen-cia estratégica, de base con-ceptual y que supera la cogni-ción por complejos y pre-conceptos. La cognición de totalidad es el grado más agudo de sistematización y el punto eje de lo concreto a lo abstracto y lo abstracto a lo complejo, eje a su vez de la articulación de propuestas, proyectos y estrategias de la sociedad civil. Es socializa-ción de democratización radical, ya que la cognición parte de una generalizada sistematización y modos de hacer de intervención estratégica. Siendo la cognición de totalidad y complejidad el momento mayor de constitución del sujeto como dueño de sí mismo (mayor peso de la internali-dad) los modos de hacer que más se corresponden con este proceso son el conjunto de todos los presentados. Ahora bien los ejes de ellos son construcción por proyec-tos y construcción por proce-sos, en la medida en que se articulen respuestas crecien-temente sofisticadas en el sentido de su complejidad relativa, no de su creación aristocrática (de élite).

9. ARTICULACIÓN DE LOS SABERES DE SOBREVIVENCIA Y LOS
SABERES ELABORADOS DE LAS MODERNIDADES:
SER HUMANO POPULAR Y MODERNO


9.1 Saberes y Conoci-mientos Populares sin reconocimiento y legiti-midad oficial y del poder 9.2 Reconocimiento, Legitimidad y Articulación del Saber Popular con el Saber Elaborado de las Modernidades

9.3 Modos de Hacer Correspondientes a lo Popular y lo Moderno
Este elemento importante desarrolla en los sujetos populares un rechazo al saber elaborado que se produce en los espacios y centros aristo-cratizados, generando una ruptura clasista en el interior y en la relación de los saberes. En tal sentido, uno de los elementos subterrá-neos del perfil del ser social nacional es el rechazo a elementos potencialmente positivos de esa modernidad, aunque ella esté sesgada por la opresión y la exclusión.

Esta situación refuerza la hegemonía burguesa porque permite ingresar a la democratización de los saberes cierto tipo de saberes elaborados que son ejes de la dictadura tecnocrática de la gerencia social. La propuesta de articulación y diálogo de saberes es una exigencia de democratización radical y el planteo de un perfil de transición de ser humano popular y moderno, en el sentido profundo de una ciudadanía clasista y étnica, en socializaciones democráti-cas que arriban al saber elaborado no solo como “tecnología”, sino creación social que incorpora ele-mentos de otros procesos sociales, redefiniendo en igualdad y fraternidad las relaciones sociales. El perfil de lo moderno es en el sentido del desarrollo a escala humana. Siendo esta articulación redefinición de una relación hegemonizada originalmente por lo moderno como aristocrático-clasista y ahora subordinada a la realización ciudadana, los modos de hacer ejes serían: construí-ción por sobrevivencia asociativa y cooperativa, construcción por tecnología apropiada, construcción por proyectos, construcción por procesos, construcción por descubrimientos.

10. CONCLUSIONES

El perfil de transición para la construcción de sujetos sociales transformadores, por lo tanto, podría articularse alrededor de los siguientes componentes.

1. Ser humano de inteligencia estratégica: referida a la construcción progresiva de una inteligencia asociada a la transformación personal y social de sujetos y comunidades como proyectos de largo alcance.

2. Ser humano soberano como sujeto: referida al peso creciente de la internalidad y de las mayorías como protagonistas en una nueva relación de las culturas con la realidad social, mayor intervención, mayor responsabilidad en hechos y resultados.

3. Ser humano de creatividad sistemática: consecuencia de la articulación de la inteligencia estratégica con la soberanía del sujeto, en la medida en que ésta ingresa a un esquema colectivo, no sólo de sobrevivencia, sino de desarrollo humano y liberación, como refuerzos sucesivos de clarividencia social.

4. Ser humano en una socialización solidaria: que parte de una articulación de los espacios de socialización primarios y secundarios en base a una ética que se cimenta en una relación social igualitaria.

5. Ser humano, que se asuma popular, negro/a, mulato/a y dominicano/a: la dominicanidad en su dimensión isleña, caribeña y universal sin vocación de exclusión que se reconozca en sus conflictos y contradicciones, es decir, en el conflicto de subordinado que debe liberarse totalmente para completar su proceso de identificación personal y social.

6. Ser humano de expresión integral: capaz de utilizar varios códigos y varias creaciones y expresiones que incrementen su situación potencializadora de dialogante en el mundo.

7. Ser humano con memoria de largo alcance: lo que permitirá el desarrollo de propuestas personales y sociales, relacionar pasado, presente, potencialidad del presente y futuro en esa relación de potenciamiento del presente como sucesiones experienciales.

8. Ser humano conocedor de la totalidad: lo que permite la apropiación del ambiente, como naturaleza y sociedad, y la práctica social y los modos de intervención desde la vida cotidiana a lo macrosocial, pensar desde lo cotidiano a lo global.

9. Ser humano popular y moderno como ciudadano: que articule los saberes de la vida cotidiana, el trabajo empírico y los saberes elaborados (científicos o no) capaces de contribuir a construir los modos de vida de socialización y reproducciones democráticas. Lo moderno tiene sentido en la generalización de la ciudadanía, de lo popular, no solo en lo político, sino además y fundamentalmente, en la economía política de la sociedad.

10. Concluimos en un ser humano de múltiples dimensiones, donde los horizontes mágicos, empíricos y sistemáticos se articulen en el potenciamiento de los sujetos o personas, encontrándose, en el “locus” interno como lugar de definición de la relación en la cultura, y por tanto, generando modos de vida autocentrados, populares, nacionales y con una vocación de internacionalizar lo justo y lo democrático.

Julio 1993.
Santo Domingo.

martes, 11 de septiembre de 2007

OPINIÓN: LA ÉTICA Y LOS DOMINICANOS

LA ÉTICA Y LOS DOMINICANOS



Por Víctor Suárez



Ética es una palabra sinónima de conducta, moral, comportamiento.

Es un término, que contiene la acción, la cual, es la sostenedora de la energía positiva de una sociedad, es imposible correr hacia el desarrollo sin un fortalecimiento de la ética.

Entonces cuando usted ve que los que tienen que mantener esa verdad ante su pueblo, la violan cada segundo del día, desde los más altos estamentos, como son el estado mismo y la iglesia como entes reguladores del comportamiento nacional, entonces uno comprende que la sociedad se dirige cada día más hacia el frío desfiladero.

El asunto es que en la República Dominicana, mi querido país, la falta de ética se quedó como herencia desde los tiempos de la conquista, mantenida por la dictadura y continuada de forma ininterrumpida por los demás gobiernos que le han sucedido y eso lo ha adquirido la gente simple del pueblo como forma de vida. Se gastan miles de millones promocionando una inauguración, y no se gasta un peso en la educación cívica de la nación, en el fortalecimiento de los valores humanos.

Sólo en un país subdesarrollado como este, donde las carretas aún venden plátanos frente al Palacio Nacional y las frituras pululan en cualquiera de las más importantes avenidas, en un país sin orden y sin vigilancia, se puede ver aún, a la policía haciendo rondas los fines de semanas por los comercios "buscando lo suyo", como si fueran los tiempos de Capone, los generales en los restaurantes caros descorchando botellas de vinos de cinco mil pesos, con villas en los más lujosos centros turísticos, los oficiales se meten en todo tipo de negocios sucios, los coroneles y altos oficiales "venden" patrullas para cuidar a ciertos privilegiados, y esos mismos forman bandas para atracar a la ciudadanía y luego matan inocentes dizque en intercambios de disparos, pero son los mismos que protegen a narcotraficantes y delincuentes de altos vuelos, los altos funcionarios se vuelven millonarios de la noche a la mañana, los ricos del país hablan orgullosamente de su Santo Domingo querido, pero su dinero lo guardan en Miami. Aquí todo es confabulación, protección entre ladrones, estafadores, sacerdotes, delincuentes, políticos y oficiales, y las masas a la deriva.

Los banqueros les roban el dinero a los clientes, párrocos y ministros evangélicos, acusados de violadores, ladrones y hacedores de fortunas personales.

Y así las cosas van calando desde los distintos estamentos de la sociedad criolla, penetrándola como una serpiente endemoniada, que va derramando lo anti-ético en todo el cerebro dominicano. Periodistas indecorosos que venden sus "verdades", alterando la realidad de los hechos, parcializados con posiciones políticas. Usted escucha los estudiantes decir que está estudiando por si consigue una oportunidad en el gobierno "buscarse suyo".

¿Donde esta la ética de nosotros? ¿que nos pasa? Si vas a la gasolinera tienes que tener cuidado del dependiente porque está buscando la forma de cómo cogerte unos pesos, si vas al supermercado las cosas tienen los precios alterados, productos pasados de fecha, hasta el frutero si le compras unos cuanto guineos, busca la forma de cómo ponerte uno dañado, ese que ya él debió haber tirado.

Los políticos engañan a sus seguidores con mentiras, las muchachas ya no buscan amor y protección de su hombre, si no un hombre con cuartos, no importa quién sea, ni como haya adquirido su dinero, ¿pero que nos pasa? y los valores de la sociedad donde están, quien los promueve, quien los levanta, quien los sostiene. Cada quien está en lo suyo como si el mundo se fuera a terminar mañana.

A veces pienso que mientras más ignorante, se es más feliz, los ignorantes de las realidades se creen que las cosas tienen que ser así y los días les pasan desapercibidos.